Por qué nadie reconoce la autoría de la estatua que llegó a la Luna hace 46 años.

La estatua y la escultura en homenaje que se encuentran en la Luna

En la misión Apolo 16, en 1971, el comandante David Scott depositó una pieza creada por el artista belga Paul van Hoeydonck junto a una escultura en homenaje a los caídos. La historia de secretos y traiciones.

Nadie lo supo en ese entonces, pero semanas antes de que emprendiera vuelo Apolo 15 -la novena misión tripulada- David Scott, el comandante, se había reunido con el artista belga Paul van Hoeydonck en un restaurante. Todo lo que allí se dijera debía permanecer en secreto, le dijo y después le hizo la propuesta: quería que van Hoeydonck creara una pieza que homenajeara a los caídos en misiones espaciales anteriores.

Scott no dejó todo a la imaginación del artista. La estatua debía seguir ciertos requisitos: ser pequeña, sin género ni etnia que se pudiera identificar y diseñada con un material que pudiera afrontar la hostilidad de la Luna. Paul van Hoeydonck no dudó. Aceptó la propuesta. Aunque hay un punto en el que todavía hoy, 46 años después, difieren las versiones de ambos.

El astronauta asegura que le impuso una condición inquebrantable. La autoría de la pieza debía permanecer bajo estricto anonimato. No se podía conocer quién era su creador porque las políticas de la NASA así lo estipulaban. Sin embargo, el artista dice que esa cláusula jamás se sugirió en la reunión.

El 26 de julio de 1971 partió Apolo 15 hacia su destino y, pocos días después, Scott depositó, ante el desconocimiento de sus propios compañeros, la estatua junto a una escultura en la que se puntualizaban catorce nombres de cosmonautas muertos en el espacio.

Scott le tomó una foto a la estatua junto a la escultura con la idea de develarla ni bien llegado de la misión. Aunque el anuncio se demoró. Nadie se enteró de la existencia del homenaje hasta que el periodista Walter Cronkite lo mencionó poco antes del lanzamiento de Apolo 16 en 1972.

Paul van Hoeydonck, el creador de la pieza

En ese momento, van Hoeydonck hizo su aparición pública. Dijo que él era el responsable de la pieza depositada en la superficie lunar y pidió una página completa en la revista Art in America para anunciar la venta de 950 réplicas a un precio de 750 dólares cada una.

Se estipuló que la venta tendría lugar en la emblemática Galería Waddell, pero Scott se opuso. Aseguró que eso no era parte de la pautado, que iba en contra de las políticas de la NASA. De hecho, van Hoeydonck ni siquiera tenía los derechos de la estatua.

El escándalo se desató en Apolo 16, en el ’72, cuando los tripulantes llevaron 641 sobres estampados a la Luna con una sello de la NASA que los convirtió en oficiales. Un coleccionista alemán compró 100 de ellos por 21 mil dólares. Se suponía que el dinero se usaría como fondo para los hijos de los astronautas, que solo gozarían del beneficio una vez alejados de la NASA, pero la venta se produjo en el momento.

La agencia investigó el caso como posible beneficio extra de los viajes espaciales. Uno de los entrevistados fue van Hoeydonck. Querían conocer si estaba vinculado al hecho. Tal presión funcionó para desmantelar el evento en la Galería Waddell y solo se produjeron 50 réplicas de la pieza. Aún hoy, 46 años después, el artista no obtuvo la autoría de la estatua y dice que solo le pagaron por una copia.

FUENTE: http://www.infobae.com

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EL GRAN ASTEROIDE QUE ROZARÁ LA TIERRA EN 2017.

Su nombre es Faetón 3200, y pasa más cerca del Sol (apenas 21 millones de kilómetros) que cualquier otro asteroide que haya sido nombrado; a esta curiosidad debe su nombre: en la mitología griega Faetón es el hijo de Helios, el Dios del Sol.

Viene siendo estudiado por el Centro Nacional de Estudios Espaciales de Francia desde hace 20 años; según calculan los científicos, en diciembre del año que viene tendría lugar su mayor acercamiento a la Tierra.

¿Cuán cerca pasará? A apenas 10 millones de kilómetros. Cuando se aproxime al máximo, los investigadores podrán observar sus características con extraordinaria precisión; hasta ahora saben que es un asteroide de tipo S (compuesto de material oscuro), que su órbita semeja la de un cometa, que mide alrededor de 5 kilómetros y que es el padre de la lluvia de meteoros conocida como Gemínidas.

Su última aproximación tuvo lugar en el 2007, y las próximas serán en 2017, 2050 y 2060. Recién se acercará más que esta vez en el 2093.

Es altamente improbable que esta aproximación conlleve riesgos para nuestro planeta; a no ser, claro, que repita lo que sucedió con el personaje mitológico que lleva su nombre, quien pidió conducir el carruaje de su padre (el Sol), y al hacerlo entró en pánico, perdió el control y terminó cayendo en la Tierra, para ahogarse en el río Po.

