La casa del duende de esparto primer caso registrado de “poltergeist” en España.1915

La casa del duende del esparto  aunque es un caso conocido por la mayoría y explicado en muchos medios dada la relevancia que tuvo por ser el primero en ser seguido de forma masiva por los medios del momento. Nosotros no podemos dejar de hacernos eco del mismo y hacer referencia al primer caso registrado de “poltergeist” en España, al menos en los medios de comunicación.

Y es además la primera intervención policial española, en este caso de la Guardia Civil,  en una supuesta casa encantada o poltergeist”, En el número 7 de la Plaza del Esparto, Valencia, el Gobernador Civil de la época, Sr. Montilla, ordenó la intervención policial en el

inmueble, ante los supuestos fenómenos paranormales que testificaban numerosos vecinos.

En 1915 la familia Colomero vivía en Valencia, concretamente en el entresuelo del número 7 de la Plaza del Esparto de Valencia, barrio del Carmen.

En Mayo de ese mismo año, el  militar retirado y sus dos hijas, llevaban sin dormir dos noches consecutivas debido a los ruidos nocturnos que se producían en el edificio, aunque los ruidos en cuestión no se limitaban solamente a las noche: también se producían por las mañanas y a últimas horas de la tarde.

Creyendo que los causantes de los mismos eran los inquilinos del principal, tomaron el camino de quejarse a los mismos. La sorpresa fue mayúscula cuando éstos aseveraron que no eran ellos los responsables, declarando además que también eran molestados por extraños ruidos, aunque más atenuados. Y efectivamente así ocurría en el segundo y en la planta baja, amén de los edificios colindantes.

Los ruidos, que parecían no tener punto fijo de procedencia, entraron en el radio del misterio, y para algunos, en el orden sobrenatural, haciendo que los vecinos comenzaran a atemorizarse. Sucesos inexplicables, golpes y ruidos extraños sin una explicación aparente. Estos incidentes no solo los presencio la familia, sino también otros vecinos del mismo inmueble, inclusive de otros edificios adyacentes, estos hechos produjeron el pánico y el terror entre los habitantes del barrio.

La prensa rápidamente se hizo eco de estos sucesos, las personas que se aglomeraban en la Plaza del Esparto para escuchar por ellos mismo “Al Duende de Esparto”, que fue como bautizo la prensa al supuesto origen de los sucesos.

Aunque había diversidad de opiniones, las aglomeraciones de gente que querían ver u oír los sucesos paranormales por ellos mismos era tal, que la policía en más de una ocasión tuvo que tomar medidas drásticas para intentar mantener el orden.

El gobernador civil de Valencia ordeno una investigación, que se llevo a cabo por orden judicial, fue la primera en España ante un caso de estas características, estas exhaustivas investigaciones no arrojaron ninguna luz, nadie negó de la existencia de estos fenómenos extraños pero no pudieron dar explicaciones lógicas para ellos.

Los vecinos del edificio y en particular la familia Colomero, vivieron con terror e impotencia esta pesadilla desde mayo hasta el 13 de julio, momento en el que cesaron de la misma forma en que habían comenzado, sin ninguna explicación lógica aparente, pudiendo así recuperar la tranquilidad y el sosiego de una vida normal.

El 6 de Julio de 1915, unos cuarenta agentes de policia, ordenados por el Gobernador Civil Sr. Motilla, junto con el inspector provincial Rodríguez, el jefe de policía, Oliveras,  el capitán Alicart y el juez municipal García Mustieles, fueron los encargados de registrar el inmueble minuciosamente e investigar el caso. Prescindiendo de mitos y atentos al mundo físico, practicaron, un espectacular despliegue. Se acordonó la zona y se hicieron inspecciones oculares, interrogatorios y registros por todo el inmueble al frente de unos cuarenta agentes de policía.

Según los informes policiales textualmente:

“A las diez de la noche comenzaron los ruidos. Estos eran más perceptibles en los tabiques ligeros que en las paredes llamadas vulgarmente maestras”

La búsqueda no fue como se esperaba, ya que no encontraron ninguna señal de donde podrían proceder aquellos ruidos, por lo que dieron una explicación al suceso

El Gobernador Civil también explicó a la prensa:  “He aquí la causa: Dos camas, un armario que antes no lo era, una pared mediera que divide dos casas, un tabique vibrante, o que debe vibrar. Todo esto produce los ruidos seguramente” Con tal respuesta se marcharon, pero los ruidos no cesaron. Todo lo contrario, estos fueron poco a poco incrementándose cada día en la casa de los Colomero.

Y seguían llegando más y más curiosos a la Plaza del Esparto para poder ver o escuchar con sus propios oídos al “Duende” de la casa. Ya el “Duende del Esparto” era famoso en el lugar, y un aliciente turístico para todo aquel que pasará por Valencia.

La muchedumbre se agolpaba en la plazoleta y en las calles adyacentes de Quartm Alta y travesía de San Miguel, produciéndose a veces verdaderas batallas campales con cargas policiales incluidas, en las que resultaban heridos tanto espectadores como varios guardias de seguridad, Manuel Mullino, Tolsa, Felipe Miño, o Manuel Gamón. Los incidentes se estaban convirtiendo en la vergüenza de la ciudad y de las portadas de los rotativos, en las que se dictaminaba que los espíritus maléficos eran los responsables de todos estos desagradables episodios.

Era la portada de los diferentes periódicos españoles, y todo ello aumentaba los incidentes y los problemas a la ciudad.

Un ejemplo de estos:

  • Las Provincias: “La Casa de los Ruidos. Nueva estrategia de la fuerza pública. Un reto a los espíritus y una contestación inmediata. Las autoridades en ridículo”
  • Levante: “La casa Misteriosa: la cosa se pone cada vez más seria. Los ruidos siguen en distintos sitios. Una inspección y dos registros sin resultados”
  • Pueblo: “La Casa de Tócame Roque: Brujas y almas en pena. Los ruidos del nº 7. El descubrimiento de un juez. Las autoridades en ridículo. Carga brutal de la policía”

Indiferente a la expectación que estaba produciendo, el duende doméstico, más travieso cada vez, daba golpes que parecían acompañar la tonadilla lanzada por los curiosos “¡Que se vaya!”, acabando con un enérgico repique para volver a empezar a los pocos segundos.

Indudablemente los ruidos existían. Unas veces parecían puñetazos que hacían vibrar las paredes y otras resultaban como el golpear constante de cascos de caballos sobre el firme de la cuadra, produciendo varias trepidaciones en los edificios.

Las explicaciones que la gente daba a estos hechos iban en distintas direcciones, desde una provocación para que se marchasen los inquilinos, hasta un secuestro o el repiqueteo de una falsa fábrica de monedas. Otras de las versiones era la de que se trataba de un alma del purgatorio que necesitaba misas, o el supuesto maleficio de seres intermedios entre el espíritu y el hombre, es decir, duendes.

Pero “El Duende del Esparto” en cuestión, no hacía daño ni a niños ni a doncellas, ni pretendía hacer daño, sino que simplemente se dedicaba a tocar el bombo en la pared.

La parte humana de la opinión pública por lo general, apuntaba a que era obra de un chusco, un neurasténico o un malvado. No obstante, la gente seguía acudiendo con avidez, porque resultaba un espectáculo gratuito y fecundo en incidentes cómicos, independientemente de que también había sustos en los enfrentamientos con las fuerzas públicas.

No sin sorpresa se comprobó que, tanto en la catedral como en las iglesias cercanas, realizaban misas y ceremonias especiales para pedir por aquellas almas que se manifestaban en la casa o para ahuyentar a las ánimas del Purgatorio. Aumentaban diariamente el número de feligreses en las misas de cada día. Incluso se llegaron a realizar ceremonias religiosas, encargadas por las beatas, con el fin de cumplir la voluntad del supuesto difunto a quien algunos atribuían las extrañas manifestaciones, pues no faltaba quien suponía que todo aquello era una señal de las ánimas del Purgatorio.

Con todo el revuelo ocasionado por el supuesto poltergeist, el Ayuntamiento tomo parte y mandó al arquitecto jefe municipal, el Sr. Aymami para que se investigara más afondo las calles cercanas al lugar, una brigada de obreros practicara registros en varias calles adyacentes.

