Misteriosas e inexplicables desapariciones. (Parte 1).

A través de los años se han registrado infinidad de desapariciones alrededor del mundo, dejando en cada una de ellas un halo de misterio, en esta publicación tenemos éstas misteriosas e inexplicables desapariciones.

1. La extraña desaparición del niño pintor de Málaga

David de 13 de años de edad, era un pequeño pintor extraordinario y talentoso. El lunes, 06 de abril 1987 era un día especial para David Guerrero. Tenía una entrevista en la galería de arte “La Maison”. Ese día se presentaba una exposición de arte titulada “Recordando la Semana Santa”, donde una de las pinturas de David iba a ser exhibida. Esta era la primera vez que uno de sus cuadros se iba a exponer. Alrededor de las 18:00h, David salió de su casa en la calle Sargento en Málaga, España y se dirigió a la parada de autobús más cercana que era a unos 150 metros de su casa. A las 20:30h su padre fue a “La Maison” para recoger a su hijo, donde le informaron que su hijo no había estado allí. Su padre se dirigió a la Academia de Arte, donde le dijeron lo mismo, que su hijo no había estado allí y que no lo habían visto. Los padres de David lo buscaron por todas partes, pero alrededor de medianoche, el padre de David le dijo a la policía que su hijo había desaparecido. La policía descartó la teoría de que David se hubiera escapado debido a que era un niño comprometido con la pintura con un círculo de amigos muy reducido. Otra teoría era que, debido a las capacidades naturales de David para la pintura, podría haber sido secuestrado por algún miembro de la elite relacionada con la cultura del arte. El secuestro extorsivo también se descartó debido al hecho de que nadie llamó para pedir ningún rescate por el niño. La desaparición de David es todavía un misterio. Una desaparición que se clasifica como caso “extremo” debido al hecho de que no hay absolutamente ninguna pista sobre lo que le podría haber sucedido a David. No hay testigos. Era como si David se hubiera desvaneció en el aire. Hoy en día se le conoce como “El niño pintor de Málaga“.

2. Pasajeros que no llegaron a su destino

En 1968, en el aeropuerto de Kankakee, en Illinois, la lista de pasajeros del DC-3 de la compañía de aviación Pardue, con destino a Dallas, Texas, se encontraba ya completa. Sólo dos personas, Jarrold L. Potter y su mujer, Carrie, faltaban por embarcar. Se hacía tarde, y al poco, los vieron llegar sin equipaje, corriendo por la pista.

Al subir al avión, las azafatas se sorprendieron de encontrar a dos personas de aspecto tan desmejorado. Estaban ojerosos y pálidos y tenían un color mortecino en la piel. Creyendo que era debido a su excitación por temor a perder el vuelo, las azafatas les tranquilizaron, diciéndoles que no pasaba nada e indicándoles sus asientos.

El avión despegó y los dos pasajeros se pusieron a hablar entre ellos de las ventajas de viajar en avión y del panorama que se divisaba desde el cielo. En un momento dado, cuando el avión estaba sobrevolando Rolla, en Missouri, Jarrold se levantó del asiento para ir al lavabo y su mujer le acompañó temiendo se fuera a marear y después le diera el viaje con sus lamentaciones. Pasó el tiempo, y ni uno no otro volvió a aparecer jamás.

El DC-3 aterrizó en Dallas y dos personas de la lista de pasajeros, no se encontraban ya entre ellos. Se pensó, por encontrarle sentido a la desaparición, que quizás hubiesen equivocado la puerta y hubiesen abierto accidentalmente una de las salidas del avión, sin embargo esta teoría pronto se descartó, pues eso hubiese provocado, por unos minutos, una pérdida de presión y altura en el aparato, que nadie notó en ningún momento. Nadie consiguió nunca explicarse lo sucedido, y así quedó registrado para el asombro de pasajeros y tripulantes.

Pero la historia no estaba destinada a quedarse ahí. Seis años después, en 1974, un avión de la Lufthansa, con destino a Frankfurt, salió del aeropuerto de Milán. Eleonor Thomas, compartía asiento con un hombre y una mujer de carácter simpático y extrovertido. A pesar de que parecían cansados y sus ropas, viejas y desgastadas, llamaban la atención, Eleonor habló con ellos animadamente hasta que ambos se levantaron del asiento y se dirigieron al lavabo. Nunca más volvieron a aparecer.

