Las sirenas de Tormes (El proyecto)

La Historia

En la  ribera del Tormes, al lado de la catedral de Salamanca, unas excavaciones de obras para el campus Miguel de Unamuno han descubierto un peculiar esqueleto, en terrenos recientes del cuaternario datados por geólogos del departamento de morfología externa. La extraña osamenta, perfectamente conservada en las arenas fluviales, corresponde a una esbelta y altísima hembra de Homo sapiens, de 2.10 metros de altura y largos brazos y piernas, con el enigma añadido de que en manos y pies aparecen restos de membranas interdigitales, como las de los patos.

El auténtico misterio es que la rabadilla se prolonga en una cola ósea con largas varillas que sustentan una bella aleta caudal bifurcada. Consultados los profesores de zoología de vertebrados de Castilla y León, una vez examinado el fósil, han optado prudentemente por el diagnóstico de que se trata de una mujer de nuestra especie pero con rasgos de sirena, ser mítico cuyas voces insinuantes arrastraban a los marineros hacia los escollos de las islas griegas del Egeo.

También, las leyendas de tierra adentro describieron  a las janas, hermosas mujeres habitantes de las orillas de los ríos, de largas cabelleras verdosas, redondos pechos y cola parecida a la del delfín. Estas janas tienen especial referencia en las runas de Escandinavia, apareciendo en los mascarones de los esquifes vikingos, y en la cultura celta, heredada por los habitantes de Galicia, la Montaña Cantábrica y el País Vasco. En León, el desfiladero de Las Ondinas, en el Sil, es lugar de presencia de estos híbridos entre doncella y trucha. La Inquisición intentó sin éxito acabar con estos seres de tetas y cola y, desde Tordesillas, organizaron un bombardeo de la isla de Pollos, en el Duero, so pretexto de que allí moraba la náyade Bogarda, impresionante fémina de cola de boga de río. Unos pescadores de tencas con trasmallo, en Toro, capturaron días más tarde los restos de una señora con glúteos escamosos y cola de sollo.