El 8 de julio de 1915 se cortó el acceso peatonal y los tabiques del inmueble número siete de la calle del Esparto y las casas lindantes del barrio del Carmen fueron minuciosamente escrutadas. El Sr. Aymami, introdujo micrófonos en diferentes tabiques donde se producían los ruidos y revisó todo el alcantarillado, aparte de diferentes puntos importantes de la estructura de la casa. Pero su búsqueda fue negativa, ya que no pudo encontrar nada para poder dar una explicación a tal suceso. Así pues, nunca se supo de donde procedían aquellos golpes (raps), y tampoco el por qué de estos. El 13 de Julio de 1915, los fenómenos desaparecieron sin dejar rastro. Y a día de hoy no se han vuelto a producir más en la casa nº 7 de la Plaza del Esparto, en Valencia.

La prensa dejo de hablar sobre el tema y las autoridades respiraron por fin tranquilas ante el cese de estos sucesos, que habían puesto en entredicho, tanto por parte de la prensa como de los ciudadanos, sus acciones en más de una ocasión.

Con el paso de los años fueron surgiendo noticias de sucesos similares en otros puntos de España, pero este fue el primer caso documentado e investigado por parte de autoridades civiles y jurídicas, así como por la prensa que siguió la noticia prácticamente desde su inicio hasta algún tiempo después de que los sucesos paranormales hubiesen cesado.

Hoy en día, sabemos que lo más probable es que estos sucesos se debieran a un fenómeno Poltergeist, dado que los Colomero tenían hijos en edad adolescente y pre adolescente, lo más probable es que fuese alguno de ellos el origen de dicho fenómeno y que debido a la expectación este fuese retroalimentándose. Aunque claro pasado casi un siglo es altamente difícil de precisar.

La “Plaza del Esparto” recoge la tradición del gremio que trabajaba las cuerdas y alpargatas.

En la plaza del Esparto se concentraron comercios varios que dieron origen al gremio de los sogueros que fueron aquellos que trabajaban las cuerdas, capazos y alpargatas. Por ello la “Plaza del Esparto” recoge esta tradición entre la “Calle Caballeros” y “Calle Caldereros” .

Se llamó en el pasado “Plaza de la Espartería” pues todos los jueves en ella se celebraba la venta del esparto. También se llamó “Plaza de Anglesola” por la familia de este noble linaje y de “Nuestra Señora de los Ángeles”. De entre los locales más emblemáticos que encontramos aquí tenemos el Café San Jaime que fue la antigua Farmacia Cañizares y la añeja y entrañable Clínica de Bebés que antaño vendía muñecas de porcelana y hoy vende golosinas.

FUENTE: http://www.vlcnoticias.com

PEPE Y LOLITA …“EL TRAMO DE LA MUERTE”

Tres kilómetros de terror para los automovilistas.

JUCHITÁN.- El trayecto de la Carretera Panamericana federal Tehuantepec- Juchitán, se ubica un paraje denominado Pepe y Lolita, que abarca tres kilómetros de carretera, en la última década se ha convertido en la ruta del terror para los automovilistas, debido a que constantemente se registran accidentes carreteros, que en la mayoría de las veces ha terminado en la muerte.

Pepe y Lolita, es un rancho ubicado sobre el tramo carretero Juchitán – Tehuantepec, a la altura del kilometro 263, su nombre proviene de antiguos propietarios, quienes tuvieron una pareja de hijos llamados Pepe y Lolita, quienes se saben son originarios del municipio de El Espinal.

Decenas de personas al año mueren en esta importante vía de comunicación, donde pareciera ser que existe un karma negativo, algunos que han sobrevivido a este “ tramo de la muerte”, dicen que se trata de seres extraños que aparecen sobre la carretera y los han hecho perder el control, otros más dicen que es el exceso de velocidad.

Durante las investigaciones realizadas y en entrevistas a los campesinos que desde niños habitan sobre dicho tramo, señalaron los ritos espirituales que realizan un grupo de personas vestidas con túnicas blancas que podrían estar ligadas con los múltiples accidentes que se registran.

De acuerdo a sus relatos, los ritos que realizan estas personas, son a un costado del tramo Pepe y Lolita, donde prenden veladoras, queman aceite y presuntamente matan animales como símbolo de un sacrificio realizando una cruz de cinco picos.

Entre las narraciones de los campesinos, una de las más sobresalientes y que pudiera ser la causa de los múltiples accidentes, es que hace quince años aproximadamente, en el kilómetro 261, falleció una pareja de recién casados vestidos de novios, quienes se dirigían a su luna de miel, y según la narración fue en este tramo, cuando la camioneta en el que viajaban comenzó a arder en llamas, ocasionando la muerte instantánea de la pareja.

Curiosamente, los fatales accidentes se han registrado los días viernes y los días martes.

LO QUE LA GENTE CUENTA

Un perro negro, zopilotes, una mujer vestida de blanco, duendes, hombres vestidos de charros, una mujer embarazada, una persona que pide auxilio, entre otras versiones, son las que cuentan los habitantes del lugar.

Los taxistas, quienes frecuentan mayormente este tramo carretero, son los que argumentan haber visto a una mujer vestida de blanco rondar por la carretera, a la cual evitan atropellar, lo que ha ocasionado los múltiples accidentes.

Eran las 19 horas, cuando un automovilista narró que se le cruzó un perro de color negro y de gran tamaño. “Me dirigía a Juchitán, luego de viajar a Oaxaca, en ese tramo denominado Pepe y Lolita, pasando la Base Aérea, se me cruzó repentinamente un perro negro, por lo que le di a mi volante rápidamente y me estampé con otro camión y sentí que atropellé al perro, por fortuna no morí y le pregunté a las autoridades que llegaron al lugar, nunca reportaron la muerte de un perro en ese accidente”.

Este automovilista, omitió su nombre, sin embargó, dejó claro que recientemente en el accidente registrado el 15 de agosto, casualmente parecía ser un perro el que se atravesó entre los dos vehículos, donde dejó a cuatro personas muertas y un herido, el cual hasta la fecha aún no se recupera y su estado de salud es grave, pero en el lugar de los hechos, junto a los tres cuerpos fue localizada la pierna de un animal que podría ser un perro, pero su cuerpo nunca apareció.

Una de las versiones sobresalientes es la que narró un campesino de aproximadamente 84 años de edad, quién desde su infancia ha vivido junto al tramo carretero, mismo que manifestó que hace dos décadas había visto a tres niños en el paraje Pepe y Lolita, a los que él seguía, sin embargo al llegar al rancho éstos desaparecieron.

“Eran como a las 3:00 de la tarde, cuando me dirigía a tomar el autobús y repentinamente visualicé a tres niños, quienes caminaban frente a mí, imaginándome que también abordarían el mismo autobús, sin embargo al llegar a la parada, los perdí de vista y no los vi más cerca del lugar, en ese instante un enorme escalofrío recorrió todo mi cuerpo, por lo que me percaté que no se trataban de personas terrenales, sino de posibles duendes”, indicó.

Un tercer campesino, contó que su abuela venía caminando en el paraje Pepe y Lolita y frente a ella venía una persona vestida de blanco, la cual se percató flotaba por el aire y no tenía pies.

“Na´ xhaguela ti dxii biyave ti gunaa seeda saa luu bii, ora que la` biabirii ladibe´ (en zapoteco) …

Me contó mi abuela, que venía caminando por la carretera cuando vio a una mujer flotando por los aires, por lo que le dio mucho escalofrio”.

También señaló que podría tratarse de la pareja de novios que hace quince años fallecieron en dicho lugar.

Ante esto, no existe explicación alguna que justifique solo en estos tres kilómetros se registren múltiples accidentes, pues todo el tramo es recto y solo en ese tramo es en el que se han registrado y continúan registrándose accidentes fatales.

DATOS EXTRAOFICIALES

Lugareños del tramo carretero, manifestaron que existe un grupo de al menos 15 personas, que vestidas de túnicas blancas, realizan ritos espirituales junto al paraje Pepe y Lolita; encienden velas, queman aceite, y presuntamente sacrifican animales, como símbolo de liberación espiritual, sin embargo aseguran que podrían ser éstos la causa de los accidentes.

Se realizó la investigación y se comprobó que cerca del lugar, se encuentra una iglesia espiritista de nombre “El sol luciente”, donde se reúnen las personas antes mencionadas, quienes efectivamente visten túnicas blancas.

Es de recalcar, que las autoridades pese a que conocen de la multiplicidad de accidentes fatales en este tramo carretero, no han hecho nada por buscar estrategias viales para disminuir el alto índice de accidentes que se registran.

