Ca’ Dario, Venecia: “La Casa Que Mata”

Venecia esconde en su haber no sólo carnavales y máscaras geniales sino crímenes, fantasmas, palacios de la mala suerte y callejones de la mala sombra. Una urbe al otro lado de la célebre plaza de San marcos. Un mundo lleno de misterios y leyendas. Un jardín misterioso, una rejería casi dando aspecto de fortificación, cristales rotos, las aldabas con caras de diablos… Justo en la calle de al lado, la gente sortea las inmediaciones del palacio…

El palacio Ca’ Dario desde el siglo XV se cobra la vida de todos sus huéspedes y es una de las imágenes turísticas más emblemáticas de Venecia. El nombre de Ca’ Dario le viene dado por el senador y comerciante veneciano Giovanni Dario. En 1487, encargó el proyecto al arquitecto Pietro Lombardo en un antiguo cementerio de Templarios. Los más supersticiosos achacan a este hecho el largo historial de desgracias del bellísimo edificio veneciano.

Años más tarde del fallecimiento del cabeza de familia, Marieta Dario, hija del senador y comerciante, ocupo la casa junto a su esposo Vicenzio Barbaro. Se trata de un palacio precioso de tres plantas, con muchas chimeneas y con un jardín inmenso.  A partir de este punto, todo fue un autentico río de desgracias: los Dario se arruinaron y Marieta y el resto de la familia se acabaron suicidando. Los Barbaro se quedaron con el palacio los siguientes años, y en el siglo XVII, uno de los sucesores y gobernador de Candia, murió asesino en extrañas circunstancias.

Más tarde un rico comerciante de diamantes armenio se encapricha del palacio y lo compra. Tras perder todos sus bienes muere en la miseria. Los años pasan, y el edificio llega a las manos de Randon Brown, estudioso y escritor ingles. Supuestamente homosexual, se acabó suicidando también, junto con su compañero, en dicho palacio. No fue el único gay que habitó Ca Dario: Charles Briggs, siguiente dueño, huyó de Italia por las acusaciones de homosexual, y acabó muerto al poco tiempo en México.

Pero la maldición llega hasta nuestros días. En 1970 el entonces flamante propietario del inmueble, el conde Giordano delle Lanze, fue asesinado en Ca’ Dario por su amante, Raúl, un joven marinero serbio de 18 años que le abrió la cabeza con una estatua de bronce. Tras cometer el crimen, Raúl huyó a Londres, donde a su vez fue asesinado.

Para entonces, la maldición de Ca’ Dario ya era de dominio público. Pero eso no evitó que Christopher Lambert, el mánager del grupo The Who, la comprara en 1981. Al día siguiente de hacer la adquisición, fue volando a Londres debido a una llamadas de urgencia de su madre. No llegó a estrenar el palacio, pues falleció al caerse por las escaleras en casa de su madre.

El siguiente fue el hombre de negocios italiano Fabricio Ferrari quien, tras comprar la dichosa casa, murió endeudado hasta las cejas en un accidente de coche. También su hermana Nicoletta, que vivía en esa mansión, aparece muerta desnuda en un descampado.

La casa pasa a manos de un rico empresario químico que se quita la vida por haber sido inculpado por recibir sobornos y por corrupción. La misma suerte corre el tenor Mario del Mónaco: cuando va a comprar Ca Dario tiene un accidente de coche y pasa 8 meses en cama, alguien le explica entonces la maldición del palacio y decide no comprarlo.

La casa pasa así a manos del financiero Raul Giardini, quien se quitó la vida en 1993, justo un día antes de que el grupo empresarial que dirigía se declarara en bancarrota, debido al  escándalo de los procesos de corrupción de Manos Limpias. Desde entonces Ca’ Dario estaba abandonada. Hasta ahora, que ha sido adquirida por un millonario americano. ¿Volverá Ca’ Dario a imponer su maldición?

Ca Dario es un palacio maldito que se ha cobrado varias victimas a lo largo de cinco siglos. Los propios venecianos respetan un lugar que el propio Monet plasmo e inmortalizo en su cuadro Palacio Dario en 1908.

