La muñeca maldita

Mi abuelo era el único chico de 5 hermanas a las que le encantaba molestar.

Un día, su broma le costó cara. Marta, la pequeña, tenía una muñeca de porcelana a la que adoraba. Una noche, mi abuelo se la quitó y la guardó bajo su cama pero, al meterla allí, a la muñeca se le perdió una pequeña medallita que llevaba.

Al otro día, ¡Marta había desaparecido! Él pensó que se habría escapado a buscar la muñeca al río, pero fue allí y no la encontró. Volvió a su cuarto lleno de culpa ¡y casi se muere del susto!

La muñeca estaba sobre la cama con una nota:

«Devuélveme mi medalla y yo te devolveré a tu hermana».

¡Acabó buscando la medalla como loco! La encontró bajo la cama y se la puso a la muñeca. Entonces llamaron a la puerta, habían encontrado a Marta en el río. Había estado a punto de ahogarse.

Mi abuelo le devolvió su muñeca y prometió que jamás se la quitaría. Pero cada mañana, al despertarse, la muñeca aparecía a un lado de su cama… Así jamás olvidaría lo ocurrido.

Yo jamás hubiera oído la historia si aquel día no se me hubiera ocurrido tocarla. Mi abuelo me avisó, pero era tarde. Por cierto, la muñeca está ahí, detrás de nosotros.

Espero que a nadie se le ocurra tocarla…

FUENTE: http://www.superpop.es

ESTACIÓN KISARAGI

 

Está conversación ocurrió en la página de reddit y se ha convertido en una leyenda urbana desde entonces. La usuario The Original Poster describió cuando abordó el metro pero nunca se detuvo en ninguna estación y las cosas comenzaron a ponerse realmente tensas:

#??? Quizás sólo sea mi imaginación… ¿Puedo postearlo de todos modos? #2ch Hazlo. #2ch Dinos, ¿qué está pasando? #??? He estado en el metro durante un rato pero algo no me cuadra. #2ch Hmm… #??? Siempre tomo este metro para ir al trabajo, pero no se ha detenido en ninguna estación desde hace veinte minutos o quizás más. Normalmente sólo tardo cinco minutos en llegar a la estación, ocho cómo máximo. Ah, también hay cinco pasajeros, pero todos están durmiendo.

De pronto el metro se detiene en la estación Kisaragi y ella decide caminar por las vías hasta llegar a la estación que le corresponde. Después de unos minutos dejó de contestar y no se supo nada más de ella.

FUENTE: http://www.lifeboxset.com

ANNORA PETROVA

¿Alguna vez se te ha ocurrido buscarte en internet? Pues la historia de Annora te invitará a que no lo intentes jamás por miedo a que te pase. Wikipedia es una página dónde puedes encontrar desde personajes históricos hasta artefactos de hace cientos de años. Annora decidió buscar su nombre en la wiki y se topó con que próximamente ganaría un concurso para el que había estado practicando desde hace mucho. De pronto vio algo terrible y decidió mandarle un mail a su mejor amigo: Bree.

“Solía buscar mi nombre en internet porque luego me salían resultados divertidos. Estaba en casa cuando encontré mi biografía en wikipedia y me emocioné porque decía que era ganadora del concurso Crystal Classic Competition (castillos y escultura de arena) y me emocioné muchísimo. Gané el concurso y justo un año después volví a visitar la página para saber si alguien había hecho alguna modificación. Nunca debí hacerlo, Bree. Encontré la fecha en que iba a morir.”

Sólo se tiene un email y nadie ha sabido del paradero de Annora desde entonces.

FUENTE: http://www.lifeboxset.com

MUJER MANIQUÍ

En 1972, una mujer apareció en el hospital Cedar Senai en un vestido blanco cubierto de sangre. Esto no debía ser demasiado sorprendente, la gente solía tener accidentes cerca del hospital y recurrían al Senai para la asistencia médica.