Algunos automovilistas sugirieron que sobre el tramo se colocaran preventivos, más señalamientos, iluminación y reductores de velocidad, con la finalidad de obligar a los choferes a bajar la velocidad.

Por último, el capataz del rancho Pepe y Lolita argumentó lo siguiente: “Llevo casi 24 años viviendo en Pepe y Lolita y, gracias a Dios nunca me ha ocurrido nada, aunque antes de mi llegada, los campesinos de mi alrededor y vecinos del poblado de Álvaro Obregón, me advirtieron que el lugar era peligroso para mí y mi familia, y que no sabía en dónde me estaba metiendo, sin embargo, los ignoré debido a mis creencias religiosas”.

FUENTE: http://imparcialoaxaca.mx por José Ignacio Santiago

La iglesia del Santo Sepulcro.

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La iglesia del Santo Sepulcro (en latín, Ecclesia Sancti Sepulchri), también conocida como basílica del Santo Sepulcro, iglesia de la Resurrección o iglesia de la Anástasis (en árabe: كنيسة القيامة‎‎ [Kaneesat al-Qeyaamah], en hebreo, כנסיית הקבר‎ [Knesiyat ha-Kever], en griego, Ναός της Αναστάσεως [Naos tes Anastaseos], en armenio, Սուրբ Յարութեան տաճար [Surb Harut’ian Tachar]), es un santuario religioso del cristianismo, situado en la ciudad de Jerusalén.

Se encuentra bajo la custodia de diversas confesiones cristianas, entre ellas, católicos, armenios ortodoxos, ortodoxos.

El lugar, llamado también Gólgota (en arameo, Golgotha, ‘calavera’), es el punto exacto donde —según los Evangelios— se produjo la Crucifixión, enterramiento y Resurrección de Cristo. Se halla dentro de la Ciudad Vieja de Jerusalén, la cual a su vez se ubica en la línea de confluencia entre la Jerusalén oriental (árabe) y occidental (judía).

Al templo del Santo Sepulcro también se le conoce como Basílica de la Resurrección (en griego: Ναός της Αναστάσεως, Naós tis Anastáseos; en georgiano: Agdgomis Tadzari; en armenio: Surp Harutyun) o de la Anástasis (en griego, ‘Resurrección’). Es uno de los centros más sagrados del Cristianismo y ha sido un importante centro de peregrinación desde el siglo IV. Hoy día alberga la sede del Patriarca Ortodoxo de Jerusalén y es la catedral del Patriarcado Latino de Jerusalén.

En general, cuando se habla del Santo Sepulcro, se pueden distinguir dos cosas:

La iglesia en la que se encuentran el sepulcro de Jesús, el monte Calvario (donde murió), la piedra donde fue ungido antes de ser sepultado y el aljibe donde fue encontrada su cruz tres siglos más tarde. Secundariamente alberga diversas Capillas. Entre ellas destaca la capilla de Santa Elena, el coro de los griegos y la capilla del Santísimo (de los franciscanos, custodios de Tierra Santa), la capilla de Longinos y otras más.

El sepulcro de Jesús (que se encuentra dentro de aquella iglesia).

El lugar hace referencia a la sepultura de Jesús en una época comprendida entre el año 30 y 33. Entre los sitios religiosos de Tierra Santa, el Santo Sepulcro es uno de los mejor datados históricamente entre ellos la tierra del Jerusalén.

El significado religioso dado al Santo Sepulcro dentro del Cristianismo es importantísimo, pues dentro de este recinto se encuentra tanto el Calvario, donde según se afirma Jesucristo murió, como su sepulcro, lugar en el que, según afirman los Evangelios, resucitó al tercer día de su muerte. Por esta razón el sepulcro es el centro principal de la basílica. La capilla que lo contiene, en medio de la llamada «Rotonda» al frente del coro de los griegos, es conocida como la ἀνάστασις (que en griego significa ‘resurrección’).

Reuters y AFP

Según los evangelios, antes de la muerte de Jesús el sitio era una tumba ya habilitada como tal, pero no utilizada todavía, propiedad de un rico judío seguidor de Cristo llamado José de Arimatea. Se trataría de un hueco horadado en la roca, que podía taparse con una gran piedra destinada al efecto para que rodara o se deslizara hasta la abertura del nicho.

Una de las versiones sobre el primer anuncio de la Resurrección de Cristo, según los Evangelios, es el momento en que las mujeres que iban a ungir su cadáver con especias aromáticas —María Magdalena, María de Cleofás, madre de Santiago el Menor y Judas Tadeo, y Salomé (discípula), madre de Santiago y Juan— se encontraron con la piedra desplazada y el nicho expuesto y vacío.

Siempre teniendo como única fuente los Evangelios, pero confirmados por los trabajos arqueológicos , la tumba estaría situada en un jardín próximo a la roca —o montaña, o montículo; los evangelios dicen lugar— donde se produjo la Crucifixión, llamado originalmente Gólgota y luego Calvario (lat. calvaria, «calavera»), o en griego kranion («cráneo»). Ese lugar estaba muy próximo a la muralla herodiana de la ciudad de Jerusalén, e incluso comunicado con ella por una calle, pero extramuros, ya que las normas judías prohibían los enterramientos intramuros, salvo para el caso de los reyes.

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La destrucción de Jerusalén por los romanos, con el General Tito Flavio Sabino Vespasiano, durante el gobierno de su Padre, el Emperador Tito Flavio Vespasiano, trajo la ruina para el Templo de Jerusalén y para otros lugares tradicionales de la antigua ciudad puesta entonces bajo el mando de los paganos. Si bien los primeros cristianos huyeron hacia Pella antes de la destrucción, siguiendo una interpretación profética de Jesús (Lucas 21, 20–22), los mismos dejaron por escrito en los Evangelios la descripción del lugar de la Crucifixión y de la sepultura: Mateo 27, 33; 57–61; Marcos 15, 22; 42–47; Lucas 23, 33; 50–55; Juan 19, 17; 38–42.

Ambos sitios, el Gólgota y la Tumba, están a pocos metros de distancia y entre ellos se encuentra la Piedra de la Deposición, lugar en donde dice la tradición que el cuerpo de Jesús fue preparado después de ser bajado de la cruz para ser enterrado —Mateo 27, 59 passim—. El lugar fue evidentemente una cantera por la enorme riqueza lítica y la red de cavernas que se pueden observar[cita requerida], un sitio ideal para la construcción de tumbas, una actividad muy normal en la época, especialmente entre personas de cierta posición social.

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El nombre «Gólgota», la «Calavera», viene probablemente de la semejanza que las formas de las rocas tenían, como se puede comprobar hoy en día en los paisajes desérticos del Mar Muerto. Los romanos cambiaron el nombre de Jerusalén por el de Aelia Capitolina con el fin de hacer de la ciudad un enclave exclusivamente greco-romano, prohibieron el ingreso de los pueblos semitas y construyeron lugares de culto pagano en donde estaba el Templo de Jerusalén y el Santo Sepulcro.

Dicho acontecimiento es una de las pruebas históricas y arqueológicas que evidencian la historicidad de ambos sitios. En cuanto al Santo Sepulcro, en el año 326, el Emperador Constantino mandó erigir la Basílica del Santo Sepulcro en el lugar prescrito por la tradición y en el cual estaba erigido el culto pagano a la diosa romana Venus, mandado construir por Adriano, hacia el 135.

La emperatriz Elena había acudido a la ciudad tras escuchar el informe presentado por Macario, obispo de Jerusalén, sobre el lamentable estado en el que se encontraban los lugares descritos en los evangelios (santos lugares, para los cristianos), decidida a mejorar personalmente la situación. Tenía también el propósito de localizar la cruz de la ejecución de Jesús; Constantino había empezado a utilizar el signo de la cruz y a considerarlo presagio de victoria.

Elena, tras fracasar en la búsqueda de la cruz, o como parte de ella, inició la del sepulcro. La tradición cuenta que al derruir el templo pagano para aislar el Calvario e iniciar las nuevas edificaciones aparecieron también tres cruces, una de las cuales necesariamente habría[cita requerida] de ser la Vera Cruz o auténtica cruz del martirio de Cristo. Se describe el prodigio que permitió identificar la Vera Cruz, casi siempre basadas en que Una de las Cruces producía curaciones milagrosas, y las otras dos no.

Los sucesos descritos a partir de 325–326, sobre el descubrimiento del sepulcro y la Vera Cruz por la emperatriz Elena se deben al obispo de Cesarea (Palestina) e historiador Eusebio, llamado también el Padre de la historia de la Iglesia.