Cuadro de Monet “Palacio Dario”

Son muchos los venecianos que no pasan cerca de la construcción. Sin embargo, dicen que los visitantes no sufren de esta maldición, sino que al contrario, visitarlo -según se ha corrido el rumor- trae buena suerte. Eso sí: desaconsejan habitarlo o comprarlo.

FUENTE: https://labitacoradelmiedo.wordpress.com

El fantasma más convincente del mundo.

Muchos dirían que es una foto escalofriante, o los más escépticos, al menos, reconocerían que es intrigante. Fue la ganadora de un concurso para seleccionar la “fotografía de fantasma” más convincente del mundo. La imagen muestra una figura humana con traje de época en un ventanal en un castillo en Escocia, en el Reino Unido, en un momento en que el sitio se suponía vacío.

Tomada en mayo de 2008, la foto refleja lo que parece una persona usando una gorguera, ese adorno que se colocaba en el cuello hace varios cientos de años, y observando tras los barrotes de una ventana en el Castillo de Tantallon, en Lothian del Este.

Lo curioso es que en el castillo no se utilizan maniquíes y sus guías no usan trajes de época. Tres expertos fotográficos confirmaron que la imagen no fue manipulada.

¿Rey o sombra?

Jaime V de Escocia

Christopher Aitchison, un visitante del castillo quien tomó la foto, dijo: “No me percaté de alguien o algo estaba presente en la imagen hasta que llegué a mi casa y noté la anomalía”.

Castillo vacío, pero lleno de misterios…

Aitchison añadió: “Algunas personas han sugerido que podría tratarse del reflejo de la luz sobre las piedras”.

Pero “alguien llegó a sugerir que podría tratarse del rey Jaime V de Escocia”.

El concurso recibió más de 250 imágenes procedentes de varios países y su convocatoria formó parte de la 21ª edición del Festival Internacional de Ciencia de Edimburgo. La agenda del evento incluye una jornada sobre “la ciencia de los fantasmas” en la que se analizarán supuestas evidencias de la existencia de los espíritus.

Fantasmas “en el cerebro”

 

El psicólogo Richard Wiseman, quien se ha dedicado a estudiar los llamados fenómenos sobrenaturales y quien hizo la convocatoria del concurso, no descartó que tal vez alguna persona aparezca y se identifique como “el espectro” de la foto ganadora.

Wiseman, quien no cree en fantasmas, explica que la importancia que tienen la figura humana en nuestra psiquis hace que el cerebro esté programado para ver rostros incluso cuando no son reales.

 

Por otra parte, la doctora Caroline Watt, de la Universidad de Edimburgo y co-organizadora del festival, opina que a pesar de lo inexplicable de algunas imágenes captadas por las cámaras, las fotos “que recibimos no aportan evidencias convincentes” de la existencia de los espíritus.

 

“Si hay por ahí verdaderos fantasmas parecen que le temen a las cámaras”, concluye.

FUENTE: www.news.bbc.co.uk

Cele Kula, la torre de las calaveras.

La Torre de las calaveras o “Cele Kula”, se encuentra en Serbia, en la ciudad de Nis. Fue construida con las calaveras de los serbios asesinados por las tropas turcas en la batalla de Cegar, en 1809, y hoy en día es un curioso reclamo turístico.

A principios del siglo XIX los serbios  se rebelaron contra el imperio turco, presente más de cuatrocientos años en la zona. En mayo de 1809, los insurrectos serbios fueron derrotados  durante el primer levantamiento serbio contra  el imperio turco (1804-1813).   12.000 rebeldes habían sitiado la ciudad de Nis,  defendida por una guarnición turca.

La batalla principal se produjo contra los insurrectos pertrechados en la colina de Cegar, situada unos kilómetros al noroeste de Nis. Los  rebeldes, comandados por Stevan Sindelic, se encontraban atrincherados, y cuando el comandante se vio completamente rodeado   y con la batalla definitivamente perdida,  disparó a un deposito de pólvora que había en una zanja, provocando una enorme explosión que acabó con todo rastro de vida a su alrededor: muchos de los atacantes, sus soldados y, obviamente, el mismo.

Con la idea de disuadir a la población de  más insurrecciones, el  comandante turco de la ciudad   ordenó construir una torre que mostrara las calaveras de los soldados serbios muertos en aquella batalla. Un total de 952 cráneos fueron colocados en tan macabra construcción. En lo alto de esta se encontraba la calavera del comandante Stevan Sindelic. Las cabelleras de todas las cabezas fueron enviadas al  sultán como prueba de la victoria.

