Eclipse Parcial de Sol CDMX 21 de Agosto de 2017.

Este próximo 21 de agosto sucederá el “Gran Eclipse Solar” que se podrá ver en América del Norte en diferentes porcentajes de acuerdo con la ubicación geográfica. En el caso de Estados Unidos será total, pero en México será parcial. La totalidad y parcialidad de este fenómeno depende de la ubicación y la cercanía de la Luna a la Tierra.

En la Ciudad de México el eclipse iniciará a las 12:02 horas, tendrá su máximo a las 13:19 horas y terminará a las 14:38 horas, detalló el Instituto de Astronomía de la UNAM.

Actualmente hay grandes expectativas por el eclipse que ocurrirá a finales de mes. Sin embargo, es importante tener cuidado a la hora de observarlo y seguir ciertas recomendaciones.

1) Nunca mirar directamente al Sol

Esta es la regla más importante de todas. No se debe mirar directamente al Sol porque los rayos ultravioletas e infrarrojos pueden dañar las retinas de por vida.

Si bien durante un eclipse total sería posible mirar directamente al Sol durante los escasos minutos que el astro permanece tapado por la Luna, en el caso de un eclipse parcial siempre es extremadamente peligroso mirar directamente al Sol.

Incluso cuando el 99% de la superficie solar queda oscurecida durante una fase del eclipse, la franja de Sol visible sigue siendo lo suficientemente intensa como para provocar daños en la retina.

2) Ni binoculares ni telescopios

Usar binoculares o telescopios sin ningún tipo de protección para mirar al Sol es muy peligroso. Es por eso que se necesita usar filtros solares.

3) No a los vidrios oscuros

Muchos materiales y métodos populares para observar un eclipse no son seguros. Los vidrios ahumados, las radiografías, las gafas de sol o los filtros de las cámaras de fotos, por ejemplo, no sirven en absoluto para mirar un eclipse.

Aunque reducen la cantidad de luz, no protegen la vista de las radiaciones de los rayos infrarrojos y ultravioletas.

4) El filtro de los árboles

Quienes se encuentren en una zona de bosque o arbolada, podrá ver que la luz que se filtra a través de las hojas y se proyecta en el suelo. Si se colocan hojas blancas sobre el suelo se podrá observar lo proyectado.

La NASA también dio unas recomendaciones para ver el eclipse solar. Destacó que la única forma segura de ver el Sol directamente durante un el eclipse es usando filtros como “lentes de eclipse” o con un visor solar de mano. Enfatizó en que los filtros hechos en casa o lentes de sol ordinarios, por más oscuros que sean, no son seguros.

En la Ciudad de México el eclipse iniciará a las 12:02 horas, tendrá su máximo a las 13:19 horas y terminará a las 14:38 horas, detalló el Instituto de Astronomía de la UNAM.

El día del eclipse, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en los institutos de Astronomía y Geofísica, llevará a cabo entre las 10:00 y las 15:00 horas diversas actividades gratuitas, pero con cupo limitado.

En la explanada del Instituto de Astronomía habrá nueve telescopios con filtros especiales para observación directa, además, contarán con tarjetas para proyectar el fenómeno en paredes y pisos.

El investigador Alejandro Lara ofrecerá la conferencia “Bajo la piel del Sol”, y Julieta Fierro dictará la charla “¿Por qué son espectaculares los eclipses?”

También habrá una transmisión en directo desde el Observatorio Astronómico Nacional (OAN), ubicado en la sierra de San Pedro Mártir, Baja California, con astrónomos de la UNAM.

FUENTES: http://www.eluniversal.com.mx   http://www.seciti.cdmx.gob.mx

Terror en la bodega de vinos.

Cierto día Jorge caminaba por entre los prados hasta que se dio cuenta que pronto caería una gran tormenta. El cielo se ennegreció en un santiamén y los rayos eran lo único que alumbraba aquel paraje. Corrió a toda prisa, pues quería refugiarse de la lluvia, mas no encontraba ningún sitio próximo.

Después de unos minutos, alzó la vista y notó que frente a él se encontraba una vieja casa hecha de piedra. Se acercó a la morada y con el puño cerrado golpeó la puerta de madera fuertemente. Esta se abrió acompañada de un intenso rechinido, lo que hizo que a Jorge le entrara un terrible sentimiento de terror en el cuerpo.

Sin embargo, sabía que era mejor estar aquí que en otro lado. Del bolsillo de su pantalón sacó su encendedor y lo usó para ubicarse mejor dentro de la propiedad.

Empotrado en una pared vio un soporte el cual sostenía una tea. La encendió y camino por el extenso pasillo. Al final del corredor topó con un portón de gran tamaño.

– ¿Hay alguien ahí? Gritó enérgicamente.

Una vez más nadie le contestó. Entonces se dispuso a averiguar qué era lo que había en esa habitación.