Lo sorprendente del caso es que toda los viajeros del avión, recordaban esa característica en sus caras y ropas, y todos coincidían en que parecían amables y dicharacheros. Cuando los inspectores de vuelo revisaron la lista para identificar a los dos “volatilizados”, se encontraron con que sus nombres eran Jarrold L. Potter, y Carrie Potter, los mismos que habían desaparecido en pleno vuelo, seis años antes.

El suceso volvió a ocurrir en 1988, en un vuelo chárter con destino a Nueva York. El matrimonio Potter ocupó los asientos que tenían reservados, y después de hablar con la tripulación e ir al lavabo, ninguno de los dos volvió a ser vistos jamás.

Jarrold Potter, era un ejecutivo de una compañía de seguros de la Cámara de Comercio de Ilinois y su mujer, era su secretaria personal. La historia parece que forma parte de un caso real y existen datos que lo confirman. Fuera lo que fuere lo que les pasó a los Potter en el primer viaje, y sean quienes sean los aparecieron posteriormente, el relato bien merece entrar en los hechos imposibles y forteanos. interesante verdad, saludos amigos.

3. El misterio del niño de Somosierra

Este es uno de los misterios más impactantes de los últimos años, salido de una historia verídica pero que hasta el día de hoy encierra un enigma imposible de descifrar pese a que se han hecho todos los esfuerzos posibles para resolverlo.

El 26 de Junio de 1986 ocurrió el recordado “Accidente de Somosierra” que dejó como saldo dos personas muertas y una desaparecida, cuando una enorme cisterna que cargaba ácido sulfúrico (20.000 litros) comenzó el descenso a una velocidad sorprendente pero con un final poco feliz aunque previsible, un accidente con otros tres coches.

Los padres del conductor del camión, Andrés Martínez, denunciaron que faltaba el hijo de éste (su nieto) Juan Pedro, algo que desacomodó toda la investigación y comenzó la búsqueda entre los restos del accidente para intentar localizarlo aunque nada tuvo éxito.

Se llegó a creer que el ácido provocó la desaparición del cuerpo, pero quedó descartada por los expertos en químicos que comunicaron la imposibilidad de esa acción ya que al menos restos hubiesen quedado.

A través del tacógrafo del camión, pudieron conocer cada una de las paradas que realizó el vehículo, permitiendo rastrear todos los sitios aunque sin éxito de encontrarle. Si pudieron comprobar que el niño, efectivamente viajaba con ellos pues un camionero vio al niño describiéndole de la misma forma que sus abuelos, pero ningún rastro más pudo conocerse.

Para agregar otro misterio al asunto, el tacógrafo mostró que el camión realizó 12 paradas en una hora y media, antes del accidente, algo que según expertos en carreteras es insólito e innecesario ya que a lo sumo se hacen dos y ya de por si no es frecuente.

¿Qué sucedió para que se detuviera 12 veces? ¿Que sucedió con el niño? Nada se sabe hasta el día de hoy y es uno de los mayores misterios que se mantienen.

Dos años después del accidente, se aseguró que cerca a Badajoz fue visto el niño mencionado y luego en varios puntos más (siempre cerca a la Somosierra) pero jamás ha aparecido.

Los investigadores de lo paranormal siguen investigando el asunto pues las autoridades nada más pueden saber del asunto. Se ha creído que el niño ha pasado a una dimensión paralela donde está atrapado y por eso se le puede ver en algunas ocasiones, pero a ciencia cierta, el niño de Somosierra jamás apareció y pasará a ser una leyenda de esta zona.

4. Desapariciones inquietantes

La familia Méchinaud pasó la Nochebuena de 1972 en casa de unos amigos que vivían en la localidad francesa de Cognac. Después de cenar el matrimonio y sus hijos tomaron el camino de regreso a su casa que se encontraba en el pueblo de Boutiers, en el departamento de Charente. Jamás Llegaron a ella. Cuando se encontraban a poco más de cuatro kilómetros, siendo la una de la madrugada del día 25 de Diciembre, se volatirizaron en el aire. Jamás fueron encontrados.

Años antes habían corrido la misma suerte los cinco miembros de familia Martin que vivían en Portland, Oregón. El 7 de Diciembre de 1958, Kenneth Martin, de cincuenta y cuatro años, su esposa y sus tres hijos, dijeron a sus vecinos que iban al bosque en busca de un árbol para adornarlo durante la navidad. No volvierón a ser vistos.