La torre con sus 952 calaveras, tiene una base cuadrangular, alcanza los tres metros de altura y fue levantada junto al camino de Constantinopla.

En 1892 se construyó una capilla con donativos de toda Serbia  para  proteger lo que quedaba del monumento.  Actualmente, tan solo hay 58 calaveras. Muchas de ellas fueron robadas por los parientes de los muertos para poder enterrarlos. El cráneo del comandante Stevan Sindelic sigue aun allí.

El poeta francés Alfonso de Lamartine. Al enfrentarse a esta torre escribió:“Mis ojos y mi corazón se posan en las cabezas cortadas de aquellos que se convirtieron en la piedra basal de la independencia de su tierra natal. Conserven este terrible monumento. Enseñará a vuestros hijos el precio real que pagaron sus padres por la independencia”.

FUENTE: https://www.elpensante.com

Vysehrad, la colina embrujada de Praga

Si Praga es un baúl de arte e historia, la colina de Vysehrad es la llave de todos sus secretos. El diablo, san Lucas, san Longino, un cementerio vivo, treinta y cuatro fantasmas, y mil leyendas más que forman parte de la más enraizada tradición del país… La mítica princesa pagana, Libuse, hija del padre de la patria checa, Cech, eligió una colina sobre la que se divisa el río Moldava y lanzó una profecía que perdura aún entre la tierra y el cielo de la eterna Praga: “Aquí nacerá una ciudad cuya fama y gloria llegará hasta las estrellas”. Así fue y así lo cuentan las leyendas checas. Pero en realidad, entre aquellas rocas, nació también uno de los lugares más enigmáticos y simbólicos que hay en toda Europa: Vysehrad.

Quizá sea difícil entender la historia de este lugar sin pasear entre sus calles y árboles, sin divisar su iglesia negra y su “jardín” de tumbas, pero se trata del decorado adecuado para divagar entre los dos mundos. Libuse, el inicio de esta historia, marcó el enclave de una fortaleza que ha sido testigo de luchas de poder, morada de monarcas y escenario de cruentas batallas en las que el objetivo era asegurar el control de un bastión estratégico en las guerras checas.

La muerte se ha abierto paso entre sus murallas y ha dado lugar a diferentes leyendas. Cuentan que en lo que parecen ser los restos de una atalaya medieval, conocida como el Baño de Libuse, era donde la princesa alternaba con sus amantes, que una vez usados eran arrojados al río. Dicen también que entre sus rocas duerme un ejército de hidalgos que volverá de nuevo a la vida portando sus armas cuando la nación checa esté en peligro. Una vez al año, un león sale de la roca y lanza un fuerte rugido a modo de advertencia sobre la necesidad de auxilio. Al no recibir respuesta, el animal vuelve a su sueño eterno y con él, el ejército de hidalgos que, entre otros, está integrado por todos aquellos que perecieron debajo de la enigmática roca, ahogados en el Moldava.

No es la única leyenda que habla de espectros en este lugar. Exactamente son treinta y cuatro los fantasmas que dicen que moran en la fortaleza. Muchos escritores checos han escrito sobre estos relatos que forman parte de la cultura de la ciudad. Popelka Biliánova, editó un libro que se titula Los cuentos de Vysehrad. Nadie conoce como ella los secretos de la colina, ya que en su tiempo libre subía a su cementerio a cuidar y deambular entre sus tumbas. Su extraño carácter, dicen, quedó plasmado en sus relatos. De entre los treinta y cuatro espectros de la colina, los checos hablan de veinte damas blancas, entre ellas la princesa Libuse.