Entró y se dio cuenta que aquel cuarto estaba repleto de botellas de vino. De hecho era una colección de bebidas y licores de distintos países cuidadosamente colocados en estantes según su grado de añejamiento.

– ¡Me saqué la lotería! Éste va a ser un auténtico festín.

Como pudo reventó el cuello de una botella y comenzó a beber su contenido como si de agua se tratara. Así lo hizo con varios recipientes más, hasta que perdió el conocimiento.

Desorientado abrió los ojos y su vista se enfocó en un recipiente de color dorado que tenía escrita una palabra en idioma antiguo.

Lo destapó y apreció que se trataba de un licor color marrón de fuerte aroma.

– Veamos a que sabe. Dijo.

Desdichadamente tras unos cuantos tragos, la piel de su cuerpo se le empezó a desprender y lo mismo pasó con sus órganos internos. Increíblemente la sangre de Jorge viajó por el aire hasta depositarse dentro de la vasija dorada.

Poco después las botellas volvieron a acomodarse y los restos del hombre se esfumaron por arte de magia negra.

FUENTE:https://leyendadeterror.com

Prisioneros en la oscuridad.

“Estoy desesperado, al borde de la locura, ha desaparecido hasta la última gota de optimismo de mi ser, ya me he resignado a salir de esta desagradable situación, pronto será mi turno, antes de que se drene la totalidad de mi cordura dejare como único testigo estas escrituras.

Alrededor de 2 semanas han pasado desde que despertamos en este sombrío lugar, atrapados en viles jaulas de filosas cañas y hiedras retorcidas, privados de nuestro libre albedrío. Desconocemos como y porque estamos aquí, pero algo es seguro no nos será fácil escapar de esta perturbadora pesadilla.

Un estremecedor chirrido irrumpe la silenciosa oscuridad de la habitación, sombras y pequeños destellos parecen danzar al ritmo de nuestros acelerados corazones, un tenue rayo de luz deja ver la silueta de un extraño ser, parecía triplicar nuestro tamaño, con largas extremidades, y aunque de apariencia frágil, su mirada y expresiones difundían desesperación y terror, se acercó y tomo una de las jaulas, arrastrándola se la llevo fuera de la habitación, mi cuerpo no respondía estaba paralizado, mi corazón golpeaba con tal fuerza mi pecho que dificultosamente podía respirar y me desvanecí.

Un espeluznante alarido me despertó, agudos gritos de tortura y dolor que me erizaban la piel, no era difícil imaginar lo que tras las puertas pasaba, se escuchó un fuerte estruendo y los gritos cesaron. Entre risas macabras se escuchaban golpes metálicos, como el de cuchillas penetrando la piel, la situación se tornaba insoportable, al grado de pensar en terminar mi propia vida.
Los rechinidos de la puerta anunciaban una nueva víctima, savia que pronto seria mi turno. Esta vez pude observar el rostro de la creatura, ojos saltones, piel grasosa, rosada y desprovista de vellos, con una tenebrosa sonrisa, entonces recordé una vieja leyenda que cuentan nuestros ancianos, no podía creer que estaba frente a frente con estos desagradables y sanguinarios seres, los humanos. Ya lo he decidido los enfrentare con mis últimas fuerzas cuando osen llevarme.”
Texto extraído de un antiguo papiro de piel, escrito en lenguas muertas con una extraña tinta de origen orgánico, fue encontrado en una cabaña en las entrañas de un extenso valle, junto a cuerpos humanos y cadáveres mutilados de extrañas criaturas aún sin identificar.
FUENTE: http://tushistoriasdeterror.blogspot.mx

La Muñeca Enterrada.

José y Pablo eran casi hermanos se conocían desde pequeños y eran inseparables. Estaban en la misma clase y, casi siempre que organizaban trabajos en grupo se juntaban. El caso fue el mismo para una entretenida tarea de Ciencias: los alumnos debían traer muestras de distintos tipos de tierra según el nivel de profundidad, guardando en bolsitas un puñado de tierra. Era la excusa perfecta para que ambos obtuvieran permiso para ir al bosque.

Decidieron que no deberían adentrarse demasiado ya que correrían el peligro de perderse. Marcaron todos los árboles para no equivocar el camino de vuelta. Llegado a un punto un extraño claro les llamó la atención. El sitio era perfecto para escavar, tras quince o veinte minutos de risas y bromas, acabaron su almuerzo y Pablo sacó una moneda diciendo: – El que pierda empieza -. José perdió el lanzamiento y un poco desganado buscó por todas partes para elegir donde comenzar a cavar. Un montón de hongos rojos con puntos blancos llamó su atención.