Pero, había dos cosas que causaron a la gente el deseo de vomitar y escapar de terror. El primero, es que ella no era exactamente un ser humano. Era algo parecido a un maniquí, pero tenía la destreza y la fluidez de un ser humano normal. Su cara era tan impecable como los maniquíes. La segunda razón por la cual la gente vomitaba de terror, era porque tenía un gatito apretado en medio sus dientes, su mandíbula apretaba de una manera tan fuerte al pequeño felino al punto en el que ningún diente podía ser visto. La sangre salía a chorro hacia fuera sobre su vestido y en el piso. Entonces lo sacó de su boca, lo abandonó y se desmayó.

A partir de ese momento, ella fue tomada a un espacio aislado del hospital y fue limpiada antes de ser preparada para la anestesia; ella se mostraba completamente tranquila, inexpresiva e inmóvil. Los doctores lo habían pensado mejor y llamaron a las autoridades para poder investigar y ella no protestó. Ellos eran incapaces de conseguir cualquier clase de respuesta de su parte y la mayoría de los empleados se sintieron demasiado incómodos para mirarla directamente. Pero cuando el personal intentó darle el calmante, ella se defendió con una fuerza sobrenatural.

Cuando quisieron controlarla ella solamente se rió. En cuanto lo hizo, una enfermera comenzó a gritar y se quedó en shock, se desmayó; ya que en la boca de la mujer no habían dientes humanos, solo unos puntos largos y agudos.

Era tanto el tiempo que la mujer tenia los dientes así que al incrustárselos en sus labios no sentía ningún dolor; el doctor la miró fijamente durante un momento. Ella se liberó de los doctores que aun la sostenían espantados, todavía sonriendo atacando al doctor y hundiendo sus dientes en la yugular. Casi todo el personal murió ese día y la única enfermera que sobrevivió a aquella tragedia la llamó “La inexpresiva” y jamás se volvió a saber de ella.

FUENTE: http://www.lifeboxset.com

La viuda misteriosa

Mi abuelo en sus años de juventud paso por una experiencia muy extraña, esto sucedió en la década de los 60 en la India rural.

Mi abuelo vivía en un pequeño pueblo, era una casa hecha de barro y ladrillos. Al otro lado se encuentra un cuarto que permaneció cerrado mucho tiempo, cuenta que en ese tiempo vivía una viuda, ella nunca interactuaba con nadie del pueblo a causa de su problema, ella era susceptible a la posesión, en la india hay una creencia muy rara si una persona nace bajo el signo sagitario es mas propensa a las interacciones sobrenaturales, esta pobre mujer era uno de ellos.

Cada noche esta mujer era poseída y sus gritos se escuchaban por toda la casa, en realidad nadie sabia lo que esta sucediendo en el interior.

Una noche los gritos llegaron hacer tan fuertes que rápidamente mi abuelo se despertó y logro escuchar voces que no eran de la mujer junto con rasguños y chillidos agudos. La noche siguiente los vecinos se reunieron para saber realmente que esta sucediendo, prendieron antorchas de fuego ya que en ese entonces aun no había electricidad, junto con mi abuelo los vecinos escucharon que alaguen golpeaba la puerta, pero tan pronto se abrió la puerta, los gritos se calmaron.

Poco a poco buscaron en el interior del cuarto y no se encontraba la mujer, salieron inmediatamente afuera en ese entonces una de las antorchar logro iluminar en baño, ella esta hachada en el suelo vomitando agua de color negro en ese momento todos se quedaron congelados, el olor era insoportable, estaba mordiendo y desgarrando la carne de una gallina. al rededor se podía ver la sangre del animal.

Ella de repente se detuvo y se hizo poco a poco el contacto visual con mi abuelo, la parte blanca de sus ojos era de color amarillo y el iris de un color ceniza. Mi abuelo se acuerda de esos ojos hasta nuestros días, entonces, antes de que pudiera reaccionar ella se abalanzo con gran velocidad y le mordió en el muslo derecho, rápidamente la gente lo resguardo y lo llevaron a casa de un amigo.