Se aparecen en lo que era el palacio de los reyes. Un horticultor fue el primero en verlas, junto a sus hortalizas, andando sobre ellas. A la mañana siguiente, todas las plantas estaban con los tallos aplastados sin que nunca más volvieran a erguirse. La Doncella Negra es otro de los fantasmas que se dice que habita Vysehrad. Junto a los restos de la muralla de Spicka, la figura es vista y escuchada. Se dice que gime y solloza, pero además, exhala un aliento helador que hace que a su lado tampoco crezcan las plantas. La imagen más terrorífica de los fantasmas de la fortaleza es la de perros negros e ígneos. Nueve dicen que se aparecen entre sus calles. El más conocido es un can negro con una cadena de fuego que se desboca cuando la noche cae sobre Vysehrad y corre desde la rotonda de san Martín –antigua ermita– a la Puerta de Ladrillos. Su última visión, cuando desaparece, es ya convertido en una gran bola de fuego. Otra leyenda nos habla de un perro negro y de enormes ojos de fuego como guardián de un desconocido tesoro. Pero la más inverosímil de las imágenes es la de un can sin cabeza que acompaña a una carroza tirada por caballos sin cabeza y que dirige un cochero también sin cabeza.

La narración asegura que a esta carroza infernal se la ve rodando sobre las murallas de la fortaleza. No acaba aquí la increíble historia espectral de la colina: dos arquitectos que fueron allí ahorcados intentan estrangular a los transeúntes que divisan; una rosa blanca, plantada entre sus jardines, es una sentencia de muerte: quien la encuentre y la toque, fallecerá; un baile de esqueletos se produce algunas noches junto a la rotonda de san Martín; un mayor francés merodea el castillo desde los tiempos de la ocupación gala –en 1742–. Todos estos espectros forman parte del universo del más allá que es Vysehrad.

La columna del diablo Frente a la iglesia de san Pedro y san Pablo, en el jardín de Karlach, se halla partida en tres trozos la conocida como columna del diablo –antes estuvo colocada en el propio templo y después en el cementerio que lo orilla–. Es un símbolo en el que se escenifica la guerra entre lo cristiano y lo pagano. Su origen, que no está definido, habla de que pudo ser soporte de la antigua iglesia citada –siglos XI y XII–, hasta que en 1503 se derrumbó dentro del edificio y quedó como reliquia. Otras teorías creen que la columna era un antiguo medidor de tiempo o pudo ser una picota medieval. Esta explicación entronca con lo que algunos historiadores opinan que es el inicio de Vysehrad: al llegar los eslavos a la colina encontraron restos de un poblado celta en el que se había construido un medidor de tiempo a través de grandes columnas.

Sin embargo, la columna del diablo es otro episodio de misterio. Dicen que un poseso al que hubo que hacer un exorcismo sacó de su cuerpo un demonio, llamado Zardan, que reconoció que él había traído la columna desde Roma. Y es que el maligno apostó con un sacerdote de Vysehrad que era capaz de traer una columna de la basílica de san Pedro antes de que éste concluyera una misa. El cura, que contó con la ayuda del citado apóstol, consiguió que el diablo perdiera la apuesta, por lo que la arrojó con fuerza y la partió en tres. Dentro del templo hay un cuadro de origen gótico que escenifica la leyenda.

Y si de cuadros hablamos, en san Pedro y san Pablo hubo una pintura de mayor relevancia aún: Nuestra Señora de las Lluvias, que es una obra del siglo XV. El cuadro original, que se expone en la Galeria Nacional y que anteriormente estuvo colgado de las paredes de una iglesia que está debajo de Vysehrad, El Acatamiento de Nuestra Señora, representa a la Virgen amamantando al Niño Jesús. Su padre, su pintor, dicen que es el apóstol san Lucas.

Otros le dan un origen menos relevante y apuntan a un cuadro pintado en Italia en el siglo XIV y traído después a Bohemia. Sea o no verdad la historia de san Lucas, la pintura fue venerada por miles de checos. Después de la Guerra de los Treinta Años (1648) y en pleno periodo de recatolización, el pueblo consideró que la pintura era milagrosa. Peregrinos de toda Chequia acudían hasta la iglesia a pedir protección a la Virgen. Especialmente, el pueblo suplicaba para que cayera lluvia y hubiera buenas cosechas, de ahí su nombre. El emperador José II acabó con esta tradición después de más de un siglo de culto y prohibió que se continuara la milagrosa procesión.