El pasado 21 de julio, un asteroide del tamaño de un Boeing 737 sobrevoló la Tierra a tan sólo un tercio de la distancia que separa al planeta de la Luna. Para alarma de la comunidad astronómica, el gigantesco meteorito no fue detectado por ningún radar terrestre hasta pasados tres días del acontecimiento.

Ahora los investigadores calculan que el 12 de octubre de 2017 la órbita de este asteroide lo llevaría a pasar muy cerca de la Tierra, y no se descarta un posible impacto que, dependiendo de dónde tenga lugar, podría tener consecuencias más devastadoras que las del meteorito que cayó sobre Chelyabinsk en 2013, ya que podría duplicar su tamaño. Judit Györgyey-Ries, astrónoma del Observatorio McDonald de la Universidad de Texas, cree que se deben realizar más observaciones para asegurar con certeza que no impactará contra la Tierra:

“A pesar de que tiene una gran incertidumbre a lo largo de la órbita, es mucho menor que la incertidumbre radial, por lo que sólo cambia la hora del sobrevuelo más cercano. Yo diría que en base a esto, no hay posibilidad de impacto en 2017, pero más observaciones podrían ayudar a reducir las incertidumbres “, explicó. Actualmente existen 1.572 asteroides registrados como potencialmente peligrosos (PHA), aunque ninguno está en curso certero de colisión con nuestro planeta.

El asteroide 2012 TC4 fue descubierto por el Observatorio Pan-STARRS, en Hawai, en octubre de 2012; en aquel entonces los astrónomos estimaron su tamaño entre 12 y 40 metros y la roca pasó a 94.800 kilómetros de la Tierra.

FUENTES: https://ve.tuhistory.com  https://mx.tuhistory.com

Eclipse Parcial de Sol CDMX 21 de Agosto de 2017.

Este próximo 21 de agosto sucederá el “Gran Eclipse Solar” que se podrá ver en América del Norte en diferentes porcentajes de acuerdo con la ubicación geográfica. En el caso de Estados Unidos será total, pero en México será parcial. La totalidad y parcialidad de este fenómeno depende de la ubicación y la cercanía de la Luna a la Tierra.

En la Ciudad de México el eclipse iniciará a las 12:02 horas, tendrá su máximo a las 13:19 horas y terminará a las 14:38 horas, detalló el Instituto de Astronomía de la UNAM.

Actualmente hay grandes expectativas por el eclipse que ocurrirá a finales de mes. Sin embargo, es importante tener cuidado a la hora de observarlo y seguir ciertas recomendaciones.

1) Nunca mirar directamente al Sol

Esta es la regla más importante de todas. No se debe mirar directamente al Sol porque los rayos ultravioletas e infrarrojos pueden dañar las retinas de por vida.

Si bien durante un eclipse total sería posible mirar directamente al Sol durante los escasos minutos que el astro permanece tapado por la Luna, en el caso de un eclipse parcial siempre es extremadamente peligroso mirar directamente al Sol.

Incluso cuando el 99% de la superficie solar queda oscurecida durante una fase del eclipse, la franja de Sol visible sigue siendo lo suficientemente intensa como para provocar daños en la retina.

2) Ni binoculares ni telescopios

Usar binoculares o telescopios sin ningún tipo de protección para mirar al Sol es muy peligroso. Es por eso que se necesita usar filtros solares.

3) No a los vidrios oscuros

Muchos materiales y métodos populares para observar un eclipse no son seguros. Los vidrios ahumados, las radiografías, las gafas de sol o los filtros de las cámaras de fotos, por ejemplo, no sirven en absoluto para mirar un eclipse.

Aunque reducen la cantidad de luz, no protegen la vista de las radiaciones de los rayos infrarrojos y ultravioletas.

4) El filtro de los árboles

Quienes se encuentren en una zona de bosque o arbolada, podrá ver que la luz que se filtra a través de las hojas y se proyecta en el suelo. Si se colocan hojas blancas sobre el suelo se podrá observar lo proyectado.

La NASA también dio unas recomendaciones para ver el eclipse solar. Destacó que la única forma segura de ver el Sol directamente durante un el eclipse es usando filtros como “lentes de eclipse” o con un visor solar de mano. Enfatizó en que los filtros hechos en casa o lentes de sol ordinarios, por más oscuros que sean, no son seguros.

En la Ciudad de México el eclipse iniciará a las 12:02 horas, tendrá su máximo a las 13:19 horas y terminará a las 14:38 horas, detalló el Instituto de Astronomía de la UNAM.

El día del eclipse, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en los institutos de Astronomía y Geofísica, llevará a cabo entre las 10:00 y las 15:00 horas diversas actividades gratuitas, pero con cupo limitado.