En la mañana mi abuelo despertó con un grito, sudoración y asustado, mi abuelo pensaba que esto era una pesadilla, rápidamente cogió una jarra de agua, sintió un pinchazo en el muslo, tal fue su sorpresa que la marca de la mordedura estaba allí, este caso asusto a todo el pueblo, los vecinos llevaron a cabo toda clase de rituales sagrados para eliminar las energías negativas de la casa.

Desde entonces la gente nunca se aventuraba por la casa o cualquier lugar cerca de la casa, incluso durante el día.

Con el tiempo los gritos murieron y también la pobre mujer, las autoridades retiraron el cuerpo mutilado de la viuda, la casa fue demolida y quemada con la ayuda de algunos vecinos, hasta la fecha nunca se supo por que murió de esta manera.

Mi abuelo todavía se estremece cuando recuerda esa terrorífica mirada.

FUENTE: https://relatosdeterror.net

Historias reales de terror 4

'Un día cuando tenía unos 16 años y estaba con mi familia terminando de cenar, todos se quedaron en el comedor pero yo quise subir a ver la tele. Cuando iba subiendo las escaleras sentí una mano enorme y rasposa que me jaló del tobillo e hizo que me cayera. Grité y todos vinieron, yo estaba llorando como loca, mi papá buscó por todos lados y no había nada. Nos subimos al cuarto y de la puerta se veía hacía la calle, en la esquina vi una mujer joven con una bata blanca y con el cabello largo y rizado pero no se le veían los pies, era como si estuviera flotando. Pegué un grito de terror, no sabía qué pasaba pero mi hermana mayor corrió, me abrazo y me dijo que ella también la había visto. Me quedé dormida llorando. 12 años después sigo subiendo las escaleras de mi casa corriendo...'- JoviiZz Payan de Segoviano.

Una mano grande y rasposa…

“Un día cuando tenía unos 16 años y estaba con mi familia terminando de cenar, todos se quedaron en el comedor pero yo quise subir a ver la tele. Cuando iba subiendo las escaleras sentí una mano enorme y rasposa que me jaló del tobillo e hizo que me cayera. Grité y todos vinieron, yo estaba llorando como loca, mi papá buscó por todos lados y no había nada. Nos subimos al cuarto y de la puerta se veía hacía la calle, en la esquina vi una mujer joven con una bata blanca y con el cabello largo y rizado pero no se le veían los pies, era como si estuviera flotando. Pegué un grito de terror, no sabía qué pasaba pero mi hermana mayor corrió, me abrazo y me dijo que ella también la había visto. Me quedé dormida llorando. 12 años después sigo subiendo las escaleras de mi casa corriendo…”

– JoviiZz Payan de Segoviano.

'Cuando vivía en mi ciudad natal me mudé de casa unas cinco veces antes de terminar en un lugar permanente. Una de esas casas tenía dos pisos y yo era la única que dormía en el cuarto de abajo. Una noche mi perro empezó a ladrar y se metió corriendo a mi cuarto, le ladraba a la puerta y no se le quería acercar para nada, me saqué de onda y revisé, pero no había nadie, así que decidí dormir. Momentos después me desperté sintiéndome incómoda, extraña y, sin motivo alguno, empecé a sentir mucho miedo. Me acurruqué de lado intentando dormir cuando, de pronto, sentí a alguien abrazándome y no podía moverme ni gritar. Sólo cerré los ojos muy fuerte y pensé en todos los rezos que me se hasta que me quedé dormida. Nunca supe quién me abrazó o que fue lo que pasó...'- Kenya MIllán.

El abrazo final.

“Cuando vivía en mi ciudad natal me mudé de casa unas cinco veces antes de terminar en un lugar permanente. Una de esas casas tenía dos pisos y yo era la única que dormía en el cuarto de abajo. Una noche mi perro empezó a ladrar y se metió corriendo a mi cuarto, le ladraba a la puerta y no se le quería acercar para nada, me saqué de onda y revisé, pero no había nadie, así que decidí dormir. Momentos después me desperté sintiéndome incómoda, extraña y, sin motivo alguno, empecé a sentir mucho miedo. Me acurruqué de lado intentando dormir cuando, de pronto, sentí a alguien abrazándome y no podía moverme ni gritar. Sólo cerré los ojos muy fuerte y pensé en todos los rezos que me se hasta que me quedé dormida. Nunca supe quién me abrazó o que fue lo que pasó…”

– Kenya MIllán.