El II Festival Internacional de las Artes que se desarrolla en Salamanca ha inaugurado una sorprendente propuesta expositiva, “La Sirena del Tormes”, que refleja el trabajo de Joan Fontcuberta en los últimos años sobre los fósiles aparecidos de una nueva especie de vertebrado. Los restos se han encontrado únicamente en los Alpes y en las orillas del Tormes. Es el “Hydropithecus”, cuyo aspecto en estado fósil se asemeja al que la imaginación popular otorgó a las sirenas.
Joan Fontcuberta destacó que es la primera vez que estas imágenes se van a poder ver por el público no especializado. Y lo hace, además, en un marco que el propio fotógrafo consideró “especialmente idóneo por lo que tiene de memoria de la tierra”,  o sea en la Casa de las Conchas.
Hace medio siglo aproximadamente, el geólogo y sacerdote Jean Fontana, discípulo del célebre paleontólogo Albert Lapparent, descubrió en los Alpes Provenzales los restos fósiles que serían bautizados como “Hydropithecus” o “Mono de Agua”. Un hallazgo de gran relevancia por tratarse de un vertebrado homínido que podría corresponderse, según los expertos, con un momento evolutivo muy próximo antes de la bifurcación entre el australopiteco y los homínidos, que sin embargo permaneció prácticamente oculto por prudencia, según señaló el propio Fontcuberta.
Poco después de estos hallazgos, se encontraron fósiles muy similares en el Cerro de San Vicente de Salamanca y en la próxima localidad de Almenara de Tormes. Muchas de las imágenes que componen la exposición pertenecen precisamente al trabajo desarrollado sobre estos restos por Fontcuberta,  ante un encargo de la revista Scientific American.
Otra versión
Conocidos popularmente como “sirenas fosilizadas” por su extraordinario parecido con esas figuras de la mitología clásica, los Hydropithecus son homínidos acuáticos que trastocan las teorías de la evolución.
Esta exposición muestra las fotografías tomadas por Joan Fontcuberta, uno de los más afamados fotógrafos de la naturaleza, de los vestigios de esas fantásticas criaturas por encargo de la revista National Geologic
Salamanca, 18 junio de 2006 (“Europa Press)
Una exposición en Salamanca muestra fotografías y réplicas de esqueletos de sirenas hallados hace medio siglo.
La existencia de una bifurcación en el árbol genealógico humano que derivó hacia la aparición de un ser mezcla entre hombre y pez, el “Hydropithecus” u hombre con forma de sirena, se descubre al público en la Casa de las Conchas de Salamanca a través de una muestra fotográfica y diversas réplicas de esqueletos fosilizados encontrados junto a la ribera del Tormes.
De esta forma, en esta exposición se albergan fotografías y réplicas de esqueletos de estos hallazgos fosilizados, realizados en 1951 y que aparecieron junto al Tormes a su paso por la provincia, accidentalmente en el transcurso de unos trabajos de cimentación, y que Joan Fontcuberta fotografió para la revista “Scientific American” en el año 2000.
Al descubrimiento, que revolucionaría de ser cierto el panorama científico, paleontológico y evolutivo; se le supone un precedente en la década de los 40 en el paraje francés de Saint-Benot”, gracias a la labor del sacerdote y geólogo Jean Fontana.
Recelo de los científicos
El motivo de retrasar la publicación de este fenómeno pudo ser la precaución por la veracidad de los mismos y el recelo sobre la heterodoxia de científicos que pertenecían a órdenes religiosas católicas, o así lo aseguran los organizadores de esta exposición.
“Es un trabajo artístico basado en descubrimientos científicos que nos genera, evidentemente, preguntas sobre la parte de nuestra evolución, el sitio que ocupan las sirenas y si pueden estar vivas todavía”, afirmó en declaraciones a Europa Press Televisión el director del Festival Internacional de las Artes de Castilla y León, Guy Martini.
La muestra, compuesta por réplicas en resina de dos esqueletos de sirénidos, fotografías de los restos fósiles supuestamente hallados en los Yacimientos de Almenara de Tormes y ciertas zonas de las estribaciones de los Alpes, así como bocetos de Jean Fontana y material paleontológico del mismo, trata de mostrar a un mismo tiempo la faceta artística de Joan Fontcuberta y su “menos conocida” de fotógrafo documental-naturalista, dentro de la programación de dicho Festival.
¿Realidad o ficción?
“No puedo decir nada más que lo que Joan me ha contado de su trabajo, hay personas que dicen que no es real, los científicos tienen que contestar a este descubrimiento”, añadió Martini.
El director de la II Edición de este Festival aseguró que es propio de Joan Fontcuberta el tratar de crear preguntas acerca de qué es la realidad o ficción y con su trabajo sobre los sirénidos, Hidrópitos o monos de agua, quizá antepasados nuestros, lo hace de nuevo para cuestionarnos ciertas reacciones cotidianas que pueden pasarnos desapercibidas.
¿De qué manera recibimos la una información científica, qué criterio utilizamos y si todavía tenemos criterios de análisis cuando nos llega información?. Es una pregunta de actualidad, afirmó Martini, quien remarcó que esta es una forma de incitar a la gente a preguntarse, mucho más allá de la simple consumición de un acto científico o artístico.
Sobre la reacción del público acerca de las fotografías y de los datos que se ofrecen en los paneles anexos a las instantáneas, explicó que son variadas, que hay gente “interesada, entusiasta o quien no cree que sea verdad. A menudo se crea una conversación, un encuentro de opinión a la búsqueda de qué es la realidad. Son fotografías estupendas, hay copias de los esqueletos… Las preguntas son abiertas. ¿Por qué no?”, sentenció Martini.
Experiencia diferente
Fontcuberta destacó que es una exposición diferente porque «trata un tema de divulgación científica pero visto con una perspectiva artística» que por primera vez se «podrá ver en una exposición con el apoyo de material científico».
Además, no dejó pasar la oportunidad de destacar el interés que está despertando este descubrimiento que recobra las leyendas sobre sirenas, por su parecido con el esqueleto encontrado. En este aspecto recordó que Cristóbal Colón, en su viaje a América, ya se cruzó con este mamífero y, según consta en las crónicas de su expedición, se sorprendió al ver que no eran estas «sirenas» tan bellas como imaginaron, sino seres más parecidos a «vacas marinas con pelos».
Hallazgos únicos
 