En la explanada del Instituto de Astronomía habrá nueve telescopios con filtros especiales para observación directa, además, contarán con tarjetas para proyectar el fenómeno en paredes y pisos.

El investigador Alejandro Lara ofrecerá la conferencia “Bajo la piel del Sol”, y Julieta Fierro dictará la charla “¿Por qué son espectaculares los eclipses?”

También habrá una transmisión en directo desde el Observatorio Astronómico Nacional (OAN), ubicado en la sierra de San Pedro Mártir, Baja California, con astrónomos de la UNAM.

FUENTES: http://www.eluniversal.com.mx   http://www.seciti.cdmx.gob.mx

REPORTE ESPECIAL 4

Amig@s estos días hemos estado tratando sobre el tema del Cambio Climático para tratar de hacer conciencia de lo que ocurre en nuestro planeta que es el hogar en el que vivimos y debemos cuidar.

Algunos de los efectos del Cambio Climático son los Sismos, temblores, terremotos, etc, y para esto agradecemos al Profesor Juan Humberto Sánchez Moreira desde Chile y que nos ha estado informando sobre estos acontecimientos y advirtiendo de los mismos, el nos hace llegar la información diariamente y ustedes también pueden saber de donde y de cuanto fueron estos sismos y sus réplicas buscándolo en Facebook, y así como el hay cientos de personas que se preocupan por lo que está ocurriendo en nuestra casa, esperamos que al leer estos reportes que hemos publicado la gente haga conciencia y ayude a cuidar nuestro hogar.

El cambio climático tiene el potencial de influir en el movimiento de las placas tectónicas, afirma un equipo de especialistas de India, Australia y Francia.

Giampiero Iaffaldano, investigador de la Universidad Nacional de Australia y titular del estudio, reportó en la más reciente edición de la revista Earth and Planetary Science Letters que existe un vínculo entre el movimiento de la placa India en los últimos 10 millones de años y la intensificación del monzón.

La corteza terrestre de 100 kilómetros de espesor, llamada litosfera, se divide en piezas llamadas tectónica de placas, las cuales se mueven en diferentes direcciones a una velocidad de centímetros por año, comparable al tiempo que tarda en crecer la uña de una persona.

“La importancia de este hallazgo reside en que por primera vez pudimos comprobar que el cambio climático influye potencialmente en el movimiento de la tectónica de placas”.

Desde hace tiempo se sabía que los movimientos tectónicos influyen en el clima al formar nuevas montañas y fosas marinas, pero la investigación muestra que la influencia existe también en sentido inverso.

“Para comprender este potencial de los movimientos sísmicos es importante identificar todos los posibles factores que los han causado en el pasado. Nosotros hemos descubierto que el cambio climático es un posible candidato”, enfatizó el investigador australiano.

El doctor Carlos Valdés González, titular del Servicio Sismológico Nacional expresó sus reservas respecto al estudio, pues todo lo relacionado con el clima se da en la superficie del Planeta que comprende la atmósfera, mientras que los procesos sísmicos tienen que ver con la liberación de calor a profundidades muy grandes dentro de la Tierra, esto es miles de kilómetros (el radio de la Tierra es de unos 6 mil 400 kilómetros).

Tornados aumentan por cambio climático

Científicos informan que el que los tornados y huracanes aumentan en cantidad y severidad en América del Norte debido a la mayor emisión de gases de efecto invernadero a la atmosfera.

Aunque los tornados son comunes en Estados Unidos en los últimos años la presencia de estos fenómenos ha aumentado presentándose en zonas de Texas donde anteriormente no habían ocurrido como los candados de Irving y Arlington.

Un informe reciente del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático relaciona las altas temperaturas que se registraron en Estados Unidos y Canadá durante el mes de marzo que provocaron derretimiento de la nieve y el hielo invernal creando un choque entre las corrientes de aire del Polo Norte con las que provienen del Trópico.

“Todas las manifestaciones meteorológicas se ven afectadas por el cambio climático, porque el ambiente en el que ocurren es más cálido y más húmedo que antes”, explicó un científico del Centro Nacional de Investigación Atmosférica de Estados Unidos.

Cambios en las condiciones atmosféricas

Ciclones,  huracanes, inundaciones… todos hemos podido ver en los medios de comunicación multitud de desastres naturales acontecidos en los últimos años. Son“acontecimientos atmosféricos extremos” que no se deben a la casualidad, oscilaciones que tienen su origen en el calentamiento del planeta,  y que según muchos científicos, esta llegando antes de lo esperado.

La elevación de las temperaturas se traduce en una mayor evaporación, en una atmósfera más cálida que retiene mayor la humedad y que deriva siempre, en más agua en suspensión, y en consecuencia, en precipitaciones más violentas. Recientemente  lo estamos viendo en el cantábrico español. Las tormentas y la violencia del océano está devorando muchas de las costas, derivando faros, puertos y entrando incluso a las propias ciudades. ¿Nos está llegando quizá demasiado pronto el cambio climático?