Las obras en la Iglesia del Santo Sepulcro, en Jerusalén, comenzaron en julio de 2016 y fueron supervisadas por Antonia Maropoulou, quien se mostró contenta este lunes por haber cumplido con los plazos que se habían propuesto en un principio.

Además del visible lavado de cara de todo el exterior del armazón, destaca como novedad la cruz greco-ortodoxa sobre lo alto de la cúpula, recién pulida, que no existía antes de la rehabilitación.

También se ha abierto una ventana dentro del habitáculo donde está el lecho de Jesucristo que ahora permite a los visitantes ver la piedra original de la cueva donde se socavó la tumba.

Los bloques dañados del armazón han sido reparados, del mismo modo que se han cubierto las grietas con pegamento, rellenado fisuras y reforzado soportes para un “monumento que durará para siempre”, resaltó la jefa griega de la rehabilitación y profesora de la Universidad Politécnica Nacional de Atenas.

El equipo restaurador ha contado con una financiación total de 6 millones – el doble de los 3 millones presupuestados -, con un 80% procedente de donaciones del exterior, declaró a EFE Bonnie Burnham, ex presidenta del Fondo de Monumentos Mundiales (WMF, por sus siglas en inglés).

Las obras han abordado también las filtraciones de agua subterráneas que afectan a la base pero, según el grupo científico, requerirá de un nuevo acuerdo para “estabilizar los cimientos”.

El Santo Sepulcro ha estado abierto durante todo el proceso de restauración y solo fue cerrado al público 36 horas, cuando se retiró la lápida que cubría la fosa original de Jesucristo, un hecho que no ocurría desde hace cinco siglos.

Imágenes de la Iglesia del Santo Sepulcro en 360°

https://www.360tr.com/kudus/kiyamet_eng/index.html

FUENTES: http://www.infobae.com  https://es.wikipedia.org

El Cenáculo, Jerusalén – El lugar de la Ultima Cena

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Sala situada en el piso alto de la casa donde Cristo celebró la última Cena; del latín coenaculum; en griego anogeon, anágaion mega o hiperoon, que indican sala superior con distintos matices; en árabe `uliyya, que significa lo mismo; la traducción hebrea es tardía y tiene el mismo sentido: `aliyyáh.

“Una habitación en el piso de arriba, grande, ya lista y dispuesta”

La víspera de la fiesta de Pascua, como Jesús sabía que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin (Jn 13, 1). Estas palabras solemnes de san Juan, que resuenan con familiaridad en nuestros oídos, nos introducen en la intimidad del Cenáculo.

Jerusalén en el año 70 y la Ciudad Vieja en la actualidad. Gráfico: J. Gil.

Jerusalén en el año 70 y la Ciudad Vieja en la actualidad. Gráfico: J. Gil.

¿Dónde quieres que vayamos a prepararte la cena de Pascua? (Mc 14, 12), habían preguntado los discípulos. Id a la ciudad —respondió el Señor— y os saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua. Seguidle, y allí donde entre decidle al dueño de la casa: «El Maestro dice: “¿Dónde tengo la sala, donde pueda comer la Pascua con mis discípulos?”» Y él os mostrará una habitación en el piso de arriba, grande, ya lista y dispuesta. Preparádnosla allí (Mc 14, 13-15).

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Conocemos los acontecimientos que sucedieron después, durante la Última Cena del Señor con sus discípulos: la institución de la Eucaristía y de los Apóstoles como sacerdotes de la Nueva Alianza; la discusión entre ellos sobre quién se consideraba el mayor; el anuncio de la traición de Judas, del abandono de los discípulos y de las negaciones de Pedro; la enseñanza del mandamiento nuevo y el lavatorio de los pies; el discurso de despedida y la oración sacerdotal de Jesús…

El Cenáculo sería ya digno de veneración solo por lo que ocurrió entre sus paredes aquella noche, pero además allí el Señor resucitado se apareció en dos ocasiones a los Apóstoles, que se habían escondido dentro con las puertas cerradas por miedo a los judíos (Cfr. Jn 20, 19-29); la segunda vez, Tomás rectificó su incredulidad con un acto de fe en la divinidad de Jesús: ¡Señor mío y Dios mío! (Jn 20, 28). Los Hechos de los Apóstoles nos han transmitido también que la Iglesia, en sus orígenes, se reunía en el Cenáculo, donde vivían Pedro, Juan, Santiago y Andrés, Felipe y Tomás, Bartolomé y Mateo, Santiago de Alfeo y Simón el Zelotes, y Judas el de Santiago. Todos ellos perseveraban unánimes en la oración, junto con algunas mujeres y con María, la madre de Jesús, y sus hermanos (Hch 1, 13-14). El día de Pentecostés, en aquella sala recibieron el Espíritu Santo, que les impulsó a ir y predicar la buena nueva.

 

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Los evangelistas no aportan datos que permitan identificar este lugar, pero la tradición lo sitúa en el extremo suroccidental de Jerusalén, sobre una colina que empezó a llamarse Sión solo en época cristiana. Originalmente, este nombre se había aplicado a la fortaleza jebusea que conquistó David; después, al monte del Templo, donde se custodiaba el Arca de la Alianza; y más tarde, en los salmos y los libros proféticos de la Biblia, a la entera ciudad y sus habitantes; tras el destierro en Babilonia, el término adquirió un significado escatológico y mesiánico, para indicar el origen de nuestra salvación. Recogiendo este sentido espiritual, cuando el Templo fue destruido en el año 70, la primera comunidad cristiana lo asignó al monte donde se hallaba el Cenáculo, por su relación con el nacimiento de la Iglesia.

Recibimos testimonio de esta tradición a través de san Epifanio de Salamina, que vivió a finales del siglo IV, fue monje en Palestina y obispo en Chipre. Relata que el emperador Adriano, cuando viajó a oriente en el año 138, «encontró Jerusalén completamente arrasada y el templo de Dios destruido y profanado, con excepción de unos pocos edificios y de aquella pequeña iglesia de los Cristianos, que se hallaba en el lugar del cenáculo, adonde los discípulos subieron tras regresar del monte de los Olivos, desde el que el Salvador ascendió a los cielos. Estaba construida en la zona de Sión que sobrevivió a la ciudad, con algunos edificios cercanos a Sión y siete sinagogas, que quedaron en el monte como cabañas; parece que solo una de estas se conservó hasta la época del obispo Máximo y el emperador Constantino» (San Epifanio di Salamina, De mensuris et ponderibus, 14).

Saliendo de la ciudad por la puerta de Sión, una calle conduce al Cenáculo —hacia la izquierda— y a la basílica de la Dormición —hacia la derecha—. Firma: Leobard Hinfelaar.

Saliendo de la ciudad por la puerta de Sión, una calle conduce al Cenáculo —hacia la izquierda— y a la basílica de la Dormición —hacia la derecha—. Firma: Leobard Hinfelaar.

Este testimonio coincide con otros del siglo IV: el transmitido por Eusebio de Cesarea, que elenca veintinueve obispos con sede en Sión desde la era apostólica hasta su propio tiempo; el peregrino anónimo de Burdeos, que vio la última de las siete sinagogas; san Cirilo de Jerusalén, que se refiere a la iglesia superior donde se recordaba la venida del Espíritu Santo; y la peregrina Egeria, que describe una liturgia celebrada allí en memoria de las apariciones del Señor resucitado.

Por diversas fuentes históricas, litúrgicas y arqueológicas, sabemos que durante la segunda mitad del siglo IV la pequeña iglesia fue sustituida por una gran basílica, llamada Santa Sión y considerada la madre de todas las iglesias. Además del Cenáculo, incluía el lugar de la Dormición de la Virgen, que la tradición situaba en una vivienda cercana; también conservaba la columna de la flagelación y las reliquias de san Esteban, y el 26 de diciembre se conmemoraba allí al rey David y a Santiago, el primer obispo de Jerusalén. Se conoce poco de la planta de este templo, que fue incendiado por los persas en el siglo VII, restaurado posteriormente y de nuevo dañado por los árabes.