Comenzaron entonces con la tarea, recogiendo muestras de tierra en las bolsas, – ¡Tengo frío, aquí hace más frío que en todo el bosque! – le gritó a Pablo. – ¡Jajaja!, ay sí, ay sí, estás encima de un lugar maldito o hay un fantasma justo donde estás cavando – le dijo Pablo ridiculizando a su amigo. José por hacerse el valiente siguió cavando, – ¡Mira! – gritó José cuando llevaba unos minutos cavando. Pablo fue corriendo a ver lo que José le mostraba con tanta exaltación, una muñeca pelirroja de unos treinta centímetros. Al mirarla sintió que un escalofrío le recorría la médula y que el asco se anudaba en su cuello – ¡Aaaaaggh suelta eso! – exclamó Pablo con una mezcla de terror y asco mientras se apartaba de aquella repulsiva muñeca tuerta que José sostenía en su mano.

José que parecía confundido miró de nuevo a la muñeca y la soltó horrorizado al ver lo mismo que Pablo: gusanos, enormes gusanos blancos. Se contorsionaban dentro de la cabeza de goma de la muñeca, se agitaban como poseídos y comenzaron a sacar sus pequeñas cabezas por la cavidad en que alguna vez estuvo el ojo faltante de esa muñeca pelirroja cubierta por una ropa que misteriosamente conservaba su blancura casi intacta. El único ojo que le quedaba a la muñeca era inquietante: grande pero con la parte blanca pintada de negro y con un iris pequeño e intensamente rojo en el cual había una diminuta y demoníaca pupila.

Ambos chicos, realmente asustados, salieron corriendo del lugar, sintiendo como la mirada del único ojo de esa muñeca se les clavaba en la espalda. Únicamente pararon un par de veces, porque José se detuvo a vomitar. Al llegar a casa a José parecía que no le abandonaban las nauseas, seguía vomitando y se puso pálido. Los dos amigos pensaron que se recuperaría en una par de horas, pero no fue así, con el paso de los días cada vez estaba más delgado, pálido y débil. Tenía el aspecto de uno de esos enfermos terminales que llevan años luchando contra la muerte en una habitación de hospital y los médicos no acertaban a diagnosticar una causa para su enfermedad. Una semana después de desenterrar la muñeca José murió.

Desconsolado por la muerte de su amigo, Pablo empezó a devoraba libros al por mayor. Los libros eran sus nuevos amigos, y su refugio. Buscaba explicaciones médicas para lo que le pasó a su amigo, pero los síntomas que sufrió José eran tantos que parecía que había contraído varias enfermedades mortales simultáneamente.

Un día, en una extraña librería, Pablo encontró dentro de la sección de Esoterismo un libro sobre ritos y leyendas. Era un libro viejo y usado, un libro de esos que ya casi no se encuentran y que tienen extraños dibujos entre sus páginas cubiertas de polvo. Allí decía lo siguiente junto al dibujo de una muñeca: “El que tenga un mal incurable, que entierre una muñeca igual a ésta mientras entona esta invocación. Su enfermedad quedará atrapada en la muñeca. Pero el primero que la encontrase recibirá la enfermedad y morirá salvo que realice este mismo ritual”.

Todo estaba claro: los gusanos, los hongos, el frío, todos eran indicios de que la muñeca que encontraron en el bosque era una muñeca maldita. Una muñeca en la que por medio de algún pacto o brujería alguien había desatado una maldición que condenaría a enfermar a aquel que la encontrara mientras él curaba su cuerpo y sentenciaba su alma.

FUENTE: https://leyendadeterror.com

Dile a mis padres

Después de haber reñido con sus padres por una fiesta a la que no le dejaban ir, una joven chica decide a pesar de todo ir. Para ello se escapa de casa saliendo por la ventana de su habitación. Una vez en la fiesta, conoce a un chico más mayor que ella. Hablan, ríen,… hasta que él le propone ir a otra fiesta, mucho más animada que la que están. Ella acepta (el chico le gusta mucho) y van en el coche de él. Una vez en la fiesta nueva, el chico bebe más de la cuenta a lo que la joven se siente incómoda y le pide que la lleve a la otra fiesta, donde están sus amigos. Él accede, pero en el trayecto de vuelta sufren un brutal y terrible accidente.

Cuando la muchacha se despierta, está en la cama de un hospital. Una enfermera le cuenta que su amigo que conducía había fallecido y que también habían muerto los pasajeros del otro coche. El dolor de su alma era muy fuerte. Pero el de su cuerpo más. Sintiendo que su muerte estaba próxima, la muchacha pidió a la enfermera de decirles a sus padres que les quería, que estaba muy dolida por haberles desobedecido y que no se reprocharan nada, que todo esto había sido sólo culpa suya.