'Mi prima tuvo un bebé y a los pocos días su esposo tuvo que irse de viaje, así que mi hermana y yo fuimos a su casa para que no estuviera sola. Eran como las 9 de la noche, estábamos las tres viendo la tele en la habitación de arriba cuando empezamos a escuchar pasos en la planta de abajo. Alguien abría la puerta de la cocina y azotaba la puerta del baño. Pensamos que el esposo de mi prima había regresado antes, así que bajamos, pero no había nadie. Volvimos a la habitación pero seguimos escuchando los ruidos. Esperamos en silencio hasta que llegaron mis tíos y nunca supimos quien había sido...'- Miguel Ángel Pérez.

El esposo fantasma.

“Mi prima tuvo un bebé y a los pocos días su esposo tuvo que irse de viaje, así que mi hermana y yo fuimos a su casa para que no estuviera sola. Eran como las 9 de la noche, estábamos las tres viendo la tele en la habitación de arriba cuando empezamos a escuchar pasos en la planta de abajo. Alguien abría la puerta de la cocina y azotaba la puerta del baño. Pensamos que el esposo de mi prima había regresado antes, así que bajamos, pero no había nadie. Volvimos a la habitación pero seguimos escuchando los ruidos. Esperamos en silencio hasta que llegaron mis tíos y nunca supimos quien había sido…”

– Miguel Ángel Pérez.

'Un día estaba haciendo tarea en la cocina en la madrugada cuando algo raro ocurrió. Escuché el grito de un señor, no entendí lo que dijo y pensé que tal vez era algún borracho de la calle así que lo ignoré. Pasó un rato y empecé a escuchar a lo lejos un silbido que entonaba una melodía que no había escuchado antes, lo volví a ignorar pensando que quizá venia de la calle o de la casa de mis vecinos, pero empecé a escucharlo cada vez más cerca. Traté de no prestarle mucha atención, no era la primera vez que pasaban cosas rara en esa casa, pero el silbido se acercaba cada vez más. De pronto se detuvo y lo siguiente que escuché fue que abrieron la puerta para bajar las escaleras y unos pasos pesados como los de un hombre que traía botas. Regresó el silencio y cuando me tranquilicé, escuché el mismo silbido cerca de mi oído y una mano estaba recargada en mi hombro, me paralicé del miedo que sentí y cuando reaccioné sólo pude llamar a mi papá que fue corriendo con preocupación hacia mi. Le conté lo que había pasado y fue a inspeccionar la puerta conmigo, estaba abierta pero esa puerta nunca estaba abierta, la cerró y cuando íbamos bajando vio que en el escalón había una huella de un animal y me dijo que me fuera a dormir. Ya no he vuelto a escuchar ese silbido inolvidable, pero la mano me dejo un recuerdo, cada que volteo a mi hombro siento que la veo aunque sé que no es real...'- K Jacqueline Baez.

Un silbido aterrador.

“Un día estaba haciendo tarea en la cocina en la madrugada cuando algo raro ocurrió. Escuché el grito de un señor, no entendí lo que dijo y pensé que tal vez era algún borracho de la calle así que lo ignoré. Pasó un rato y empecé a escuchar a lo lejos un silbido que entonaba una melodía que no había escuchado antes, lo volví a ignorar pensando que quizá venia de la calle o de la casa de mis vecinos, pero empecé a escucharlo cada vez más cerca. Traté de no prestarle mucha atención, no era la primera vez que pasaban cosas rara en esa casa, pero el silbido se acercaba cada vez más. De pronto se detuvo y lo siguiente que escuché fue que abrieron la puerta para bajar las escaleras y unos pasos pesados como los de un hombre que traía botas. Regresó el silencio y cuando me tranquilicé, escuché el mismo silbido cerca de mi oído y una mano estaba recargada en mi hombro, me paralicé del miedo que sentí y cuando reaccioné sólo pude llamar a mi papá que fue corriendo con preocupación hacia mi. Le conté lo que había pasado y fue a inspeccionar la puerta conmigo, estaba abierta pero esa puerta nunca estaba abierta, la cerró y cuando íbamos bajando vio que en el escalón había una huella de un animal y me dijo que me fuera a dormir. Ya no he vuelto a escuchar ese silbido inolvidable, pero la mano me dejo un recuerdo, cada que volteo a mi hombro siento que la veo aunque sé que no es real…”

– K Jacqueline Baez.

