CIHUATETEO

Las Cihuateteo o Cihuapipiltin en la mitología azteca eran espíritus, hermanas de los Macuiltonaleque (dioses de los excesos), que eran almas de mujeres nobles muertas al dar a luz (mociuaquetzque). Al contrario que a las Civatateo, se las honraba como a los hombres muertos en batalla.
Parir era considerado un tipo de batalla y a sus víctimas se las honraba como a guerreros caídos. Su esfuerzo físico animaba a los soldados en la batalla y por eso acompañaban a los guerreros al cielo y también guiaban la puesta de sol por los cielos del poniente.
En este sentido se asocian con la diosa Cihuacóatl y a veces se las considera enviadas desde Mictlán, el inframundo. Se decía que se las podía encontrar en los cruces de caminos llorando por sus hijos. Su origen es totonaca. Cuando llegaron los españoles, tomaron la creencia y la modificaron, dando lugar a la leyenda de la Llorona, fantasma de la mujer que murió en el parto (en mexica), la Cihuateteo (también, Cihuateteo o Civateteo; singular Ciuateotl o Cihuateotl, diosa lit.) fueron los espíritus de mujeres humanas que murieron en el parto (mociuaquetzque.). El parto era considerado como una forma de batalla, y sus víctimas fueron honradas como guerreros caídos. Pensaban que sus restos físicos fortalecían a soldados en batalla, mientras que sus espíritus se convirtían en la Cihuateteo a la cual temían mucho.Sus imágenes aparecen con los signos de día de comienzo de la trecena occidental cinco, (1 ciervo 1 lluvia, 1 mono, 1 casa y 1 Águila) durante el cual se pensaba descendía a la tierra para causar travesuras particularmente peligrosas. Ellas son representadas con caras esqueléticas y garras de águila como manos.Están asociadas con la diosa Cihuacóatl y a veces son consideradas enviadas del Mictlán, el mundo de los muertos. Cihuateteo son funcionarias de las deidades de Luna Azteca Tezcatlipoca y Tlazoltéotl.
Encontramos en el códice, dentro de la concepción de la Gran Madre, un arquetipo para aquellas mujeres que morían al dar a luz en su primer parto. Se trata de las Cihuapipiltin “mujeres nobles” o Cihuateteo “mujeres divinas”. Estas valientes mujeres o mocihuaquetzque, eran divinizadas y adoradas con amplias facetas de índole mágica; de tal manera que partes de su cuerpo -se consideraba sobrenatural- eran preciados objetos para los guerreros y magos que veían en ellos instrumentos mágicos. Su jerarquía les permitía ser enterradas en el patio del templo de las Cihuapipiltin. De hecho, pasaban a formar parte, junto con los guerreros muertos en batalla, del séquito del sol. Ellas se dirigían hacia el poniente, cihuatlampa -rumbo de las mujeres-, para luego allí acompañar al sol en diario recorrido; dejándolo cerca donde se pone para después bajar a su ámbito: la Tierra. Asimismo, eran equiparadas a los guerreros y a las mujeres muertas en la guerra, y se les hacía responsable de los adulterios.
En nueve ocasiones en el códice, estas mujeres se representan recién paridas, desnudas del torso con senos llenos y pesados, pliegues en el vientre y faldilla. Su pintura corporal es amarilla con el cuerpo de perfil para mostrarnos los pliegues en el vientre, de su condición de recién paridas. Sobre el pelo negro llevan la insignia a manera de peluca hecha de papel  amatzontli “cabellera de papel” con adornos de plumones para indicar su carácter de mujeres sacrificadas (muertas) en la sagrada acción de concebir la vida. Sujeta el pelo ancha tira de piel adornada en la frente con un plumón de mayor tamaño. Entre éste y la peluca, sobresalen dos mechones de cabello puestos verticalmente.