El sarcófago y el cementerio Un sarcófago que se conserva bajo un altar de la imponente iglesia de Vysehrad es otro enigma más de este lugar. El sarcófago de san Longino fue traído a Praga por el emperador Carlos IV. Otros dicen que proviene de la bóveda romana no conservada de la última etapa de los premislitas. El hecho es que en 1420 los husitas saquearon el castillo y sacaron el sarcófago del templo para arrojarlo al río Moldava. Dicen que el cuerpo del santo se hundió en las profundidades, mientras que el ataúd quedó flotando sobre las aguas.

Desdicha e infortunio fue el destino de los que cometieron tal barbaridad. No pararon de ocurrir graves desgracias a todos los que intervinieron en el ultraje hasta que el sarcófago volvió a su enclave. Pero, aunque el ataúd de san Longino ocupa un lugar preferente en la historia de Vysehrad, nada en este lugar sería igual sin su cementerio. Allí están enterrados importantes artistas y científicos de la historia de la República Checa, como el arqueólogo Václav Krolmus, la escritora Bozena Nemcová, y los poetas Vitezslav Halek y Jan Neruda, entre otros. Allí murieron, por ejemplo, muchos jesuitas que trataban a leprosos.

Allí, la muerte se convierte en prosa negra. Lo hace a través de un jardín de mármol, en el que cada tumba o nicho es un trozo de tiempo detenido, una imagen, un pensamiento. Pasear por Vysehrad es distinto. Una iglesia alta y negra al fondo; decenas de bellas y extrañas esculturas que simbolizan la muerte a sus pies. Dos manos gigantes y retorcidas, una especie de duende sin sujeción o una alegórica muerte con capucha y sin rostro, son algunas de las tumbas del cementerio. Increíble lugar en el que toda la magia de la colina que se convirtió en fortaleza adquiere sentido.

FUENTE: https://www.elpensante.com

El kilómetro 239 de la carretera maldita

Un camino que une las ciudades alemanas de Bremen y Bremerhaven es el sitio ideal para los amantes de lo paranormal; conoce este misterio y los demás atractivos de la zona

El país germánico guarda un lugar ideal para los viajeros que gustan de conocer sitios misteriosos y un tanto terroríficos, se trata de una carretera, la cual se ha ganado ser llamada “la carretera maldita” gracias a los múltiples accidentes que han ocurrido en la misma, pero lo más inexplicable es que todos han sucedido en el kilómetro 239.

Con el objetivo de comunicar a las poblaciones alemanas de Bremen y Bremerhaven, fue que se creó esta autopista, la cual se inauguró en 1929. Para los lugareños era un sueño hecho realidad, pues con la nueva vía ahorraban mucho tiempo.

Sin embargo, desde el momento en que se puso en servicio, se registraron accidentes automovilísticos, mismos que fueron atribuidos a la falta de precaución de los conductores, pero al ver que la cifra de percances era una constante e iba en aumento, comenzó a alertar a las personas… de hecho se le llamó “la carretera de la muerte”.

Pero lo que causó más asombro e incertidumbre entre las personas, era que los accidentes ocurrían siempre en el mismo tramo de la carretera, en el maldito kilómetro 239.

En este trayecto no había nada raro, las condiciones del asfalto estaban en perfectas condiciones para transitar; no obstante, algunos de los que fueron víctimas de percances durante su paso por el kilómetro 239, declaraban que “una extraña sensación comenzaba a invadirlos, como si una fuerza misteriosa poseyera el coche sacándolo fuera de la carretera a pesar de agarrar el volante con fuerza”.

Como era de suponerse, se comenzaron a crear historias sobre “la carretera maldita” y el miedo invadió a la gente de ambas localidades, provocando que ya no pasaran por dicho lugar.

Era tanto el terror que se creó entre los habitantes, que campesinos de esta zona pensaron que ese punto estaba poseído por una fuerza diabólica, y decidieron realizar un exorcismo para alejar al demonio que estaba en la carretera; pero desde ese día se tornó aún más extraño, porque los aparatos radiofónicos comenzaron a emitir extrañas interferencias y los accidentes no disminuyeron.

Debido a la presión de las personas, la policía comenzó a investigar la carretera y en especial el kilómetro 239, pero al no encontrar nada extraño, recurrieron al Carl Wehrs, un experto en casos paranormales.