Poco tiempo después la muchacha murió. Pocos minutos después llegaron los amigos de la chica, que fueron al hospital nada más enterarse del trágico accidente. Uno de ellos le pidió a la enfermera si la chica había dejado un mensaje para sus padres. Pero la enfermera contestó que no, que no había dicho nada. Otra enfermera escuchaba la conversación y se intrigó mucho, porque ella sabía que la chica sí había dejado algo para sus padres. Al preguntarle a su colega porqué había mentido, ésta contestó que no sabía qué decirles, porque las dos personas que habían muerto en el otro coche… ¡¡¡eran los padres de la chica!!!

FUENTE: http://leyendas-urbanas.webmisterio.com

El Brazalete Rojo

Cuando se admite a alguien en un hospital, se le coloca un brazalete de plástico blanco con su nombre y datos impresos en él. Existen otros colores de brazaletes, y cada uno tiene su significado. Los brazaletes rojos, por ejemplo, se le colocan sólo a la gente ya fallecida.

Un experimentado cirujano del hospital había terminado su turno y estaba listo para retirarse a casa a descansar, el turno de noche era de por si pesado y además recién había terminado de operar a un paciente, y se sentía muy cansado, casi arrastrando los pasos se disponía a bajar al estacionamiento, pues estaba en el cuarto piso. El elevador estaba tardando así que se recargó en la pared mientras esperaba, pues ir por las escaleras no le parecía muy buen idea en ese momento.

Al finalizar su espera se metió al elevador con rapidez, y un enorme gusto, se recargó de nuevo en la pared después de darle las buenas noches a una joven que venía ya en la cabina. Estando los dos solos, él continuo a plática de forma casual a la señorita mientras el elevador bajaba.

De pronto el elevador se detuvo en un piso, las puertas se abrieron y una mujer quiso subir con ellos, pero el doctor rápidamente presionó el botón para cerrar las puertas y al azar cualquier otro que los llevaba hasta el último piso.

La chica que lo acompañaba se sorprendió demasiado, y no perdió tiempo para expresar su desacuerdo, diciendo que eso había sido bastante grosero y con una mueca de desaprobación le preguntó: – ¿Porque le cerró la puerta a aquella mujer? – el médico con la cara muy pálida y las manos temblorosas contesto: -Es la mujer que acabo de operar, por desgracia murió en la sala de operaciones… ¿No vio usted el brazalete rojo que llevaba puesto? – La joven le sonrió mientras alzaba la mano diciendo: – ¿uno igual a éste? -.

FUENTE: https://leyendadeterror.com

La extraña criatura del armario.

Julián era un joven atlético, alto, bastante fuerte y sobre todo, que afirmaba no temer a nada. Sin embargo, todo cambió cuando sus padres decidieron mudarse a otra localidad y concretamente, una casa en el campo alejada del resto del pueblo. Se trataba de una casa bastante amplia que no parecía esconder prácticamente ningún secreto para él, pero se equivocaba profundamente.

Durante algún tiempo, las cosas parecían no haber cambiado en la vida de Julián, pero con el transcurso de los días comenzó a escuchar extrañas voces en el armario de su habitación que le ocasionaban numerosas pesadillas.

En ocasiones Julián soñaba cómo una criatura bastante peluda salía del armario para llevárselo consigo, mientras que otras veces tenía una gran cantidad de sueños que no podía recordar por lo extraño de los mismos.

Los padres del chico no sabían que hacer y decidieron optar por la vía psicológica para tratar de, en la medida de sus posibilidades, superar los numerosos miedos con los que contaba su hijo, pero nada mejoró en cuanto a la vida del joven, que solamente consiguió una serie de recetas para dormir.

Un día de intensa lluvia decidió acostarse temprano porque a la mañana siguiente tenía que levantarse por la mañana para acudir al colegio. Cuando llevaba algunas horas dormido placidamente y en descanso, al menos aparente, la puerta del armario de su cuarto se abrió y una mano peluda salió de la misma.

Julián gritó con todas sus fuerzas pero no tenía voz y sus padres no pudieron escucharlo. A la mañana siguiente, cuando su padre acudió a su habitación para despertarlo y llevarlo al colegio, comprobó cómo Julián no estaba y la puerta del armario estaba llena de golpes y arañazos.

Desde ese preciso instante, los padres de Julián comprendieron que debieron creer al menor acerca de las historias de un terrible monstruo que habitaba en su armario y se sienten profundamente tristes. Tanto es así, que han contactado con un gran número de expertos para intentar traer consigo, de vuelta, a su hijo desaparecido en extrañas circunstancias. Sin embargo, no han tenido éxito.

La casa fue puesta a la venta tiempo después y no es, ni mucho menos, el primer caso de niños pequeños que afirman ver a un extraño ser en el fondo del armario de aquella habitación. Tampoco Julián será el último niño que desaparece como consecuencia de las acciones de aquella bestia de origen desconocido.

FUENTE: http://www.cuentosdeterror.mx