Fantasmas en la Torre de Londres

Fantasmas en la Torre de Londres
Eran las diez de la mañana. El día se presentaba como otro cualquiera: nublado y monótono. Ensimismado en pensamientos, una imagen me devolvía a la realidad. Frente a mí, comenzaba a vislumbrarse un sólido entramado azul y blanco de hierros, anclados a dos torres simétricas; el Tower Bridge; debajo, el río Támesis discurría partiendo la ciudad en dos vertientes, y a mi derecha, una fortaleza robustamente amurallada albergaba en su interior un conjunto apiñado de edificios en perfecto estado de conservación; la Torre de Londres. Tras descender de uno de los típicos taxis negros, una fina ráfaga de lluvia me recordó una vez más que me encontraba en Inglaterra. Eran las diez de la mañana y ya en la entrada, provisto de cámara, bloc de notas y grabadora, me dispuse a recorrer todos y cada uno de los rincones donde se habían producido los encuentros más escalofriantes con fantasmas, narrados a lo largo de la accidentada historia de este edificio.
No podía ser casualidad que éste fuera el lugar más turístico de Londres. Un poco de historia La Torre es una de las más famosas y mejor conservadas construcciones históricas del mundo. Su construcción se remonta al siglo XI, concretamente al año 1066, en tiempos del rey normando Guillermo I de Inglaterra, más conocido como Guillermo el Conquistador. Apenas habían transcurrido tres meses desde que derrocó al anterior monarca, Harold II, proyectó e inició las obras de un castillo en la margen norte del río Támesis, sobre las ruinas de los muros este y sur de la vieja ciudad romana de Londinum Augusta. Este cercado acoge la construcción, en el centro de su planta, de una colosal estructura de piedra llamada en un primer momento la Gran Torre (The Great Tower), aunque actualmente es conocida como la Torre Blanca (The White Tower), con la función de albergar en su interior un palacio residencial acondicionado para ser habitado por la realeza. Su construcción comienza en el año 1078 y reemplaza al anterior fuerte de madera construido en el 1066, convirtiéndose en el edificio más alto de Londres, con una excelente posición estratégica para dominar la ciudad y el río. El sitio especifico donde se alza fue influido por el muro de la ciudad romana. Se cree que las obras son completadas en el 1097, diez años después de la muerte de Guillermo el Conquistador. Su estilo de construcción está basado en el de las fortalezas palaciegas de los ducados normandos del siglo XI, y el trabajo de proyección corrió a cargo de Sir Gundulf, obispo de Rochester. La Torre Blanca, lejos de ser una construcción corriente, se convirtió en poco tiempo en el edificio más famoso y temido de Inglaterra. Rumores sobre las atrocidades que allí se cometían, corrían corno la pólvora alimentando leyendas entre lo ficticio y lo real, que más tarde tomarían forma en historias de fantasmas y espectros atormentados, cuyos protagonistas sufrieron entre sus murallas prisión, torturas y posteriormente la decapitación. Desde su primera fundación hace más de 900 años, el castillo ha sido constantemente reformado, anexionando otras pequeñas torres, edificios, muros y corredores, convirtiéndose poco a poco en un ejemplo de castillo, fortaleza, prisión, palacio y finalmente museo, que con todo orgullo es exhibido hoy en día a propios y extranjeros por el “módico” precio de 2.500 pesetas. El fantasma de Ana Bolena, pero al margen de la historia oficial de este accidentado recinto, existe otra paralela mucho más interesante. Como no podía ser de otra forma, está relacionada con hechos inexplicables, a la aparición de fantasmas de personajes históricos que allí fueron ajusticiados. La más conocida corresponde a Ana Bolena, la más célebre de las esposas de Enrique VIII. Al respecto existe una estremecedora escena que posteriormente fue recogida en la obra Ghostly Visitors by “Spectre Stricken” publicada en 1882. En ella se describe lo sucedido: “Deslizándose despacio por la nave lateral, vagaba una majestuosa procesión de caballeros y doncellas ataviadas en trajes de época. Encabezando la macabra comitiva se encontraba la figura de una elegante mujer que evitaba ofrecer el rostro al asustado testigo, pero se asemejaba enormemente al único retrato que había visto de Ana Bolena. Después de haber recorrido repetidamente la capilla, la procesión al completo, junto con la luz, desapareció”. Otro relato cuenta que la procesión siempre se aparece en el aniversario de la terrible ejecución de Margaret Pole, condesa de Salisbury, en 1541. Esta anciana Pero osada mujer (contaba 70 años cuando fue ajusticiada) fue decapitada era un arrebato de ira de su hijo, el sangriento Enrique VIII. Otra aparición