El 29 de aquél mismo mes, un contratista de obras llamado Earl Zrust, con domicilio en Silver Lake, desapareció también, inexplicablemente, en compañia de su esposa y de sus cuatro hijos. No tenía motivos para abandonar su casa, que acababa de pagar. No aparecieron los cuerpos en las cercanías. ¿Que explicación dar a tan extrañas desapariciones? ¿A dónde van las personas que se desvanecen en el aire?

Una de las desapariciones más enigmáticas se produjo la noche del 24 de Diciembre de 1909. En la granja de Owen Thomas, a corta distancia del pueblo de Brecon, en el país de Gales, se había reunido la familia y unos amigos para celebrar la Nochebuena. Poco antes de la medianoche, la señora Thomas encargó a su hijo Oliver, de once años, que acudiese al pozo en busca de agua.

Dos minutos más tarde, sonaron unos gritos de auxilio. Corrieron varios hombres armados al lugar donde suponían que un lobo estaba atacando al niño. Les esperaba una sorpresa. Hallaron el cubo tirado todavía lejos del pozo y ninguna huella que indicara que un lobo había atacado a Oliver. Las únicas pisadas en la nieve eran las del niño y se interrumpían a medio camino del pozo, como si hubiera echado a volar.

Ante el pánico de los hombres que miraban en todas direcciones en busca del niño, se oyeron repentinamente unos gritos de auxilio que provenían del cielo, que duraron un largo rato y que se fueron debilitando poco a poco, hasta extinguirse.

A la mañana siguiente llegaron al lugar las autoridades, pero por más que investigaron en el terreno nada encontraron que pudiese aclarar el enigma. Nadie supo ni pudo explicar por qué desaparecían las huellas de Oliver. En consecuencia el caso fue archivado con otros que jamás se solucionaron.

5. Desaparición del poblado de Anjikuni

El misterio comenzó en 1930 cuando el cazador Arnand Laurent y sus dos hijos vieron un extraño destello que cruzaba el cielo septentrional del Canadá. Laurent declaró que la luz cambiaba de forma por momentos, de modo que en un instante era cilíndrica y al siguiente parecía una bala enorme.

Pocos días después un par de miembros de la policía montada que iban camino del lago Anjikuni se detuvieron en la cabaña de Laurent en busca de abrigo. Uno de ellos explicó que en el lago había “algo así como un problema”. Laurent les menciono el extraño avistamiento. El policía preguntó al confundido Laurent si la luz que había visto se dirigía hacia el lago y éste le respondió afirmativamente,El policía movió la cabeza sin más comentarios, durante los años siguientes los Laurent no volvieron a ser interrogados. Ese fue un descuido comprensible pues la Real Policía Montada de Canadá ya estaba ocupada en esa época con el caso más extraño de su historia.

El cazador, llamado Joe Labelle, marchaba con sus raquetas de nieve hacia el pueblo junto al lago Anjikuni, se sintió agobiado por una extraña sensación de pavor. Normalmente, aquel era un ruidoso núcleo rural de mil doscientas personas y ese día, Joe hubiera esperado oír a los perros de los trineos que ladraban para darle su habitual bienvenida. Pero las chozas rodeadas por la nieve estaban recluidas en el silencio, y no salía huno de ninguna chimenea. Al pasar por la orilla del lago Anjikuni, el cazador vio que los botes y los kayaks todavía se hallaban amarrados a la orilla.

Sin embargo, cuando fue de puerta en puerta, solamente encontró una soledad misteriosa. Aún estaban apoyados en las puertas los apreciados rifles de los hombres. Ningún viajero esquimal dejaría jamás su rifle en casa.

Dentro de las cabañas, las ollas de caribú guisado estaban mohosas sobre los fuegos apagados hacía mucho tiempo. Sobre un camastro había un anorak remendado a medias y dos agujas de hueso junto a la prenda.

Pero Labelle no encontró cuerpos, ni vivos ni muertos, ni tampoco señales de violencia.En algún, momento de un día normal -cerca del almuerzo según parecía- se produjo una repentina interrupción en el trabajo diario, pero lo que la vida y el tiempo parecían haberse detenido en seco.

Joe Labelle fue a la oficina de telégrafos y transmitió su informe al cuartel general de la Real Policía Montada de Canadá. Todos los oficiales disponibles fueron enviados a la zona de Anjikuni.

Al cabo de unas pocas horas de búsqueda, los policías montados dieron con los perros de los trineos perdidos. Estaban atados a los árboles cerca del pueblo y sus cuerpos se hallaban bajo una sólida capa de nieve.Habían muerto de hambre y de frío.(en otra version se menciona que habian sido asesinados)

En lo que fuera el cementerio de Anjikuni, se produjo otro descubrimiento escalofriante. Las tumbas se encontraban abiertas, de las cuales, bajo una temperatura glacial, alguien se había llevado los cadáveres.