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Los cruzados

Cuando los cruzados llegaron a Tierra Santa, en el siglo XII, reconstruyeron la basílica y la llamaron Santa María del Monte Sión. En la nave sur de la iglesia estaba el Cenáculo, que seguía teniendo dos pisos, cada uno dividido en dos capillas: en el superior, las dedicadas a la institución de la Eucaristía y la venida del Espíritu Santo; y en el inferior, las del lavatorio de los pies y las apariciones de Jesús resucitado. En esta planta se colocó un cenotafio —monumento funerario en el que no está el cadáver del personaje al que se dedica— en honor de David. Reconquistada la Ciudad Santa por Saladino en 1187, la basílica no sufrió daños, e incluso se permitieron las peregrinaciones y el culto. Sin embargo, esta situación no duró mucho: en 1244, la iglesia fue definitivamente destruida y solo se salvó el Cenáculo, cuyos restos han llegado hasta nosotros.

En la planta baja se conserva parte del claustro del convento franciscano del siglo XIV. En la imagen se aprecian, en el primer piso, las tres ventanas del Cenáculo. Firma: Alfred Driessen.

En la planta baja se conserva parte del claustro del convento franciscano del siglo XIV. En la imagen se aprecian, en el primer piso, las tres ventanas del Cenáculo. Firma: Alfred Driessen.

La sala gótica actual data del siglo XIV y se debe a la restauración realizada por los franciscanos, sus dueños legítimos desde 1342. Los frailes se habían hecho cargo del santuario siete años antes y habían edificado un convento junto al lado sur. En la fecha citada, por bula papal, quedó constituida la Custodia de Tierra Santa y les fue cedida la propiedad del Santo Sepulcro y el Cenáculo por los reyes de Nápoles, que a su vez la habían adquirido al Sultán de Egipto. No sin dificultades, los franciscanos habitaron en Sión durante más de dos siglos, hasta que fueron expulsados por la autoridad turca en 1551. Ya antes, en 1524, les había sido usurpado el Cenáculo, que quedó convertido en mezquita con el argumento de que allí se encontraría enterrado el rey David, considerado profeta por los musulmanes. Así permaneció hasta 1948, cuando pasó a manos del estado de Israel, que lo administra todavía.

Se accede al Cenáculo a través de un edificio anexo, subiendo unas escaleras interiores y atravesando una terraza a cielo abierto. Se trata de una sala de unos 15 metros de largo y 10 de ancho, prácticamente vacía de adornos y mobiliario. Varias pilastras en las paredes y dos columnas en el centro, con capiteles antiguos reutilizados, sostienen un techo abovedado. En las claves quedan restos de relieves con figuras de animales; en particular, se reconoce un cordero.

En una de las claves son visibles los restos de un cordero. Firma: Alfred Driessen.

En una de las claves son visibles los restos de un cordero. Firma: Alfred Driessen.

Algunos añadidos son evidentes, como la construcción hecha en 1920 para la plegaria islámica en la pared central, que tapa una de las tres ventanas, o un baldaquino de época turca sobre la escalera que lleva al nivel inferior; este dosel se apoya en una columnita cuyo capitel es cristiano, pues está adornado con el motivo eucarístico del pelícano que alimenta a sus crías. La pared de la izquierda conserva partes que se remontan a la era bizantina; a través de una escalera y una puerta, se sube a la pequeña sala donde se recuerda la venida del Espíritu Santo. En el lado opuesto a la entrada, hay una salida hacia otra terraza, que comunica a su vez con la azotea y se asoma al claustro del convento franciscano del siglo XIV.

En la actualidad no es posible el culto en el Cenáculo. Solamente el beato Juan Pablo II gozó del privilegio de celebrar la Santa Misa en esta sala, el 23 de marzo de 2000. Cuando Benedicto XVI viajó a Tierra Santa en mayo de 2009, rezó allí el Regina coeli junto con los Ordinarios del país. Debido a la existencia del cenotafio en honor de David, que se veneraba como la tumba del rey bíblico, muchos judíos acuden al nivel inferior para rezar ante ese monumento.

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La presencia cristiana en el monte Sión pervive en la basílica de la Dormición de la Virgen —que incluye una abadía benedictina— y el convento de San Francisco. La primera fue construida en 1910 sobre unos terrenos que obtuvo Guillermo II, emperador de Alemania; la cúpula del santuario, con un tambor muy esbelto, se distingue desde muchos puntos de la ciudad. En el convento franciscano, fundado en 1936, se encuentra el Cenacolino o iglesia del Cenáculo, el lugar de culto más cercano a la sala de la Última Cena.
¿Qué distingue esta noche de todas las noches?
Fijaos ahora en el Maestro reunido con sus discípulos, en la intimidad del Cenáculo. Al acercarse el momento de su Pasión, el Corazón de Cristo, rodeado por los que Él ama, estalla en llamaradas inefables (Amigos de Dios, 222). Ardientemente había deseado que llegara esa Pascua (Cfr. Lc 22, 15), la más importante de las fiestas anuales de Israel, en la que se revivía la liberación de la esclavitud en Egipto. Estaba unida a otra celebración, la de los Ácimos, en recuerdo de los panes sin levadura que el pueblo debió tomar durante su huida precipitada del país del Nilo. Aunque la ceremonia principal de aquellas fiestas consistía en una cena familiar, esta poseía un carácter religioso fuerte: «era conmemoración del pasado, pero, al mismo tiempo, también memoria profética, es decir, anuncio de una liberación futura» (Benedicto XVI, Exhort. apost. Sacramentum caritatis, 10).
La sala del Cenáculo conserva la arquitectura gótica con que fue restaurada en el siglo XIV. En la fotografía, hecha desde la zona de la entrada, se ve la construcción para la plegaria musulmana en el muro de la derecha, y la escalera y la puerta que conducen a la capilla de la venida del Espíritu Santo en la pared del fondo. Firma: Jasón Harman (www.jasonharman.com).
 
La sala del Cenáculo conserva la arquitectura gótica con que fue restaurada en el siglo XIV. En la fotografía, hecha desde la zona de la entrada, se ve la construcción para la plegaria musulmana en el muro de la derecha, y la escalera y la puerta que conducen a la capilla de la venida del Espíritu Santo en la pared del fondo. Firma: Jasón Harman (www.jasonharman.com).
Durante esa celebración, el momento decisivo era el relato de la Pascua o hagadá pascual. Empezaba con una pregunta del más joven de los hijos al padre:
—¿Qué distingue esta noche de todas las noches?
La respuesta daba ocasión para narrar con detalle la salida de Egipto. El cabeza de familia tomaba la palabra en primera persona, para simbolizar que no solo se recordaban aquellos hechos, sino que se hacían presentes en el ritual. Al terminar, se entonaba un gran cántico de alabanza, compuesto por los salmos 113 y 114, y se bebía una copa de vino, llamada de la hagadá. Después, se bendecía la mesa, empezando por el pan ácimo. El principal lo tomaba y daba un trozo a cada uno con la carne del cordero.
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Una vez tomada la cena, se retiraban los platos y todos se lavaban las manos para continuar la sobremesa. La conclusión solemne se comenzaba sirviendo el cáliz de bendición, una copa que contenía vino mezclado con agua. Antes de beberlo, el que presidía, puesto en pie, recitaba una larga acción de gracias.
Al tener la Última Cena con los Apóstoles en el contexto del antiguo banquete pascual, el Señor lo transformó y le dio su sentido definitivo: «en efecto, el paso de Jesús a su Padre por su muerte y su resurrección, la Pascua nueva, es anticipada en la Cena y celebrada en la Eucaristía que da cumplimiento a la pascua judía y anticipa la pascua final de la Iglesia en la gloria del Reino» (Catecismo de la Iglesia Católica, 1340).
FUENTE: http://www.primeroscristianos.com

EL MISTERIO DE LA RESURRECCIÓN, EL LIGNUM CRUCIS Y EL LIBRO DE ISA( PRIMERA PARTE)

Archivo:Jan van Eyck 094.jpg

La obra “El hallazgo de la Vera Cruz” de Jan Van  Eyck(1390-1441) representa el momento en que la madre de Constantino I el Grande halla la Vera Cruz o lignum Crucis . Se hallaba enterrada debajo del templo de Venus que había sido edificado allí en tiempos del emperador Adriano , en el siglo II . Dejaría la mitad de la Cruz en Jerusalén, custodiada en la nueva iglesia que ordenaría construir, la Iglesia del Santo Sepulcro, mientras que la otra mitad iria a Roma y se repartirían pequeños trozos de la cruz entre las iglesias del Imperio. Ya en la Edad Media, el negocio de las reliquias inundaria de falsos fragmentos de la cruz las parroquias de toda Europa  

 

Hay diferentes teorías sobre lo que sucedió, pocos son los documentos en los que nos podemos basar y menos aún la confianza que podemos tener en la información que nos proporcionan , pero trataré de exponer una de las teorías más difundidas en las últimas décadas. No pretendo juzgar aquí si es cierta o no, nadie puede porque no hay evidencias. Espero, sólo, que nos invite a reflexionar y a pensar sobre lo que creemos y no creemos, pero por mi parte no entraré a opinar sobre ello porque es algo que afecta a la esfera más intima de cada uno de nosotros. Solo diré, para ser honesto con los que me leen, que yo soy creyente en el sentido de creer en otra existencia más allá de esta porque si no hubiera algo más, la vida carecería de sentido, pero eso no es más que un sentimiento íntimo y que no se basa en pruebas sino en sentimientos, pero las creencias hay que cuestionarlas para tratar de hallar la verdad.