de Ana Bolena está reconocida en 1864 mientras un centinela hacia guardia en la garita situada bajo la Casa de la Reina. El estupefacto soldado vio aparecer de entre la espesa niebla que se cernía sobre la cuenca del Támesis, una figura blanca y etérea a la que inmediatamente dio el alto. Pero la figura no respondía y avanzaba deslizándose hacia él. Asustado, sujetó tembloroso su bayoneta en posición de ataque e increpó de nuevo al intruso hallando sólo el silencio por respuesta. Finalmente, al centinela se le heló la sangre cuando aquella figura le traspasó como si formara parte de la niebla. El suceso fue corroborado por dos personas que aseguraron observarlo todo desde la Torre Sangrienta (Bloody Tower). No se puede afirmar con certeza que lo que vieran el centinela y los dos testigos fuera el fantasma de Ana Bolena, pero si nos atenemos a la tradición, podría haber sido su espectro. La verja de los traidores La Verja de los Traidores (The Traitors Gate) era la compuerta de entrada para los prisioneros condenados después de haber sido juzgados en Westminster, el actual parlamento sobre el que se alza el famoso Big-Ben. Su construcción data de 1240, cuando Enrique III reformó la fortaleza para hacerla aún más segura. La historia cuenta que cuando las obras estaban a punto de concluir, el día de San Jorge de 1240 hubo una gran tormenta que produjo un socavón en su base, colapsando la compuerta en la inauguración. Cuando las circunstancias se repitieron exactamente un año más tarde fue abierta una investigación que poco después reveló que un clérigo, vio el fantasma de St. Thomas Beckett golpeando el muro con un crucifijo. Afirmó que el espectro proclamaba que el nuevo edificio no gozaba de la aprobación de Dios y que el fin de sus actos era arruinar las obras y perjudicar a los londinenses. Desde entonces, habiendo sido el abuelo del actual rey quien asesinó al santo se vieron en la obligación de incluir en la torre de la Verja de los Traidores una pequeña capilla (St. Thomas Tower) dedicada al culto del santo. Pero ni aun así cesaron las apariciones y aquella estancia se ganó la fama de estar encantada. Al parecer, aun hoy, las puertas se abren Y se cierran solas con frecuencia, se ve la figura de un monje ataviado con un hábito marrón y, a menudo, se escuchan pasos con el sonido característico de las sandalias que calza un monje. El fantasma del viejo Jimmy En la iglesia de St. James, de varios siglos de antigüedad y situada cerca de la conocida Trafalgar Square, se encuentra el cuerpo momificado del “viejo Jimmy”, un antiguo alcalde del Londres medieval que tras fallecer fue momificado y expuesto en un ataúd con un cristal como cubierta. Durante la II Guerra Mundial una bomba cayó en el templo golpeando el féretro sin llegar a explosionar. Según algunos testigos, tras aquel suceso comenzaron a desarrollarse hechos muy extraños. En repetidas ocasiones se vio deambulando por la planta de la iglesia la imagen espectral de un hombre vestido de época; aparición que rápidamente fue achacada a la efigie momificado del “viejo Jimmy”. También se oyeron inexplicables ruidos y algunos objetos aparecieron cambiados de lugar o se movieron de forma espontánea. Aun así, la imagen del viejo alcalde permanece en la cripta, como mudo testigo del paso de los siglos, exhibiendo a sus pies una macabra pero contundente leyenda que reza: “Detén tus pasos y disponte a seguirme”. Existen otros sucesos no tan conocidos que han sido descubiertos en los últimos años. Éste es el caso de un lujoso edificio de oficinas, perteneciente a la empresa Coutts and Co. Concretamente está situado frente a la Torre de Londres, muy cerca del Tower Bridge. Desde que fue ocupado, unos operarios del mantenimiento eléctrico y parte del personal de limpieza, han observado en varias ocasiones y siempre fuera del horario de oficina, la manifestación esporádica de una imagen espectral femenina que permanece inmóvil en la primera planta junto a una fuente y unas palmeras del recibidor de la entrada o por los pasillos de la segunda. Según declaraciones de un testigo, la aparición nunca se ha comunicado, tampoco realiza gesto alguno y parece no ser consciente de la presencia de personas observándola. Siempre ha desaparecido de forma espontánea en la primera planta o atravesando uno de los muros de la segunda. La identidad de la aparecida fu atribuida a Elizabeth Thomas Howard personaje histórico sobradamente conocido en Inglaterra, pero la conexión entre la aparición y el lugar donde se produce continúa siendo u misterio, ya que no existe constancia de que ningún episodio de la vida de esta mujer se desarrollara en aquel sitio.
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