Las pruebas están ahí: disminución del  10% de la nieve en las latitudes medias y altas del hemisferio norte, retroceso de los glaciares, disminución del 60% de las cuencas hidrográficas africanas del Níger, el lago Chad y el Senegal, las inundaciones anuales en la Europa Oriental, los monzones, los Tsunamis…

Sea como sea, el cambio climático nos afecta a todos. Su impacto en todas las áreas de nuestra vida es más que demostrable: migraciones de personas y animales,  falta de agua potable, cambios en las producción de alimentos, inundaciones, revoluciones sociales y económicas… Conseguir un mundo sostenible no solo depende de las grandes industrias y de los grandes países emisores. Nosotros, desde nuestra cotidianidad, también podemos hacer pequeñas cosas para que este bonito planeta siga en buen estado para cuidar de nosotros.

¿Y tú cómo quieres tu planeta?

Esperamos que sirva de algo haber publicado estos días un poco de los factores que componen el cambio climático y podamos hacer conciencia del mismo, Gracias por seguirnos y leernos.

Corporación Phantom México preocupados por el Cambio Climático y todo aquello que pueda perjudicar el lugar donde vivimos.

FUENTES: http://ntrzacatecas.com    http://www.vanguardia.com.mx  https://supercurioso.com

REPORTE ESPECIAL 3

Estos días hemos publicado sobre el Cambio Climático debido a todo lo que ha estado ocurriendo y que puede causar un desastre a nivel mundial, hay lugares en la red donde se dice que es un simple invento pero ponte a pensar el porqué este cambio tan brusco del clima, hay factores interesantes que se pueden prevenir si todos apoyamos.

Continuamos con este reporte especial…

El agujero de ozono sí influye en el cambio climático

Desde hace ya bastantes años, un par de asuntos de corte medioambiental aparecen cada cierto tiempo en las noticias. Uno de ellos es el agujero de la capa de ozono situado sobre la Antártida y el otro el cambio climático. A pesar de los esfuerzos llevados a cabo por los científicos y los comunicadores que nos dedicamos a divulgar estos temas, por aclarar que se trata de cosas distintas, son muchas las personas que se han quedado con la idea de que ambas están relacionadas de forma muy directa.

Recientemente, al finalizar una charla en Santander sobre cambio climático, una persona del público me preguntó si la reducción que comienza a detectarse en el famoso agujero de la capa de ozono, y que en principio se ve como una noticia positiva, no iba a contribuir positivamente al calentamiento global, ya que dicho gas contribuye al efecto invernadero, cosa cierta esta última aunque con matices. Gente menos versada en estos temas llega a mezclar churras con merinas, echando la culpa del cambio climático “al agujero ese” que hay en la Antártida y que hemos provocado las personas con los sprays.

Para ponernos las cosas un poco más difíciles a los divulgadores científicos, un par de recientes investigaciones ha establecido sendas conexiones entre las variaciones en la concentración del ozono estratosférico que hay sobre la Antártida y el devenir del clima terrestre. Bien es cierto que la manera en que puede establecerse la relación del “agujero” con el cambio climático y la fase cálida actual es diferente a como suele establecerla el público en general, cuya principal fuente de información son las noticias que salen en los medios y cuyo tratamiento no siempre es el más adecuado.

Un primer grupo de investigadores, dirigidos por el científico Darryn W. Waugh, de la Universidad Johns Hopkins (EEUU), ha detectado cambios en la corriente oceánica circumpolar antártica, inducida a su vez por un fortalecimiento de los vientos superficiales del Oeste que soplan con furia alrededor del continente blanco, y que se han podido relacionar con la disminución del ozono estratosférico detectada por primera vez a finales de la década de los 70’s. Como consecuencia de ello, los intercambios de agua fría y profunda con el agua cálida y superficial se han empezado a alterar en el hemisferio sur –un hemisferio eminentemente oceánico–, y ello podría tener importantes repercusiones climáticas, dado el importante papel que desempeña el sistema global de corrientes (conocido también como la “cinta transportadora oceánica” o la “circulación termohalina”) en el transporte de calor. En palabras de Waugh: “Esto es importante porque los océanos del sur tienen un papel relevante en la absorción de calor y dióxido de carbono, por lo que los cambios en la circulación oceánica del sur tienen el potencial de cambiar el clima global.”

La segunda investigación ha sido llevada a cabo por un equipo de la Universidad de Penn State, en Pennsilvania (EEUU), y en este caso la conclusión a la que ha llegado es que la pérdida de ozono sobre la Antártida es el factor que más ha contribuido en el desplazamiento hacia el sur de la corriente en chorro polar del hemisferio austral. Lo hizo más que el aumento de la concentración en la atmósfera de los gases de efecto invernadero, con el CO2 a la cabeza, que a lo que sí que contribuyeron más es a forzar un desplazamiento hacia el Ecuador de los vientos del Oeste que soplan en latitudes medias del hemisferio norte.