No se veían huellas fuera del pueblo, ni tampoco posibles medios de transporte por los cuales la gente pudiera haber huido. Sin poder creer que mil doscientas personas pudieran desvanecerse de la faz de la tierra, la Real Policía Montada de Canadá amplió su búsqueda. Con el tiempo, la investigación cubría todo Canadá y continuaría durante años. Pero después de tantos años, el caso sigue sin solución.

Actualmente la RCMP (Royal Canadian Mounted Police, Real Policía Montada del Canadá) niega la historia sobre la desaparición, niega que una aldea con una población tan grande hubiese podido existir en un área tan alejada de los territorios del noroeste.

Sin embargo, en una carta enviada por el RCMP en aquel momento al periódico “The Toronto Daily Star” , confirma la historia del cazador.

6. Desaparecido sin rastro

De entre los múltiples reportes de desapariciones misteriosas, que presentan a la vista de muchas personas, destaca el que le aconteció a David Lang, en septiembre de 1880, en una zona muy próxima a su granja, en Gallatin, estado de Tennessee.

En aquella ocasión, David se dirigía a su domicilio, en el momento en que apareció en su camino el carruaje del juez Augustus Peck, un cercano conocido de la familia. Los hijos de David, desde la granja, vieron como su padre levantaba una mano para saludar al afable juez. Incluso escucharon su voz alegre al hacerlo. Y en ese momento David desapareció por completo. La esposa de Lang y sus hijos corrieron estupefactos hacia el sitio en donde lo vieran en el último instante, el azorado juez bajo presuroso del carruaje para acompañarles, pero no encontraron a nadie. El terreno empastado no tenía agujero alguno en donde pudiera haber caído el granjero, y en mucha distancia a la redonda no había un solo matorral en donde pudiese haberse ocultado. Llegaron más vecinos, excavaron la zona, fue infructuoso. Luego, en la primavera siguiente, Sarah, una de las hijas de David Lang, notó que en el lugar donde se había esfumado el granjero el pasto se notaba amarillento, configurando un círculo notable de tres metros de diámetro. La niña divulgo el hallazgo a su madre y a los demás vecinos. En el momento de la puesta de sol la niña volvió al lugar acompañada de su hermano; ambos comenzaron en llanto a llamar a su padre desaparecido; ambos recuerdan haber oído su voz como si proviniera de una enorme lejanía. Y nada más.

Este caso es uno de los más conocidos y estudiados por los apasionados del genero. Hay quien cree que es todo fruto de la imaginación de un novelista y que fue un relato presentado para participar en un concurso del periodico local, pero lo cierto es que dicho escrito no se ha encontrado nunca.

7. El Triángulo de las Bermudas

El Triángulo de las Bermudas es conocido por grandes y pequeños. Forma parte de la cultura de la sociedad occidental desde hace muchos años, porque en aquella región han sucedido extrañas desapariciones que nunca han podido ser explicadas científicamente. Barcos enteros se han volatilizado sin dejar rastro, tanto de pasajeros como de combate. Lo mismo con los aviones, cuyas comunicaciones se cortan de modo abrupto y nunca más se vuelve saber nada de ellos.

Igualmente han caído aeronaves comerciales como cazas de guerra, sin distinción. Esta casuística sin explicar ha elevado esta zona a la categoría de leyenda, cosa que han aprovechado muchos para hablar de extraterrestres, anomalías temporales o fuerzas espectrales que afirman son las que han provocado todas estas desapariciones.

Sin embargo, dos científicos australianos aseguran haber resuelto definitivamente el misterio del Triángulo de las Bermudas, que por cierto, no era único en el mundo. Ivan Sanderson ya había identificado varias zonas de similares características donde ocurrían fenómenos extraños aparejados a grandes desapariciones. Estas zonas se ubicaban en un área (más como círculos que como triángulos) del Mar de Japón y otra en el Mar del Norte.

Estos expertos en el fondo marino, Joseph Monaghan y David May, achacan las desapariciones a la existencia de grandes bolsas de hidratos de metano. Constatan la presencia de antiguos sitios donde se han producido erupciones que generan enormes burbujas de metano que crecen de forma geométrica a medida que ganan altura.