En este sentido, la primera noticia que se tiene de los Hidropitecus procede de Francia de la década de 1940, cuando Jean Fontana descubre restos fosilizados de un vertebrado desconocido hasta el momento. Posteriormente, en 1951 y en el curso de unas excavaciones realizadas en el Cerro de San Vicente de Salamanca, se encuentran restos de vertebrados que concuerdan con los del Hidropitecus, que en la actualidad siguen a la intemperie si bien se está estudiando la posibilidad de recubrirlos para garantizar su protección.
Por otro lado, la comisaria de la exposición, Nadine Petit-Gómez, aseguró a los periodistas que los restos fosilizados se han encontrado sólo en las zonas francesas y de la provincia salmantina por tratarse de parajes que eran marítimos hace 18 millones de años en los que con el paso del tiempo se han conservado los restos con cráneos y mandíbulas casi completos que dan información sobre el nivel de evolución de estos mamíferos marinos, «algo realmente difícil de encontrar en otros puntos».
Denuncia de Fraude
La obra de Joan Fontcuberta hace una provocación con intención pedagógica y moral al manipular la realidad para crear simulaciones que resultan paradójicas, y estimular el cuestionamiento de la realidad, expresó Joaquim J. Veá, científico e investigador de la Universidad de Barcelona.
La Facultad de Artes Plásticas de la Universidad Veracruzana (UV) y los coordinadores del Festival Mayo Fotográfico, en el cual se contará con la participación del reconocido fotógrafo catalán, presentaron la charla “Fontcuberta, el simulacro sobre el simulacro”, para dar un acercamiento a la propuesta artística del controversial fotógrafo.
En esta conversación se contó con la participación de Joaquim J. Veá y Pablo Alonso Herraíz, artista visual y teórico de arte de la Universidad de Málaga, gracias a que ambos se encuentran haciendo estancias de colaboración en la UV.
Herraíz comentó que en la obra de Fontcuberta se deben destacar dos aspectos principales: la narración paradójica de la realidad y el simulacro de la misma. “En Fontcuberta, el simulacro no es lo que oculta la realidad; el simulacro es la verdad que oculta que no hay verdad, haciéndolo entonces verdadero; así, el artista se afirma, negándose”.
Refirió que las obras de Fontcuberta vienen acompañadas de todo un proceso creativo y de investigación que da estructura y sustento al resultado final, y puso como ejemplo el trabajo conocido como “La sirena del Tormes”.
“En su propuesta, Fontcuberta creó una serie de documentos científicos apócrifos para justificar los fósiles aparecidos de una nueva especie de vertebrado, supuestamente encontrados en los Alpes y en las orillas del Tormes al cual denominó “Hydropithecus”, cuyo aspecto en estado fósil se asemeja al que la imaginación popular otorgó a las sirenas”, explicó.
Para el investigador y artista plástico, Fontcuberta cuestiona así a la sociedad ansiosa de espectáculo, el cual se basa principalmente en simulacros.
Por su parte, Joaquim J. Veá refirió que Fontcuberta establece un diálogo entre la ciencia y el arte, denunciando el fraude mediante la elaboración del mismo, buscando con su obra artística despertar la conciencia del espectador para cuestionar lo que ven sus ojos.
FUENTES: http://rumboalmisterio.blogspot.mx/   http://www.noticiasdesdeveracruz.com/
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