La extraña piedra esférica de Bosnia.

Este artefacto de piedra podría tener, según sus descubridores, más de 1.500 años de antigüedad. ¿De dónde ha salido?

Según su descubridor, el arqueólogo bosnio, Semir Osmanagic, se trata de la esfera de roca más antigua hallada nunca, y también la más grande: su radio mide entre 1,2 y 1,5 metros y cree que podría pesar más de 30 toneladas. Pero ha permanecido oculta en un bosque cerca de la pequeña villa bosnia de Podubravlje hasta ahora.

Este tipo de esferas de piedra no son desconocidas en el mundo de la arqueología. Existen artefactos parecidos en México y Costa Rica que datan de entre el 300 a.C y el 300 d.C, cuya función sigue siendo un misterio (lo que ha dado, claro, a todo tipo de teorías esotéricas). Y a Osmanagic, también conocido como el “Indiana Jones de Bosnia”, no le cabe duda de que, tal como ha declarado en la BBC, el descubrimiento de esferas en Europa “prueba la existencia de avanzadas civilizaciones que vivieron en los Balcanes en un pasado lejano, de las que jamás tuvimos registro alguno”.

La gigantesca bola, que Osmanagic cree que podría tener más de 1.500 años de antigüedad, no es la única que el arqueólogo asegura haber localizado en la zona. “La mayoría de las bolas de piedra estaban localizadas cerca de la pequeña ciudad de Zavidovici”, explica en un comunicado. “Había unas 80 en los años 30. Pero desde entonces algunas han sido arrastradas por el río Bosna más abajo, muchas fueron destruidas en los 70 después de que se extendieran rumores de que tenían oro escondido dentro, y algunas fueron desplazadas por los pobladores locales, que las tienen en sus jardínes”.

Un hallazgo polémico

El doctor Osmaganic no es un desconocido de los periódicos –y no digamos de los programas de “misterio”–. En 2005 aseguró que un grupo de colinas en el valle Visoko de Bosnia eran, en realidad, antiguas pirámides unidas por una red de túneles subterráneos. Aunque su aseveración nunca fue respaldada por la comunidad científica, el gobierno de Bosnia vio la oportunidad de sacar tajada y financió excavaciones en la región. Actualmente el investigador dirige un parque arqueólogico al que, asegura, acuden miles de visitantes todos los años.

“Nos dijeron que todo el mundo se reía de nosotros…”, aseguró en su día el entonces primer ministro del país, Nedzad Brankovic, “pero no hay ningún gobierno en el planeta que no actué ante cosas que puedan ser positivas”.

“La naturaleza no pudo darles esa forma esférica, lo que indica que fueron creadas por una civilización perdida”

Anthony Harding, presidente de la Asociación Europea de Arqueólogos, describió las excavaciones de la región como algo “totalmente absurdo”, y puso a parir a Osmaganic: “Hay algunos restos genuinos en la colina, me han dicho que medievales, o igual de la Edad de Bronce o romanos. Pero la especulación de que ahí puede haber una estructura de 12.000 años de antigüedad es una completa fantasía que cualquiera con un conocimiento básico de arqueología o historia debería reconocer”.

Osmaganic, consciente de la polémica, insiste en que las esferas halladas en Bosnia tienen relevancia mundial. “Los escépticos nunca han visitado las esferas ni las han analizado, y no tienen explicaciones sobre cómo se formaron”, ha asegurado en la BBC. En su opinión, “la naturaleza no pudo darles esa forma esférica”, lo que indica que fueron creadas por una civilización perdida que contaba con alta tecnología, y “conocía el poder de las formas geométricas”.

Aunque, como reconoce el explorador, los materiales de la roca “todavía no han sido analizados”, cree que “sus colores marrón y rojizo revelan un alto contenido en hierro”, lo que implicaría una alta densidad, por lo que la esfera podría pesar hasta 30 toneladas.

¿Arqueología o camelo?

Desde luego, hay razones para dudar de las intenciones de Osmaganic, que en una entrevista publicada en la página web de su parque arqueológico no duda en afirmar que existe “un campo electromagnético procedente de la parte superior de la pirámide del Sol”, lo que indica que la supuesta construcción es “una enorme máquina de energía”, que servía para “rejuvenecer, regenerar y mejorar la estructura molecular del agua y la comida”.

¿Y qué hay de las esferas? A juzgar por sus antecedentes, y aunque ahora se esté mordiendo la lengua, es muy probable que el bueno de Osmaganic piense como otros grandes del esoterismo como Juan José Benítez o Erich von Däniken que creían que estas esferas eran obra de extraterrestres (¡sorpresa!), fuentes de energía o puertas dimensionales, sea lo que sea eso.

La verdad, como de costumbre, es más prosaica. Al igual que ocurrió hace una década, no han tardado en aparecer científicos críticos con el anuncio del Indiana Jones bosnio, con argumentos bastante convincentes. Mandy Edwards, profesora de geología de la Universidad de Manchester, ha explicado en ‘The Daily Mail’ que la roca podría ser, incluso, una formación natural, creada por la “precipitación de cemento mineral natural dentro de los espacios entre los granos de sedimento”, un proceso conocido como concreción.

Se trataría, en cualquier caso, de un increíble hallazgo, pero geológico, no arqueológico.

FUENTE: http://www.elconfidencial.com

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