Cuando la macro-burbuja llega hasta la superficie hace que cualquier barco que pase por encima pierda completamente sus propiedades de flotabilidad, haciendo que la nave se hunda de pronto y sin dar la posibilidad a sus pasajeros de escapar del desastre. Se trata de una simple cuestión de diferencia de densidades.

8. Las desapariciones de Stonehenge

Los misteriosos menhires de Stonehenge en Inglaterra fue el lugar de una desaparición increíble en agosto de 1971. Stonehenge en ese momento todavía no estaba prohibido al público y en esa noche en particular, un grupo de “hippies” decidió acampar en el centro del círculo y pasar la noche. Sobre las 02:00 am apareció una gran tormenta desde la nada. Dos testigos, un agricultor y un policía, dijeron que las piedras del antiguo monumento fueron iluminadas con una misteriosa luz azul que fue tan intensa que tuvieron que desviar la vista. Oyeron gritos de los campistas y los dos testigos acudieron al lugar esperando encontrar heridos o incluso muertos. Para su sorpresa, no encontraron a nadie. Todo lo que quedaba dentro del círculo eran los restos de una hoguera. Los hippies habían desaparecido sin dejar ni rastro.

9. La enigmática desaparición del Witchcraft

En la noche del 22 de Diciembre de 1.967 una pequeña embarcación zarpaba del puerto de Miami con dos tripulantes a bordo. Su intención era alejarse de la costa para poder observar la maravillosa vista nocturna de Miami. Del barco y de sus tripulantes nunca más se supo.

El dueño de la embarcación era Dan Burack, de 42 años de edad, que había invitado a su amigo, el padre Patrick Horgan, de 55 años, a salir a navegar y contemplar la ciudad de noche. El padre Horgan era el sacerdote de la Iglesia Católica de Saint Georges, en Fort Lauderdale. Sobre las ocho de la noche enfilaron mar adentro para alejarse de la costa y contemplar la ciudad iluminada.

Poco tiempo después el Servicio de Guardacostas recibió una llamada de Burack. En su comunicado decía que algo había chocado contra el casco del barco y había dejado completamente inutilazadas las hélices. Quince minutos más tarde una embarcación de rescate llegaba al punto de la transmisión a una distancia de tan solo dos kilómetros para encontrarse un mar vacío…no había rastro del Witchcraft.

La búsqueda comenzó inmediatamente y se extendió 150 millas mar adentro. La Guardia Costera contactó con todos los barcos que navegaban por la zona para que estuvieran pendientes de un posible avistamiento de Witchcraft, pero ninguno vió nada. Las patrullas de rastreo inspeccionaron desde los Cayos de Florida hasta Jacksonville sin encontrar resto alguno de la embarcación. Finalmente y debido a la falta de resultados el día 28 de diciembre la búsqueda fue suspendida.

El Wichcraft era una embarcación diseñada para no hundirse. Si bien ningun buque es insumergible, el material con el que estaba construido hace inverosímil que no se encontrase ningún resto flotando en el mar. También desconcierta el hecho de que Burack no enviase otra transmisión por radio si su barco estaba en peligro de hundimiento, y en su único comunicado en ningún momento mencionó que la embarcación hiciera agua.

¿Qué fue lo que chocó contra el Wichcraft?, ¿Qué les ocurrió a los dos tripulantes?, Si el barco se hundió y en los escasos veinte minutos en que llegaron los servicios de rescate ¿Por qué no nunca se encontró algún resto flotando en el mar?. Estas son preguntas que todavía no tienen contestación.

10. La desaparición de Owen Parfitt

Owen Parfitt tenía un derrame cerebral masivo, era incapaz de moverse. En junio de 1763 en Shepton Mallet, Inglaterra, Parfitt estaba sentado a fuera de su casa junto a su hermana, como de costumbre en las noches cálidas. El hombre de 60 años de edad, estaba en silencio con su camisa de dormir sobre su abrigo doblado. Al otro lado del camino había una granja donde los trabajadores estaban terminando su jornada laboral recogiendo heno. Aproximadamente a las 19:00h, la hermana de Parfitt, Susannah, salió a la calle con un vecino para ayudar a Parfitt a entrar en la casa, ya que una tormenta se acercaba. Al salir al porche de la casa Parfitt ya no estaba, sólo se encontraba el abrigo doblado sobre su silla. Las investigación de esta misteriosa desaparición se llevaron a cabo en 1933, pero no se encontró rastros ni pistas sobre Parfitt.

Continuará…

FUENTE: http://listas.20minutos.es/

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