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Vamos a empezar conociendo la historia de la reliquia a la que llamamos “Lignum crucis” que significa “madero de la cruz”  y que hace referencia al madero empleado en la crucifixión de Jesús. Para ello tenemos antes que conocer a una mujer, Flavia Iulia Elena(hacia 247-329), una mujer de la que desconocemos con certeza su lugar de nacimiento  aunque parece ser que fue en Bitinia, en la actual Turquía ,si bien hay una leyenda medieval que afirma que era hija de un monarca britano llamado Cohel.  Elena había contraído matrimonio con el general romano Constancio Cloro(250-306) y fruto de su matrimonio tuvo a Constancio , el futuro emperador Constantino I el Grande(272-337)

Constancio había sido elegido gobernador de la provincia de Britania  y es allí donde nació en 272 Constantino , en la ciudad de Eboracum, la actual York. Elena era cristiana y su esposo pagano , pero Constancio I respetó las creencias de su esposa y permitió que educase a su hijo en los principios del cristianismo. En esta época el Imperio estaba gobernado por dos emperadores, Diocleciano(244-311) y Maximiano(250-310) y cada uno de ellos tenía que elegir a un césar o príncipe que le sucediese al retirarse del poder. Diocleciano elige como sucesor a Constancio pero le obliga a abandonar a su esposa cristiana, Elena, para que tome por esposa a la hija de Maximiano, Flavia Maximiana Teodora. Constancio accede a la propuesta de Diocleciano y repudia a Elena, aunque dispone para ella y su hijo un retiro dorado en la ciudad de Tréveris , rodeados de todos los lujos y atenciones.

Esta imagen corresponde al lábaro,el nuevo símbolo creado por Constantino y que sustituiría a los estandartes de las legiones romanas, utilizado por primera vez en 312  en la batalla del Puente Milvio donde Constantino se enfrentó a las tropas del otro pretendiente al trono Imperial , Majencio. El lábaro esta formado por la unión de la XP, las dos primeras letras del nombre de Cristo en griego, XPISTOS y le sería sugerido a Constantino por una voz durante un sueño la vispera de la decisiva batalla  (imagen tomada del blob blogdeheraldica.blogspot.com)

En 305 Diocleciano y Maximiano abandonan el poder y a Diocleciano le sucede Constancio , pero muere al año siguiente en 306, no sin antes dejar como heredero no a los hijos que tuvo con su segunda esposa, sino a  Constantino, el hijo que tuvo con Elena. Éste, que se había alistado siendo muy joven en el ejército, era admirado por sus tropas y  le proclaman como nuevo emperador, aunque tendrá que enfrentarse a otros candidatos en una guerra civil que no terminará hasta el año 312, cuando derrota en la batalla del Puente Milvio , a las puertas de Roma , contra las tropas de Majencio, hijo del antiguo emperador Maximiano. Según cuenta el historiador Eusebio Pánfilo en su “Vida de Constantino”, en las vísperas de la batalla que enfrentaría a los dos pretendientes al trono imperial, Constantino tuvo una visión de una gran cruz llameante en el cielo con la leyenda “In hoc signo vinces” que significa “Con este signo vencerás”. Esa misma noche una voz le exhortó a marcar la cruz de Cristo en los escudos de los legionarios y de sustituir los habituales estandartes de las legiones por el lábaro, una cruz entrelazada por las dos primeras letras del nombre de Cristo en griego XPISTOS.

Constantino, al que Elena no había conseguido convertir al cristianismo a pesar de haberle enseñado estas creencias desde su infancia, obtuvo una aplastante victoria , ratificada con la muerte de Majencio. Ya es emperador a todos los efectos. Un año después, en 313, Constantino I promulga el Edicto de Milán en virtud  del cual proclama la libertad de conciencia y religión en todo el Imperio convirtiendo al cristianismo en una religión libre e igual en condiciones y derechos que las demás creencias existentes en el Imperio , y además recibre el apoyo personal el emperador , ordenando la devolución de todos los bienes que les habían sido confiscados durante las persecuciones realizadas por Diocleciano. Su madre, Elena, veía cumplido uno de sus grandes sueños, la libertad del cristianismo dentro del Imperio, aunque no había podido convencer a su hijo del bautismo, algo que sólo haría poco antes de su muerte.

Archivo:CaputSHelenae 0578a.jpg

Relicario que contiene la cabeza de Santa Elena, la madre de Constantino I el Grande y la descubridora de las supuesas reliquias de la Santa Cruz, la Sábana Santa, la Lanza del Destino y la Escalera Santa. Se conserva en la catedral alemana de Tréveris, la iglesia más antigua de Alemania cuya construcción en ladrillo romano se inició por orden de la propia Elena. Podéis ver el rótulo que indica “Caput Helenae” o “Cabeza de Elena”

Es entonces cuando viaja hacia 326  a Jerusalén para cumplir su otra gran misión, la búsqueda de la Cruz donde, según los Evangelios, había muerto Jesucristo. Gelasio de Césarea(muerto en 390), discípulo del obispo e historiador Eusebio de Césarea(275-339), del que ya hablé en el artículo sobre la Sábana Santa y que fue el primero en escribir sobre la historia de la Iglesia en su “Historia ecclesiae”, nos lo cuenta con estas palabras recogidas en la “Historia ecclesiae”, continuación de la obra de su maestro:

“Alrededor del mismo período, Elena, la madre de Constantino, una mujer incomparable por fe, religiosidad, inigualable grandeza moral, se fue de viaje  a Jerusalén y allí se informó entre sus habitantes acerca del lugar en el que el cuerpo de Jesús había sido clavado a la cruz. Este lugar era muy difícil de individuar porque los primeros perseguidores habían erigido allí una estatua a Venus, ya que, cuando un cristiano quería venerar a Cristo en aquel lugar, parecía que rendía culto a Venus. Por esta razón, aquel lugar era poco frecuentado y casi había caído en el olvido. Pero cuando, como se decía, la pía mujer se dirigió al lugar que le había sido indicado por una señal celestial, hizo derribar cuanto había de vergonzoso y penoso y removió la construcción hasta lo profundo”

El fragmento del “Titulus Crucis”, nombre que recibe el rótulo que Pilato puso sobre la cruz de Jesús con la inscripción INRI(Iesus Nazarenus Rex Iudaeorum) pero no es el original hallado por Elena, sino una copia de la Edad Media, como han demostrado estudios de Carbono 14, que data su creación entre los siglos X al XII . Esta copia se conserva en la Básilica de la Santa Cruz de Jerusalén en Roma.

En efecto, Elena habría ordenado derribar el templo de Venus, que se hallaba sobre el Monte Calvario y que había sido construido en tiempos del emperador Adriano(76-138). Después de excavar halló un sepulcro conteniendo tres cruces junto con clavos y un letrero, el llamado “Titulus Crucis” con la inscripción INRI, IESUS NAZARENUS REX IUDAEORUM(Jesús Nazareno Rey de los Judíos) tal y como lo describe Juan en su Evangelio “Pilato , por su parte, escribió y puso sobre la cruz éste rótulo “Jesús el Nazareno , el Rey de los Judíos”(Juan 19, 19-20). Pero ahora había que averiguar cual de las tres cruces era la que correspondía a Jesús. Para ello Elena hizo poner un cadáver sobre cada una de ellas y cuando el cadáver fue depositado sobre la de Jesús, el hombre resucitó.