Este tipo de investigaciones y otras muchas que se han llevado a cabo en los últimos años bajo el paraguas del cambio climático, ponen de manifiesto la extraordinaria interrelación existente entre los diferentes subsistemas (atmósfera, hidrosfera, criosfera, litosfera, biosfera) que forman el sistema climático y todo lo que en ellos acontece. Su extraordinaria complejidad tira por tierra la excesiva simplificación utilizada a la hora de establecer supuestas relaciones causa-efecto, como la del agujero de la capa de ozono y el cambio climático.

El campo magnético y el clima

Hace una década, Henrick Svensmark, un científico danés, sugirió que los rayos cósmicos ayudan a la formación de nubes. Las partículas cargadas, o rayos cósmicos bombardean constantemente la Tierra. Estamos protegidos de los rayos cósmicos por los campos magnéticos del sol y de la Tierra. El campo magnético de la Tierra es más débil que el del sol. Cuando estos campos son fuertes, llegan menos rayos cósmicos a la Tierra.

Las nubes no surgen de la nada. El vapor de agua de la atmósfera forma gotas por condensación alrededor de pequeños núcleos. Hay algunos indicios de que las partículas cargadas eléctricamente en la atmósfera, o iones, son una parte importante en este proceso de nucleación. Se sabe que los rayos cósmicos son una fuente para la ionización de la atmósfera. Siguiendo esta hipótesis, cuando los campos magnéticos del sol y/o de la tierra disminuyen, se deberían formar más nubes, lo que daría lugar a un enfriamiento del clima.

En un artículo publicado en 2009, Is there a link between Earth magnetic field and low-latitude precipitation?, se presentan registros del clima que se remontan a 5.000 años y que parecen mostrar una estrecha relación entre la precipitación en los trópicos y los cambios en el campo magnético de la Tierra.

El campo magnético de la Tierra varía considerablemente y en los últimos 1.500 años se ha debilitado. El artículo muestra una correlación entre esta variabilidad, y, más recientemente, el descenso, del campo magnético de la tierra y los cambios en los patrones de precipitaciones en el trópico, extraídos de las estalagmitas de dos cuevas en Omán y en China, como se ve en la figura. El porcentaje de isótopo de oxígeno de las estalagmitas que crecen del suelo fangoso de estas cuevas contiene información del clima del pasado, incluyendo la pluviosidad local.

De acuerdo con recientes estudios, lo que está sucediendo con el campo magnético o geomagnético es que sus polos, que difieren de los polos geográficos por unos cinco grados, se están invirtiendo. Un proceso que, aunque no tiene un ciclo definido, ya ha ocurrido varias veces en la historia de nuestro planeta y que puede tener efectos que van desde cambios en el funcionamiento de los dispositivos de comunicación hasta alteraciones en el comportamiento de algunos animales.

Para entender el campo magnético terrestre es necesario, primero, considerar a la Tierra como un gigantesco imán, en el que las fuerzas magnéticas son generadas por el núcleo del planeta, que actúa como un dínamo: un núcleo interno sólido, compuesto en un 99 por ciento por hierro, y un núcleo externo, también de hierro, pero en estado líquido, que interactúan el uno con el otro, produciendo diferentes fuerzas, presión y roce.

Así lo explica el astrofísico colombiano Santiago Triana, del Observatorio Real de Bélgica, y quien ha estudiado en detalle el comportamiento del corazón de la Tierra: “El núcleo es un conductor en movimiento, y según la ley de inducción de Faraday, al estar inmerso en un fluido, interactúa con el campo magnético y lo modifica. Estos campos, además, afectan el movimiento del conductor, cambiando su fuerza y su dirección”, indica Triana, y agrega que, en el caso de los fluidos, no se puede definir muy bien qué afecta a qué ni en qué momento, porque el ciclo se repite indefinidamente.

Afirmar que los récords de nieve no son consistentes con un mundo más caliente revela desconocimiento de la relación entre el calentamiento global y las precipitaciones extremas. El calentamiento provoca una mayor humedad de la atmósfera, lo que conlleva episodios de precipitación más abundantes y extremos. Esto incluye tormentas de nieve más fuertes allí donde se dan las condiciones para ello. Lejos de contradecir el calentamiento global, las nevadas récord son anunciadas por los modelos climáticos y consistentes con la expectativa de episodios de precipitación más extremos.