La pintura facial consta de un rectángulo ancho sobre la línea de los ojos a manera de antifaz. La orejera es de oro y portan yacaxihuitl “nariguera de turquesa”, que pende del séptum y está conformada por un disco seguido de un trapecio rematado en triángulo. Los collares son de oro y otro de turquesa con cascabeles redondos de oro. Llevan doble falda, vestuario distintivo de las Cihuateteo, una en color negro y sobre ella la faldilla de papel con diseños en cuadros amarillos y verdes a la que se añade una franja horizontal en tono rojo. Este complejo atavío se presenta enrollado a la altura del bajo vientre quizá para mostrar los pliegues de la piel, que inclusive se acentúan más hacia la parte de abajo. Esta tela recogida es de color negro y se abulta hacia la zona lumbar. Las sandalias son blancas y se sujetan mediante correas de piel rojas.
En otras escenas las cuales presidían los días en que se manifestaban, se resalta su aspecto mortuorio con ojos peciolados -ojos fuera de sus órbitas- y faldilla adornada con fémures. En realidad a las Mujeres-Diosas muertas de parto se les consideraba como seres temibles y peligrosos, que se manifestaban en las cinco fechas en que descendían a la tierra: ce calli, ce ehecatl, ce quiahuitl, ce mazatl y ce ozomatli, “uno casa, uno viento, uno lluvia, uno venado y uno mono”. En dos de las fechas encontramos datos que sitúan a la magia como campo de acción de estas temibles diosas las cuales andaban juntas por los aires.
De hecho aquellas mujeres que nacían en el día ce ehecatl, -y sólo las mujeres- tendrían el poder de hechizar; para ésto desarticulaban la parte inferior de sus piernas y luego las cambiaban por patas de ave, lo que les daba la posibilidad de volar por los aires. Se les designaba como mometzcopinqui, se quita las piernas”. Y las que nacían en el día ce quiahuitl serían magas de las que podían quitarse una pierna. Hay que hacer notar que las mometzcopinqui pertenecen a la clase de magas poderosas denominadas tlacatecolotl “hombre búho”, caracterizadas por su labor de dañar con gran variedad de sortilegios. Malinalxochitl, hermana de Huitzilopochtli, era nada menos que tlacatecolotl de las que comen corazones de las personas teyollocuani, además de las pantorrillas tecotzcuani e ixcuepani gran embaucadora de personas.
Otras magas se incluían dentro de la clase tlaciuhqui “especie de adivinos (as)” que arrojaban los granos de maíz para conocer la suerte. Como hemos referido, estas actitudes fueron concedidas a las mujeres por los mismos dioses. Finalmente, podemos nombrar a las Tlapachtlapouhqui, que pronosticaban el destino por medio de las conchas.
De lo anterior se desprende que la potencia para realizar estas actividades extraordinarias estaba contenida en la propia feminidad. Asimismo, a los Cihuateteo corresponde, dentro de su ámbito de actuación, regir las ocupaciones mágicas de las mujeres.

FUENTES:

http://es.wikipedia.org/wiki/Cihuateteo


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Cuatro eclipses y planetas visibles en 2012

Para despejar dudas, y mejor preparar los telescopios tenemos los eventos astronómicos de este año que consideramos más atractivos y visibles desde la Tierra


El 2012 recibe una particular atención entre la población mundial, alimentada en gran parte por rumores pseudocientíficos que anuncian el fin del mundo, basados en supuestos fenómenos que ocurrirán el solsticio de invierno, el 21 de diciembre.

15 de abril el turno será del planeta Saturno, que estará en oposición y será visible toda la noche.

21 de abril será turno de la lluvia de líridas, que parecen provenir de la constelación de Lira.

5 de mayo también podrá verse el punto máximo de la lluvia de los meteoros acuáridas, con apenas 10 meteoros por hora.

Habrá también cuatro eclipses: dos de Luna y dos de Sol.

20 de mayo será el primero del Astro Rey y será visible en México, de acuerdo con la NASA parcialmente se podrá ver a las 18:48 horas en Guadalajara y el Distrito Federal y a las 18:41 horas en Monterrey.

4 de junio será el eclipse lunar parcial que también será visible en el país, entre las 6:00 y 7:00 horas.

5 y 6 de junio, el planeta Venus será visible desde la Tierra como un punto oscuro cruzando frente al Sol. Este espectáculo se produce por el tránsito del planeta que pasa frente al Astro Rey cuando la Tierra está también alineada y nos permite verlo; en México ocurrirá después de la puesta del Sol.

Para los científicos, este será un acontecimiento muy importante porque permite perfeccionar la medida de cuán separado está el Sol de la Tierra. El próximo ocurrirá en el año 2117.

En junio Plutón estará en oposición. “Este puede ser un bonito reto y un blanco interesante de buscar para aquellos que tengan telescopios de apertura considerable. Recordemos que los planetas se pueden distinguir de las estrellas porque su brillo es estable; es decir, no centellean. Con telescopios modestos es posible verlos”, añadió la científica al diario costarricense.

20 de junio ocurrirá el solsticio de verano

28 de julio volverá a darse una lluvia de acuáridas. Caerán unos 20 por hora.

12 de agosto otra lluvia de estrellas -llamadas perseidas- hará un relevo luminoso en el cielo.

22 de septiembre se producirá el segundo equinoccio de año. Este es llamado equinoccio de otoño en el hemisferio norte.

21 de octubre se producirá el clímax de la lluvia de las llamadas oriónidas (restos del paso del cometa Halley por la Tierra).

El mes de noviembre traerá también dos eclipses más.

13 de noviembre será el eclipse total del Sol que sólo será visible en el Pacífico Sur, como Nueva Zelanda, Australia, Antártida y Sudamérica.

17 noviembre, comenzará a despedir el año la lluvia de los meteoros leónidas, que parecen salir de la constelación de Leo.

20 de noviembre ocurrirá el eclipse penumbral de Luna, que se verá en Alaska y Canadá.

En diciembre Júpiter será visible a simple vista y con telescopios de aficionados durante toda la noche.

13 de diciembre será el máximo de la lluvia de meteoros gemínidas, con más de 60 destellos por hora.

21 de diciembre será el solsticio de invierno

Más información:

NASA Eclipses 2012 (en inglés)

NASA Tránsito de Venus (en inglés)

Sociedad Astronómica de México

Cosmowiki

Con información de La Nación-GDA