Elena ordenó construir una gran iglesia sobre el lugar donde se hallaron las cruces , la Iglesia del Santo Sepulcro, y ordenó dejar la mitad de la Santa Cruz en Jerusalén enviando la otra mitad a Roma engastada en un relicario de oro y piedras preciosas, junto con los clavos utilizados en la crucifixión y la escalinata de marmol del Pretorio de Pilatos, que aún hoy se conserva en Roma con el nombre de Scala Santa o Escalera Santa. Por sus peldaños es por los que habría subido Jesús para ser juzgado por Pilato. Situada frente a la Basílica de  San Juan de Letrán, el edificio que la alberga fue construido por orden del papa Sixto IV(1414-1484) disponiendo que la Escalera Santa condujera a la contemplación de otra reliquia cristiana , la  Santissimi Salvatore Acheiropoieton , que significa “no pintado por mano humana”. Ya en el siglo XVIII la Escalera Santa sería forrada con madera para evitar el desgase del marmol causado por la multitud de fieles que suben por ella de rodillas en señal de penitencia. También se pueden ver protegidas por un cristal presuntas gotas de sangre de Jesús, derramadas al abandonar el juicio después de haber recibido los latigazos ordenados por Pilato.

Imagen de la Escalera Santa traida por Santa Elena junto a la mitad del Lignum Crucis. Los visitantes la suben de rodillas en señal de penitencia , razón por la cual en el siglo XVIII se decidió forrarla de madera para evitar el desgaste del marmol original. Esta escalera es la que daba acceso al Pretorio de Pilato donde fue juzgado Jesús “Después ataron a Jesús , lo llevaron y entregaron a Pilato.Pilato le preguntó “¿Eres tu el rey de los judíos?”Y él respondió “Tu lo dices(Marcos 15,1-3) Protegidos por cristal se hallan las supuestas gotas de sangre dejadas por Jesús al abandonar el Pretorio y después de haber sido golpeado con el látigo  por orden del pretor.

El lignum crucis se convertía a partir de entonces en la reliquia más preciada de la cristiandad y ,poco a poco, fue siendo dividida para enviarla en pequeños fragmentos a iglesias de todo el Imperio. Años después, , hacia el 383, una monja viajera, Eteria, a la que dedique un artículo el 26 de febrero pasado, familia del emperador Teodosio I el Grande(347-395) , y que estaba recorriendo todos los lugares de la tradición cristiana, asiste a la adoración del Lignum Crucis el día de Viernes Santo y nos la describe así: “El obispo,sentado, oprime con sus manos el sagrado madero , mientras que los diáconos situados alrededor lo vigilan. Y lo guardan de esta manera porque cuentan que, en cierta ocasión, uno clavó los dientes y robo una astilla de la santa reliquia. Por eso ahora los diáconos lo vigilan, no sea que alguno al pasar se atreva a hacer lo mismo”. También contempla el “Titulus crucis” del que escribe “En un relicario de plata se conserva un fragmento de la sagrada madera de la cruz. El relicario es abierto y la madera es extraída y tanto ella como el título son colocados sobre la mesa”

Ya en 614 , cuando el Imperio Romano de Oriente se había convertido en el Imperio Bizantino, Jerusalén es ocupada por las tropas del rey persa Cosroes II(rey de 590-628), se apodera de la Vera Cruz , otro nombre por el que se conocía a la Santa Cruz, para ponerla a los pies de su trono y pisarla cada vez que se sentara en él como símbolo del desprecio que sentía por el cristianismo. Después de años de duros combates el emperador bizantino Heraclio (575-641), consigue recuperarla en 628 y la devuelve a Jerusalén, donde permanecería ya de forma definitiva, en una ceremonia celebrada el 14 de septiembre de ese año, que a partir de entonces se conservaría en el calendario de la Iglesia como Exaltación de la Santa Cruz.

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Lignum Crucis conservado en el Monasterio de Santo Toribio de Liébana, fundado por el monje Toribio, que sería canonizado, en el siglo VI. En el monasterio también se encuentran los restos del obispo de Astorga, llamado igualmente Toribio y también santo, quién había traído la reliquia  tras su estancia en Tierra Santa y con el permiso del patriarca de Jerusalén. En principio se conservó en Astorga pero fue trasladado al monasterio cántabro para protegerlo de la invasión musulmana. Es considerado el framento más grande que se conserva del Lignum Crucis.

Posteriormente, durante la Edad Media, se extenderían por toda la cristiandad fragmentos de la Vera Cruz ,convirtiendose estas presuntas reliquias en un gran negocio con las que se engañaba a muchos incautos con burdas falsificacionesl. Entre las reliquias del lignum crucis que se consideran auténticas, además de la que se conserva en el Vaticano, en España tenemos la que se halla en el Monasterio de Santo Toribio de Liébana (Cantabria). La fundación de este monasterio se atribuye a un monje llamado Toribio en el siglo VI y el lignum crucis que allí se conserva fue traido por otro Santo Toribio, el obispo de Astorga, después de un viaje de peregrinación a Jerusalén. En principio se conservaba en Astorga pero en 714, cuando las tropas musulmanas dirigidas por Tariq avanzaban hacia el norte, fue trasladada para protegerla al Monasterio donde hoy aún se conserva . En cuanto al “Titulus Crucis”, el original se perdió y el que hoy se conserva en la  Basílica de la Santa Cruz de Jerusalén  en Roma no es sino una copia que , según datación del Carbono 14, podría ser fechada entre el siglo X y el XII.

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Hasta aquí la historia del Lignum crucis que junto a los artículos dedicados a la Lanza Sagrada o del Destino y la Sábana Santa nos ha permitido conocer un poco más de estas reliquias del cristianismo.

 

FUENTE: https://elmentiderodemielost.wordpress.com

Santa Elena: La Santa que rescató la Santa Cruz de Cristo.

Su nombre significa “antorcha resplandeciente”. Esta gran Santa fue la madre del emperador que les concedió la libertad a los cristianos, después de tres siglos de persecución, y logró encontrar la Santa Cruz de Cristo en Jerusalén.

Elena nació en el año 270 en Bitinia (hacia el sur de Rusia, junto al Mar Negro). Era hija de un hotelero y en su juventud era muy hermosa.

Un día pasó por esas tierras un general muy famoso del ejército romano, llamado Constancio Cloro. Se enamoraron y se casaron. La pareja tuvo un hijo al que llamaron Constantino.

Años después el emperador de Roma, Maximiliano, ofreció a Constancio Cloro un cargo como su colaborador más cercano, pero con la condición de que repudiara a su esposa Elena y se casara con su hija. Dejándose llevar por su ambición al poder, Constancio repudió a Elena.

La Santa sufrió un humillante abandono durante 14 años. Sin embargo, en medio de la soledad conoció a Dios y se convirtió al cristianismo.

Cuando murió Constancio Cloro, Constantino fue proclamado emperador por el ejército.

Antes de la batalla de Saxa Rubra contra sus enemigos en el puente Milvio en Roma, Constantino tuvo un sueño donde Cristo le mostraba la Cruz y le decía: “Con este signo vencerás”. Al día siguiente, el emperador llevó la Cruz en el combate y venció.

Tras la victoria en el año 313, Constantino decretó la libre profesión de la religión católica y expandió el cristianismo por todo el imperio.

Constantino amaba inmensamente a su madre Elena y la nombró Augusta o emperatriz. Mandó hacer monedas su figura de ella, y le dio plenos poderes para que empleara el dinero del gobierno en las obras de caridad que ella quisiera.

Elena se fue a Jerusalén para buscar la Santa Cruz, llevándose un grupo de obreros que realizaron excavaciones en el monte Calvario y la encontraron.

En el año 326, la Santa mandó a traer la Escalera Santa del palacio de Poncio Pilato en Jerusalén. Según la tradición, Cristo subió por ella en el Viernes Santo al palacio para ser juzgado y derramó sobre ella gotas de sangre. Está ubicada frente a la Basílica de San Juan de Letrán en Roma. En 1723 fue forrada con madera de nogal para preservarla de los desgastes ya que miles de peregrinos suben continuamente por ella de rodillas.

San Ambrosio narra que a pesar de ser la madre del emperador, Santa Elena se vestía con sencillez, se mezclaba con los pobres y utilizaba el dinero que su hijo le daba para repartir limosnas. También era muy piadosa y pasaba muchas horas rezando en el templo.

En Tierra Santa hizo construir tres templos: uno en el Calvario, otro en el monte de los Olivos y el tercero en Belén.