La precipitación es de nieve cuando la temperatura se encuentra en el margen de -10 ºC a 0 ºC. El calentamiento global reduce la probabilidad de presentación de estas condiciones en las regiones cálidas. Pero en las regiones más frías la temperatura es a menudo demasiado fría como para producir tempestades de nieve importantes, por lo que el calentamiento global promueve un mayor número de condiciones para la precipitación de nieve. Esto resulta una vez más confirmado por las mediciones. A lo largo del siglo pasado estos fenómenos se han ido reduciendo paulatinamente en el medio Oeste, el Sur y la costa Oeste, mientras que se ha observado una tendencia creciente de las tormentas de nieve en el medio Este y el Noroeste, siendo positiva la tendencia general de la media nacional .

Afirmar que las nevadas récord son inconsistentes con el calentamiento global revela desconocimiento de la conexión entre calentamiento global y episodios extremos de precipitación. A nivel global, la temperatura media de la Tierra se ha situado, en los últimos meses de nevadas, entre los más cálidos medidos. El calentamiento provoca un aumento de la humedad del aire, lo que conlleva un mayor número de episodios extremos. Esto incluye tormentas de nieve más fuertes en regiones con condiciones favorables. Lejos de contradecir el calentamiento global, las nevadas récord son predichas por los modelos climáticos y consistentes con las expectativas.

FUENTES: http://www.conec.es   http://cambioclimaticoenergia.blogspot.mx   https://ustednoselocree.com

REPORTE ESPECIAL 2

Tal y como leíamos en la publicación pasada, el planeta está sufriendo, nos estamos acabando el hogar donde vivimos, la Madre Tierra nos está enviando señales de que está agonizando, tal vez lo veas muy dramático pero haz conciencia también es tu casa.

Jorge Carrasco, director de Climatología de la Universidad de Chile y especialista de la Dirección de Meteorología explica que los principales gases tipo invernadero son el dióxido de carbono, que proviene de la quema de combustión derivados del petróleo y fósiles que usan principalmente las industrias y automóviles; y el otro es el metano, que se produce por la actividad agrícola. Además lo otro que contribuye a la contaminación atmosférica, según el especialista, es el cambio por el uso de suelo.

“Cuando destruimos bosques estamos eliminando partículas de CO2, todo eso hace que la actividad humana contribuya a la concentración de estos gases y que hayan aumentado en forma potencial en el último tiempo”, sostiene.

“Cuando sube la temperatura de la atmósfera, también lo hace su capacidad de absorber vapor de agua y con ello también los volúmenes de precipitación. A su vez, ocurren cambios en la circulación de la atmósfera, por lo tanto, hay lugares que se van a ver afectados por un déficit de precipitación, porque éstas van a ser más intensas y de menor duración. Por otro lado, un ambiente más cálido, por ejemplo, hace que la superficie de hielo y nieve se empiece a derretir, como ya ocurre en varias partes del mundo, como en la península Antártica y prácticamente en el 90% de los glaciares del mundo. Todo esto hace que el nivel del mar suba, además afecta los ecosistemas, la biodiversidad, el comportamiento de los animales, las aves, las plantas florecen antes, todas son consecuencias indirectas de un cambio climático”, profundiza.

Vientos huracanados, lluvia torrenciales y olas de calor.

Estos fenómenos meteorológicos podrían pasar a ser un patrón común en nuestros mapas del tiempo si no se pone freno al deshielo del ártico, según ha alertado Greenpeace hoy en su último informe sobre las consecuencias del deshielo del Ártico en España.

La organización muestra en su informe que se puede producir un aumento en los fenómenos extremos tanto en periodos secos como en aquellos más asociados a la precipitación. Según señala esta investigación, un estudio en 2012 ya vinculó el calentamiento del Ártico con este tipo de consecuencias climatológicas en las latitudes medias del planeta.

Estos fenómenos climáticos alertan, además, de un mayor riesgo de incendios en un futuro debido a que las temperaturas máximas subirían entre 5 y 8º C a lo largo de este siglo y las precipitaciones y la humedad disminuirían en la zona mediterránea.

En concretó, la tendencia actual el área de superficie quemada será en 2100 entre 3 y 5 veces superior a la actual. Este aumento se centraría, sobre todo, en el área de la zona pirenaica.

En nuestro país, algunos de los incendios más graves se han producido en días que han coincidió con olas de calor. Así, los ocurridos en 2012 en las localidades valencianas de Andilla y Corté de Pallás, y que en total sumaron 49.000 hectáreas, tuvieron lugar en días que alcanzaron temperaturas superiores a los 40ºC.

Los fenómenos climáticos extremos también irán acompañados de un aumento de plagas y otras

enfermedades infecciosas propagadas por mosquitos.

El cambio climático puede provocar escenarios adecuados para la implantación del mosquito de la fiebre amarilla, la extensión del mosquito tigre a zonas situadas más al norte de la península, así como una mayor predisposición a la introducción de la malaria. De hecho, el informe revela que el delta del Ebro presenta características favorables para la reaparición esta enfermedad.