Carl manejó la teoría de que la fuerza misteriosa podría tratarse de una corriente magnética generada por un río subterráneo. Para demostrar su hipótesis, caminó hacia el punto en cuestión con una varilla de acero en la mano, al encontrarse a pocos metros del lugar, la vara de metal saltó de sus manos como si alguien la hubiera arrojado…

Ante este suceso, Wehrs enterró a un lado de la carretera una caja de cobre que en su interior guardaba una estrella hecha del mismo metal; con esto no se volvieron a registrar accidentes.

Tiempo después, la caja fue desenterrada y los percances volvieron, por lo que se optó por volver a sepultar el cofre… La gente creó la leyenda de que dicha estrella de cobre era parte de un conjuro para alejar al supuesto demonio que se apoderó del kilómetro 239.

FUENTE: https://labibliotecadelmiedo.wordpress.com

El misterio de la tumba de Mary Jay

El sepulcro que siempre aparece con flores frescas.

Dartmoor es una región situada en el centro del condado de Devon, Inglaterra. Sus paisajes son un bello parque nacional de 953  km² que inspira muchas leyendas, alguna de ellas tan viva como el misterio que rodea a la tumba de Mary Jay.

Dartmoor es muy conocido por ser el escenario de la novela de  Sir Arthur Conan Doyle, “El perro de Baskerville”  (1902), tal vez la más famosa de todas las protagonizadas por Sherlock Holmes, y también por el misterio del sepulcro de Mary Jay.

A finales de 1700, una niña recién nacida fue abandonada a las puertas de “La Casa de Pobres” de Newton Abbot. Como era costumbre se la dio un nombre común que empezara por la letra que en ese momento tocaba, en este caso la “J”.

A finales de 1700, una niña recién nacida fue abandonada a las puertas de “La Casa de Pobres” de Newton Abbot. Como era costumbre se la dio un nombre común que empezara por la letra que en ese momento tocaba, en este caso la “J”.

Mary Jay estuvo en la casa Wolborough hasta la adolescencia, donde cuidaba de los niños más pequeños. Tiempo después fue enviada a la granja Canna a las afueras de Manaton. Allí entro de aprendiz, lo que significaba trabajar tanto en la casa como en el campo. Una vida muy dura con días muy largos y tareas muy pesadas. Un lugar donde una comida caliente y ropa de abrigo eran todo un lujo.

Al poco tiempo la bella Mary Jay o Kitty Jay como también se la conoce, comenzó a recibir la atención del hijo del agricultor. Quedo embarazada de este y por ello sufrió el rechazo de la familia. Repudiada la echaron de la granja con fama de prostituta. Otra versión de la leyenda dice que fue violada.

Ella sabía muy bien que con ese falso rumor, nunca podría encontrar empleo en la comarca. Tampoco quiso volver a Wolborough por la enorme vergüenza de estar embaraza. Jay acuciada tomó una trágica decisión final, ahorcándose en uno de los graneros cercanos.

Su cuerpo como era costumbre no podía descansar en tierra consagrada. Incluso tras su muerte las 3 parroquias locales de Widecombe-in-the-Moor, North Bovey y Manaton rechazaron enterrarla como suicida que era.

Por ello sus restos descansan en un cruce de caminos, una tumba muy visitada en la tierra magica de Dartmoor. La leyenda cuenta que este singular sepulcro, siempre tiene flores frescas en cualquier época del año y que nadie las deja. También se dice que la tumba es visitada a menudo por “Los Pixies”, pequeños seres, hadas esbeltas, que viven en los bosques cercanos. Algunos motoristas que han pasado la noche junto al enterramiento dicen que han podido ver incluso la figura del hijo del campesino penando por el alma de J.

Hoy dia Dartmoor se halla bajo la supervisión de la Autoridad del Parque Nacional de Dartmoor (Dartmoor National Park Authority). Ciertas áreas de Dartmoor han sido usadas como campo de prácticas  militares durante más de 200 años. En el resto del Parque se permite la entrada al público. Es un destino turístico popular en Inglaterra, donde la gente visita la tumba siempre cubierta de flores que supuestamente nadie deja.

FUENTE: https://www.elpensante.com

Marmellar, un pueblo maldito en el corazón de Cataluña

Desconocido para el gran público, Marmellar es uno de los destinos preferidos para los amantes del misterio españoles. Abandonado hace más de medios siglo, hoy es lugar de peregrinaje, aunque no siempre con buenas intenciones.