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Relicario que contiene la cabeza de Santa Elena, la madre de Constantino I el Grande y la descubridora de las supuesas reliquias de la Santa Cruz, la Sábana Santa, la Lanza del Destino y la Escalera Santa. Se conserva en la catedral alemana de Tréveris, la iglesia más antigua de Alemania cuya construcción en ladrillo romano se inició por orden de la propia Elena. Podéis ver el rótulo que indica “Caput Helenae” o “Cabeza de Elena”

El fragmento del “Titulus Crucis”, nombre que recibe el rótulo que Pilato puso sobre la cruz de Jesús con la inscripción INRI(Iesus Nazarenus Rex Iudaeorum) pero no es el original hallado por Elena, sino una copia de la Edad Media, como han demostrado estudios de Carbono 14, que data su creación entre los siglos X al XII . Esta copia se conserva en la Básilica de la Santa Cruz de Jerusalén en Roma.

Elena habría ordenado derribar el templo de Venus, que se hallaba sobre el Monte Calvario y que había sido construido en tiempos del emperador Adriano(76-138). Después de excavar halló un sepulcro conteniendo tres cruces junto con clavos y un letrero, el llamado “Titulus Crucis” con la inscripción INRI, IESUS NAZARENUS REX IUDAEORUM(Jesús Nazareno Rey de los Judíos) tal y como lo describe Juan en su Evangelio “Pilato , por su parte, escribió y puso sobre la cruz éste rótulo “Jesús el Nazareno , el Rey de los Judíos”(Juan 19, 19-20). Pero ahora había que averiguar cual de las tres cruces era la que correspondía a Jesús. Para ello Elena hizo poner un cadáver sobre cada una de ellas y cuando el cadáver fue depositado sobre la de Jesús, el hombre resucitó.

Elena ordenó construir una gran iglesia sobre el lugar donde se hallaron las cruces , la Iglesia del Santo Sepulcro, y ordenó dejar la mitad de la Santa Cruz en Jerusalén enviando la otra mitad a Roma engastada en un relicario de oro y piedras preciosas, junto con los clavos utilizados en la crucifixión y la escalinata de marmol del Pretorio de Pilatos, que aún hoy se conserva en Roma con el nombre de Scala Santa o Escalera Santa. Por sus peldaños es por los que habría subido Jesús para ser juzgado por Pilato. Situada frente a la Basílica de  San Juan de Letrán, el edificio que la alberga fue construido por orden del papa Sixto IV(1414-1484) disponiendo que la Escalera Santa condujera a la contemplación de otra reliquia cristiana , la  Santissimi Salvatore Acheiropoieton , que significa “no pintado por mano humana”. Ya en el siglo XVIII la Escalera Santa sería forrada con madera para evitar el desgase del marmol causado por la multitud de fieles que suben por ella de rodillas en señal de penitencia. También se pueden ver protegidas por un cristal presuntas gotas de sangre de Jesús, derramadas al abandonar el juicio después de haber recibido los latigazos ordenados por Pilato.

Imagen de la Escalera Santa traida por Santa Elena junto a la mitad del Lignum Crucis. Los visitantes la suben de rodillas en señal de penitencia , razón por la cual en el siglo XVIII se decidió forrarla de madera para evitar el desgaste del marmol original. Esta escalera es la que daba acceso al Pretorio de Pilato donde fue juzgado Jesús “Después ataron a Jesús , lo llevaron y entregaron a Pilato.Pilato le preguntó “¿Eres tu el rey de los judíos?”Y él respondió “Tu lo dices(Marcos 15,1-3) Protegidos por cristal se hallan las supuestas gotas de sangre dejadas por Jesús al abandonar el Pretorio y después de haber sido golpeado con el látigo  por orden del pretor.

Archivo:Lignum-crucis.jpg

El lignum crucis se convertía a partir de entonces en la reliquia más preciada de la cristiandad y ,poco a poco, fue siendo dividida para enviarla en pequeños fragmentos a iglesias de todo el Imperio. Años después, , hacia el 383, una monja viajera, Eteria, a la que dedique un artículo el 26 de febrero pasado, familia del emperador Teodosio I el Grande(347-395) , y que estaba recorriendo todos los lugares de la tradición cristiana, asiste a la adoración del Lignum Crucis el día de Viernes Santo y nos la describe así: “El obispo,sentado, oprime con sus manos el sagrado madero , mientras que los diáconos situados alrededor lo vigilan. Y lo guardan de esta manera porque cuentan que, en cierta ocasión, uno clavó los dientes y robo una astilla de la santa reliquia. Por eso ahora los diáconos lo vigilan, no sea que alguno al pasar se atreva a hacer lo mismo”. También contempla el “Titulus crucis” del que escribe “En un relicario de plata se conserva un fragmento de la sagrada madera de la cruz. El relicario es abierto y la madera es extraída y tanto ella como el título son colocados sobre la mesa”

Santa Elena Es tradicionalmente conocida (pero no por Eusebio) por buscar las reliquias de la cruz de Cristo (Verdadera Cruz), buscar los restos de los Reyes Magos, que actualmente se conservan en la Catedral de Colonia así como los del Apóstol Matías depositados en la abadía de San Matías de Tréveris.

Es la Santa patrona de Caravaca de la Cruz, una de las cinco Ciudades Santas, a la cual se le atribuye el descubrimiento de la Santísima y Vera Cruz de Caravaca.

En la Basílica de San Juan de Letrán conservan una bellísima imagen que reposa sobre la Scala Santa, por ella traída desde el palacio de Poncio Pilatos.

FUENTES: https://es.wikipedia.org  https://elmentiderodemielost.wordpress.com   https://www.aciprensa.com

La casa turca donde paso sus últimos días la Virgen María.

La casa de la Virgen María (Meryem Ana Evi en turco) es una pequeña capilla situada en las proximidades de la histórica ciudad de Éfeso (en el actual municipio de Selçuk en Turquía), que según ciertas corrientes cristianas constituyó el último refugio de María hasta su ascensión a los cielos.

Los defensores de esta teoría creen que San Juan el Apóstol ocultó a la Virgen María en Éfeso tras la muerte y posterior resurrección de Jesús, con el fin de huir de las persecuciones que se estaban produciendo en Jerusalén. Esta teoría se sustenta principalmente en el hecho de que Jesús tenía en gran consideración a Juan y sería a él a quien Cristo (según estas fuentes) asignaría la labor de cuidar de María; a esto se añade el hecho demostrado que San Juan residió durante muchos años en Éfeso, donde murió y tiene aun reposo.

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Esta versión es aceptada de forma extensa por los cristianos ortodoxos, pero su veracidad genera más dudas dentro de la iglesia católica que nunca ha reconocido oficialmente esta teoría (que iría contra la más extendida de que María tuvo su asunción en Jerusalén) aunque si es tolerada por la misma y de hecho la casa ha sido visitada por distintos Papas y tiene consideración de santuario y centro de peregrinación.

El sueño de una monja alemana

La localización de la casa fue dada por la monja alemana Anne Catherine Emmerich, quien a principios del siglo XIX visualizó en sueños los últimos días de la Virgen. La visión fue tan precisa, que sin haber visitado nunca Turquía consiguió describir con precisión el paisaje donde estaba ubicada la misma, permitiendo con sus relatos que varios misioneros encontrasen los restos de una pequeña casa que tradicionalmente era venerada por los habitantes de un pueblo cercano, mayoritariamente descendientes de los cristianos que residieron en el pasado en Éfeso.

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Un santuario sencillo, pero pleno en espiritualidad

La actual capilla fue terminada en el año 1950 y se asienta sobre restos arqueológicos diversos, incluyendo los de una casa que es en la que se supone que residió y falleció la Virgen. El santuario desprende sencillez tanto en su decoración interna o externa y se encuentra situado en un hermoso entorno natural pleno en calma y espiritualidad, que desborda en fieles el 15 de agosto coincidiendo con la celebración de la Asunción, momento en el que cristianos y musulmanes (los cuales también veneran a María) se juntan para celebrar los últimos momentos en vida de la Virgen. Visitantes que aprovechan para realizar peticiones a María colgando papelitos en una pared y que terminan su ruta bebiendo en una fuente a las cual se atribuye propiedades milagrosas y que cuyo preciado liquido es un souvenir altamente demandado.

Mas allá de las creencias y la veracidad o no del sacro lugar, la casa de la Virgen María nos recuerda la importancia de Turquía en la historia del cristianismo, un país que pese a la predominancia islámica actual fue cuna de muchas de las figuras esenciales de la iglesia y cuya espiritualidad es parte inherente de esta tierra plena en alma y belleza.

La casa turca donde paso sus últimos días la Virgen María

Publicado por Miguel Ángel Otero Soliño

FUENTE: https://planetatour.wordpress.com