Además, el deshielo incrementará el coste de los países en adaptación de medidas para frenar el incremento del nivel del mar. En España, Holanda, Alemania, Francia, Bélgica y Dinamarca e Italia los costes podrían situarse en 17.000 millones de euros anuales en 2100.

El concepto de lluvia ácida engloba cualquier forma de precipitación que presente elevadas concentraciones de ácido sulfúrico y nítrico. También puede mostrarse en forma de nieve, niebla y partículas de material seco que se posan sobre la Tierra.

La capa vegetal en descomposición y los volcanes en erupción liberan algunos químicos a la atmósfera que pueden originar lluvia ácida, pero la mayor parte de estas precipitaciones son el resultado de la acción humana. El mayor culpable de este fenómeno es la quema de combustibles fósiles procedentes de plantas de carbón generadoras de electricidad, las fábricas y los escapes de automóviles.

Cuando el ser humano quema combustibles fósiles, libera dióxido de azufre (SO2) y óxidos de nitrógeno (NOx) a la atmósfera. Estos gases químicos reaccionan con el agua, el oxígeno y otras sustancias para formar soluciones diluidas de ácido nítrico y sulfúrico. Los vientos propagan estas soluciones acídicas en la atmósfera a través de cientos de kilómetros. Cuando la lluvia ácida alcanza la Tierra, fluye a través de la superficie mezclada con el agua residual y entra en los acuíferos y suelos de cultivo.

La lluvia ácida tiene muchas consecuencias nocivas para el entorno, pero sin lugar a dudas, el efecto de mayor insidia lo tiene sobre los lagos, ríos, arroyos, pantanos y otros medios acuáticos. La lluvia ácida eleva el nivel acídico en los acuíferos, lo que posibilita la absorción de aluminio que se transfiere, a su vez, desde las tierras de labranza a los lagos y ríos. Esta combinación incrementa la toxicidad de las aguas para los cangrejos de río, mejillones, peces y otros animales acuáticos.

Algunas especies pueden tolerar las aguas acídicas mejor que otras. Sin embargo, en un ecosistema interconectado, lo que afecta a algunas especies, con el tiempo acaba afectando a muchas más a través de la cadena alimentaria, incluso a especies no acuáticas como los pájaros.

La lluvia ácida también contamina selvas y bosques, especialmente los situados a mayor altitud. Esta precipitación nociva roba los nutrientes esenciales del suelo a la vez que libera aluminio, lo que dificulta la absorción del agua por parte de los árboles. Los ácidos también dañan las agujas de las coníferas y las hojas de los árboles.

Los efectos de la lluvia ácida, en combinación con otros agentes agresivos para el medioambiente, reduce la resistencia de los árboles y plantas a las bajas temperaturas, la acción de insectos y las enfermedades. Los contaminantes también pueden inhibir la capacidad árborea de reproducirse. Algunas tierras tienen una mayor capacidad que otras para neutralizar los ácidos. En aquellas áreas en las que la «capacidad amortiguadora» del suelo es menor, los efectos nocivos de la lluvia ácida son significativamente mayores.

La única forma de luchar contra la lluvia ácida es reducir las emisiones de los contaminantes que la originan. Esto significa disminuir el consumo de combustibles fósiles. Muchos gobiernos han intentando frenar las emisiones mediante la limpieza de chimeneas industriales y la promoción de combustibles alternativos. Estos esfuerzos han obtenido resultados ambivalentes. Si pudiéramos detener la lluvia ácida hoy mismo, tendrían que transcurrir muchos años para que los terribles efectos que ésta genera desaparecieran.

El hombre puede prevenir la lluvia ácida mediante el ahorro de energía. Mientras menos electricidad se consuma en los hogares, menos químicos emitirán las centrales. Los automóviles también consumen ingentes cantidades de combustible fósil, por lo que los motoristas pueden reducir las emisiones nocivas al usar el transporte público, vehículos con alta ocupación, bicicletas o caminar siempre que sea posible.

Como puedes observar hay muchas formas de atacar al planeta y estas han sido unas de ellas, en la próxima publicación te mostraremos más sobre éste veneno que hace que todos corramos peligro y el riesgo de desaparecer para siempre.