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Historias reales de terror 3

'Cuando vivía en China, una vez me enoje muchísimo con mi ahora ex. Me salí de los departamentos donde viva y me fui a caminar a una montaña cercana que tenia una especie de templo en la parte más alta. Siempre iba a ese lugar a olvidarme de todo, porque nunca había gente y la vista era hermosa. Ese día ya era de noche y no se veía nada, pero no sabia a dónde más ir a llorar, así que con la luz de mi celular recorrí toda la montaña hasta que llegue al templo. Me acurruqué en una banca de madera muy vieja y llore hasta quedarme dormida. Entre sueños escuché los pasos de alguien entrando al templo, y sentí como se sentó a mis pies en la misma banca y puso su mano en mis pies. Apenada me paré de golpe para disculparme por haberme dormido allí, pero al incorporarme no había nadie. Nunca he sentido tanto miedo y tanta paz al mismo tiempo. Después de contarle la historia a mis amigos chinos me dijeron que nadie subía allí por esa misma razón...'- Carm Sky Walker.

El monje chino.

“Cuando vivía en China, una vez me enoje muchísimo con mi ahora ex. Me salí de los departamentos donde viva y me fui a caminar a una montaña cercana que tenia una especie de templo en la parte más alta. Siempre iba a ese lugar a olvidarme de todo, porque nunca había gente y la vista era hermosa. Ese día ya era de noche y no se veía nada, pero no sabia a dónde más ir a llorar, así que con la luz de mi celular recorrí toda la montaña hasta que llegue al templo. Me acurruqué en una banca de madera muy vieja y llore hasta quedarme dormida. Entre sueños escuché los pasos de alguien entrando al templo, y sentí como se sentó a mis pies en la misma banca y puso su mano en mis pies. Apenada me paré de golpe para disculparme por haberme dormido allí, pero al incorporarme no había nadie. Nunca he sentido tanto miedo y tanta paz al mismo tiempo. Después de contarle la historia a mis amigos chinos me dijeron que nadie subía allí por esa misma razón…”

– Carm Sky Walker.

'Desperté hace poco en medio de la noche. Todo estaba tranquilo, mis perros dormían y no entendí por qué me había despertado de repente. En ese momento vi una silueta parada junto a mi cama, no era una silueta negra como siempre se cuenta, ésta estaba hecha de pequeñas 'grecas' que se movían formando una silueta humana. Parpadeé confundida, creí que eran mis ojos que se acababan de despertar, pero la silueta continuaba moviéndose por dentro. Pasaron algunos minutos y la silueta no hacía nada más que mantenerse fija frente a mi, así que busqué mi celular para iluminar mejor y cuando lo encontré, la silueta ya había desaparecido. Hasta la fecha no tengo la menor idea de qué fue lo que pasó, pero estoy segura de que estaba completamente despierta. Eran las 2:46 a.m...'- Macial Porraz.

Eran las 2:46 a.m.

“Desperté hace poco en medio de la noche. Todo estaba tranquilo, mis perros dormían y no entendí por qué me había despertado de repente. En ese momento vi una silueta parada junto a mi cama, no era una silueta negra como siempre se cuenta, ésta estaba hecha de pequeñas “grecas” que se movían formando una silueta humana. Parpadeé confundida, creí que eran mis ojos que se acababan de despertar, pero la silueta continuaba moviéndose por dentro. Pasaron algunos minutos y la silueta no hacía nada más que mantenerse fija frente a mi, así que busqué mi celular para iluminar mejor y cuando lo encontré, la silueta ya había desaparecido. Hasta la fecha no tengo la menor idea de qué fue lo que pasó, pero estoy segura de que estaba completamente despierta. Eran las 2:46 a.m…”

– Macial Porraz.