Cuando llega el fin de semana, los pequeños pueblos del interior se convierten en un hervidero de gente. Familias que van a visitar a los abuelos, parejas de enamorados que buscan alejarse de la gran ciudad, o excursionistas en busca de deporte al aire libre. Una imagen muy habitual que desde hace más de 50 años no se produce en Marmellar.

Ubicado en la sierra de El Montmell de Tarragona, Marmellar debió ser en su día un bonito pueblo rural de Cataluña. Pero la Guerra Civil Española, junto a lo duras de las condiciones climatológicas que allí se daban, hizo que poco a poco sus habitantes fuesen emigrando hacia la gran ciudad. Finalmente, el pueblo se quedó desierto, y con ello comenzó una leyenda negra que vivió su momento cumbre en los años 90.

Marmellar, la tranquilidad del abandono

Marmellar lleva tanto tiempo abandonado que hoy en día se encuentra en mitad de ninguna parte. Acceder hasta allí es tan difícil que no hay ni carretera asfaltada. En el interior de Tarragona, muy cerca de la provincia de Barcelona, el único acceso es a través de lo que coloquialmente conocemos como “un camino de cabras”.

Pero una vez llegas, te das de cara con una imponente torre de la iglesia y con la tranquilidad del abandono. Allí solo encuentras edificios abandonados, con la vegetación salvaje como único inquilino. En Marmellar eres capaz de escuchar el silencio.

Este pueblo debe su nombre a un riachuelo que trascurre por las cercanías. Las primeras referencias a Marmellar datan del año 1023 y tienen como protagonista a su castillo e iglesia interior. Quizá el uso de esta fortaleza estuvo relacionado con la iglesia de Santa María de Marmellar (del año 1149) y así continuó durante varios siglos, siendo la comunidad de Sant Ruf la que establecería allí un convento. El pequeño pueblo crecería a faldas del castillo.

Dos asesinatos sin resolver en los años 90 manchan para siempre el nombre de Marmellar

Es lógico pensar que la leyenda maldita de Marmellar pudiese nacer antes de su abandono. Hay otros lugares abandonados en España que generan su leyenda negra antes de la marcha de sus vecinos, como es el caso de La Cornudilla. Pero ese no fue el caso de Marmellar.

Posiblemente Marmellar se encontrase en la más absoluta tranquilidad durante décadas, sin más visita que la de senderistas practicando su deporte preferido o pastores con su ganado, pero todo cambia a principios de los años 90.

La noche de San Juan de 1993 comenzó la leyenda negra de Marmellar. Una joven, nadie sabe si por voluntad propia o habiendo sido secuestrada, conoce a un grupo de jóvenes y es conducida hasta este pequeño pueblo. En una de las casas en ruinas es violada y quemada viva. Los autores de tan cruel acto dejan el cuerpo dentro de uno de los nichos vacíos del cementerio, a la espalda de la iglesia.

Días más tarde, unos jóvenes de la zona encuentran el cadáver, y relatan que el lugar donde estaba colocado se encontraba adornado con simbología satánica.

Tres años más tarde, en 1996, la historia se repite. Además, sucede en otra fecha simbólica, el 14 de febrero. Una joven de la zona es secuestrada en una gasolinera próxima, llevada hasta Marmellar y asesinada. En esta ocasión no se encuentran restos de ritos satánicos. Pero, de nuevo, el asesinato queda sin resolver.

Dos asesinatos, cero culpables. Y un pueblo, Marmellar, manchado para siempre y entrando en la lista negra de pueblos malditos de España.

Lugar de peregrinaje para los amantes del misterio

Una de las consecuencias de estos sucesos es que Marmellar se convierte en lugar de visita obligatoria para muchos amantes del misterio. De hecho, es frecuente ver por allí grupos de investigación paranormal en busca de algún tipo de encuentro paranormal, ya sea mediante apariciones en imágenes o psicofonías. Incluso hay quien afirma haber vivido apariciones fantasmales de una “Dama blanca”, pero esto, como casi todo lo relacionado con el misterio, depende de las creencias de cada uno.

FUENTE: http://www.ovnisymisterio.com