FUENTES:  http://noticias.universia.cl    http://www.lainformacion.com  http://www.nationalgeographic.es

REPORTE ESPECIAL 1

Por: Corporación Phantom México

El día de hoy no tendremos las acostumbradas historias, mitos y demás cosas que publicamos para el deleite de ustedes, el día de hoy damos un giro ya que es algo que a todo ser de este planeta nos debe de interesar, se trata de lo que está sucediendo y que debemos estar atentos ya que tarde o temprano podría ocurrir una o más desgracias, el planeta está sufriendo y debemos de ayudarlo, nos está enviando señales las cuales ignoramos, el cambio climático es un veneno que se lo está acabando y por nuestra culpa, se han estado presentando últimamente lluvias extremas, sismos y terremotos, tsunamis, agujeros gigantes en varios puntos del globo, etc, hace unos días se dió una noticia lamentable sobre el desprendimiento de una enorme glaciar, el deshielo puede terminar con la vida animal que aún existe en los polos, debemos de tomar conciencia antes de que sea demasiado tarde ya que es probable que no tengamos tiempo ni siquiera de decir “lo hubiéramos hecho antes”, no somos una asociación tipo Greenpeace pero nos preocupa el lugar donde vivimos y donde queremos estar el resto de nuestros días, nuestros vecinos de otros países y nosotros mismos debemos de cuidarlo, hace algunas semanas se escuchó la lamentable noticia que el Presidente Trump dejará de participar en la protección contra el medio ambiente, ¿qué más podemos esperar de gente como ésta?, hagamos un recuento de algunas señales que la Madre Tierra nos está enviando.

El deshielo de la Antártida

No por ser esperado es menos impactante. Un iceberg gigante, del tamaño de diez veces Madrid, acaba de desprenderse de la península Larsen C de la Antártida.

Un hecho que nos debería hacer pensar en la necesidad de apostar por un futuro libre de combustibles fósiles, como advierte el  director de la Unidad Científica de Greenpeace Internacional, Paul Johnston. “El deshielo de la Antártida es la alerta roja del planeta sobre los peligros del cambio climático. El desprendimiento de este iceberg es el tercero de los últimos años, probablemente una señal del impacto global del cambio climático y de la necesidad urgente de implementar el acuerdo de París para buscar un futuro 100% renovable y dejar de quemar combustibles fósiles”.

Nadie puede determinar con total seguridad si el cambio climático ha jugado un papel definitivo en la ruptura del gigantesco iceberg, pero ante otras recientes fracturas y la erosión generada en el hielo por aguas más templadas de alrededor de la península Antártica, parece probable que la actividad humana sea un factor importante, ha explicado el director de la Unidad Científica.

En cualquier caso, todavía estamos a tiempo de evitar catástrofes mayores generadas por el cambio climático. Pero debemos actuar deprisa. Las decisiones que ahora tomen los gobiernos y la industria decidirán si millones de personas podrán tener una vida segura y próspera en el futuro.

“Todo esto sucede, irónicamente, poco después de que Trump tomase la decisión de sacar a  Estados Unidos, el mayor emisor de CO2 de la historia, fuera del acuerdo climático de París. Como un iceberg gigante a la deriva, Trump deja a EEUU aislado del resto del mundo con esta decisión. El resto del mundo avanzará aprovechando las oportunidades de energía limpia y renovable y los beneficios que aporta la economía baja en carbono”, señala Johnston.

El Planeta se queda sin agua

El ex director ejecutivo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), Achim Steiner, advierte de que el planeta se está “quedando sin agua” y de que su escasez podría ser una fuente de conflictos en las próximas décadas.

“Entre el 30 y el 40 por ciento -de la población del planeta- vivirá en condiciones de escasez de agua en los próximos 20 años. Esto puede desencadenar muchos conflictos. Podemos vivir 72 horas sin agua, y luego morimos”, avisa. La apuesta de Steiner para evitar este horizonte es la modernización agrícola: “Si no averiguamos cómo producir más eficientemente, viviremos en circunstancias extremadamente desafiantes, en las que mucha gente no tendrá agua garantizada durante años, con implicaciones de seguridad y económicas”. Sin embargo, el “desafío más inmediato” es el cambio climático: “No puedo pensar en nada similar en la historia humana: en menos de media década cada nación va a tener que reinventarse a sí misma para abandonar la senda de una economía dependiente de los combustibles fósiles”.

Incremento de la temperatura de la Tierra

El meteorólogo estadounidense Eric Holthaus, pidió a la comunidad esperar los datos climáticos oficiales, pero no pudo evitar mencionar que el calentamiento global va mucho más rápido de lo que se imaginaba.

Como se sabe, en la última Cumbre de París se acordó que la temperatura del planeta no debería incrementarse en más de dos grados centígrados, siendo la referencia la media registrada entre los años 1850 y 1899. Esa es la línea roja que en febrero se habría sobrepasado.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha informado que el calentamiento global produce cerca de 150 000 muertes al año y si seguimos este mismo ritmo, las cifras podrían ascender a 400 000 en el 2030 y 2050.

Es por eso que, aunque las cifras oficiales situaran dicho calentamiento por debajo de los dos grados centígrados, las mediciones previas alarman a la comunidad científica.

Como acabas de leer esto es un poco de lo que ocurre en nuestro hogar, éstos tres días siguientes seguiremos publicando más señales y amenazas que afectan a nuestra Madre Tierra.

FUENTES: http://www.lne.es   http://www.greenpeace.org   http://larepublica.pe