'La casa de mis abuelos paternos no es muy grande, pero los patios sí lo eran, en especial el de atrás porque mis tenían una mini granja para uso personal. Detrás de eso estaba la construcción en obra negra de casa de una de mis tías y luego un plantío de magueyes de mi abuelo. En esa zona tenía un baño viejito de madera, donde todo iba a dar a un riachuelo que pasa por atrás. Ahí estábamos mis primos, mis hermanos y yo, éramos como ocho personas de entre 7 y 16 años jugando entre los magueyes. En eso me dieron ganas de hacer del baño, la puerta no cerraba bien así que mis primos estaban sosteniéndola, cuando estaba lista para salir del baño el ruido de risas y juegos se detuvo en seco por un grito aterrador. Me congelé, todos salieron corriendo y aún se oía ese horrible grito. Cuando al fin pude moverme empujé la puerta para salir corriendo pero entré en pánico cuando vi que la puerta no abría por más que la empujara, no tenía pestillo ni nada pero no abría. Sólo habían pasado como 5 segundos y el grito seguía escuchándose, sentí un frío aterrador desde mi espalda que atravesó mi pecho y cubrió todo mi cuerpo mientras yo pegaba en la puerta, la empujaba y gritaba, pensé que me iba a morir ahí. Cuando al fin pude abrir la puerta y salir corriendo llegué hasta el patio y encontré a todos mis primos pálidos, algunos lloraban pero yo sólo sentía un nudo en el pecho. Ese grito dejó de escucharse, nos asomamos al pasillo que nos llevaba hasta los magueyes y vimos una silueta blanca flotando en el arrollo, siguiendo el curso del agua. El abuelo nos dijo más tarde que esa había sido La Llorona y que él ya la había visto y oído. Nos advirtió que no dejáramos que nos viera de frente o podríamos morir del susto. Nunca volvimos a jugar en esa zona...'- Momo Gamo.

La Llorona.

“La casa de mis abuelos paternos no es muy grande, pero los patios sí lo eran, en especial el de atrás porque mis tenían una mini granja para uso personal. Detrás de eso estaba la construcción en obra negra de casa de una de mis tías y luego un plantío de magueyes de mi abuelo. En esa zona tenía un baño viejito de madera, donde todo iba a dar a un riachuelo que pasa por atrás. Ahí estábamos mis primos, mis hermanos y yo, éramos como ocho personas de entre 7 y 16 años jugando entre los magueyes. En eso me dieron ganas de hacer del baño, la puerta no cerraba bien así que mis primos estaban sosteniéndola, cuando estaba lista para salir del baño el ruido de risas y juegos se detuvo en seco por un grito aterrador. Me congelé, todos salieron corriendo y aún se oía ese horrible grito. Cuando al fin pude moverme empujé la puerta para salir corriendo pero entré en pánico cuando vi que la puerta no abría por más que la empujara, no tenía pestillo ni nada pero no abría. Sólo habían pasado como 5 segundos y el grito seguía escuchándose, sentí un frío aterrador desde mi espalda que atravesó mi pecho y cubrió todo mi cuerpo mientras yo pegaba en la puerta, la empujaba y gritaba, pensé que me iba a morir ahí. Cuando al fin pude abrir la puerta y salir corriendo llegué hasta el patio y encontré a todos mis primos pálidos, algunos lloraban pero yo sólo sentía un nudo en el pecho. Ese grito dejó de escucharse, nos asomamos al pasillo que nos llevaba hasta los magueyes y vimos una silueta blanca flotando en el arrollo, siguiendo el curso del agua. El abuelo nos dijo más tarde que esa había sido La Llorona y que él ya la había visto y oído. Nos advirtió que no dejáramos que nos viera de frente o podríamos morir del susto. Nunca volvimos a jugar en esa zona…”

– Momo Gamo.

FUENTE: https://www.buzzfeed.com